“Mes y medio sin agua”

DENUNCIAN INACCION DEL MUNICIPIO

“En mi cuadra estamos todos igual”, cuenta Claudia. Ella vive en Anza y Víctor Lordi, en el barrio René Favaloro. Lleva más de 40 días sin poder usar con normalidad el inodoro, la ducha, la pileta de lavar los platos, el lavado y el lavarropas. “Llevamos un mes y medio sin poder usar agua. Todo lo que tiremos se nos vuelve y se inunda la cocina”, lamentó.
Lo peor de todo viene cuando se le consulta cuál es la solución que le ofrecieron desde la comuna local. “Me dicen que nos vamos a tener que acostumbrar a vivir así porque está todo igual. Me cansé de llamar hoy y nada”, afirmó el jueves último, cuando este diario dialogó con ella.
La vecina ya hizo todo cuanto le correspondía a ella. Contrató un plomero para que verifique si el problema estaba en la cañería de su casa. El especialista le confirmó lo que temía. Las tuberías de su conexión a la cloaca están en perfecto estado, por lo tanto, la solución debe dársela el municipio, justamente, donde le dijeron que deberá acostumbrarse a vivir así.
“Ultimamente, creo que ni nos pasan el reclamo. Mi marido llamó hoy (por el jueves) a la mañana para que vengan, porque no se puede estar del olor que hay. Como no vinieron, a la tarde llamé yo. La chica que me atendió me dijo que el pedido de mi esposo no estaba registrado. Llamamos tantas veces que ahora ni nos toman el pedido”, protestó.
Hasta el año pasado, cuando iba el camión desobstructor, la cañería de las cloacas sobre la calle Anza se liberaba y el agua podía utilizarse por unos días sin peligro de que la casa se inunde de líquidos cloacales. Este año la situación se agravó a tal punto, que la tarea del desobstructor solo libera el taponamiento por unas horas. “Ahora, aunque vaya el camión, no me lo soluciona. Tienen que hacer algo más”, se lamentó.

Pérdidas.
El problema de Claudia se replica en las casas de sus vecinos de la calle Anza, entre Pedro Pico y José Luro. El contexto en las inmediaciones no es mejor. Hay pérdidas de líquidos cloacales en calles aledañas. También hay fugas en la red de agua potable. “Las pérdidas están entre Chile y Anza. Han roto, han arreglado, pero a los dos días vuelve a salir agua y lo de ahora todavía no lo arreglaron”, informó.
Pero ese panorama no es nada, comparado con el que se vive en el interior de una casa donde desde hace un mes y medio no se puede usar el baño, la cocina y el lavadero.

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