Multitudinaria fiesta de San Cayetano

MAS DE MIL PERSONAS REALIZARON LA PROCESION Y PIDIERON POR PAN Y TRABAJO

Vecinos de todos los barrios santarroseños se acercaron ayer a la iglesia de la calle Pilcomayo para rendirle devoción al santo patrono del pan y del trabajo. Hubo música, suelta de globos, y por supuesto la habitual misa.
La imagen del patrono de la providencia avanza lento por las calles de Zona Norte. A paso de hombre, cuatro feligreses lo levantan por sobre sus hombros mientras repiten como un mantra la oración del padre nuestro. Delante del santo de yeso van los monaguillos cargando una cruz y repartiendo el humo perfumado del incienso. Detrás el párroco, el vicegobernador y luego la multitud: más de mil personas que se congregaron ayer en la fiesta de San Cayetano para hacer las cosas que hace la gente que cree en el dios cristiano y el santo patrono del pan y del trabajo: pedir, pedir perdón, agradecer.
Leandro Baravalle es el párroco que encabeza la celebración. Este año -dice el hombre- hay más feligreses que el año pasado porque el día del patrono cayó en domingo. “San Cayetano siempre se relaciona con el pan, con el trabajo y con la paz, y eso es lo que viene a pedir la mayoría. Por eso hay mucha gente. Hay otros lugares donde los santos no tienen estas connotación y la gente busca esto. Entonces, uno siempre tiene que recordar que es Dios quien nos da y hay que ser agradecido con San Cayetano y con Dios”, dijo el sacerdote.

Voces.
“Mi hijo es uno de los despedidos de esta nueva política, así que he venido a pedir por él”, dice una feligresa en la puerta del templo que se levanta sobre la calle Pilcomayo. Otra, más prudente, y esperanzada dice: “Vengo todos los años a pedir. Este año la situación está más difícil así que con más razón nos acercamos. Vamos a esperar a ver qué hace este gobierno, hay que darle tiempo”. Más allá, cinco amigos charlan mientras se celebra la misa en donde no cabe un alfiler. En el grupo hay posiciones encontradas: una de las cuatro mujeres atribuye la concurrencia masiva a la situación económica. Otra dice que la procesión no es un parámetro para medir la relación entre las necesidades espirituales y los indicies de la economía y el desempleo.

Agradecidos.
“Yo no digo que voy la procesión de San Cayetano, digo que voy a ver a un amigo, porque en realidad lo siento así. Como un amigo. Siempre me cumplió”. Pese a que se jubiló, Néstor sigue trabajando. Tiene 68 años, tres hijos criados y goza de buena salud. Desde que comenzó a levantarse la iglesia de Zona Norte, rara vez faltó a la fiesta del patrono amigo. “Cuando no pude venir, porque tenía que trabajar en el campo, le prendí una vela”.
“Vengo a agradecer”, dice Miguela (62) una mujer que se jubiló hace muy poco después de trabajar durante décadas como portera en un colegio. Hace diez años que religiosamente la mujer concurre a la celebración de San Cayetano. “Pero además vengo a pedir por mis cuatro hijos, que hoy tienen trabajo, pero no quiere decir que vayan a tenerlo por siempre”.

Contención.
Isabel (68) también es jubilada pero sigue trabajando. Todos los días vende tortas fritas y pan casero en Zona Norte y dice que tiene muy buenos precios. Ella vino a pedir por sus nietos.
Luisa (50) no puede trabajar porque tiene una discapacidad: cuatro clavos en una pierna que le impiden hacer grandes esfuerzos. Esta vez, además de trabajo y una casa, la mujer vino a pedir por su hija que padece un cáncer y deberán operarla. Cuando cuenta su historia, con una ramillete de espigas de trigo en la mano, la mujer llora. “No hay que bajar los brazos ni perder la fe. Siempre hay que venir acá. A mí me tocó perder una hija. Se ahogó en la Laguna. Pero aquí estoy”, la consuela Isabel. Después las mujeres se abrazan.

En Pico: “contra tarifazos y despidos”.
Distintas organizaciones sociales y sindicales de la ciudad de General Pico se sumaron en la jornada de ayer a la tradicional peregrinación a la capilla de San Cayetano, en repudio de “los despidos, la devaluación y el tarifazo aplicado por el gobierno nacional, que incrementó la inflación y la pobreza”.
Junto a la tradicional peregrinación en la cual se pide todos los años por pan y trabajo, marcharon ayer la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA).
Las organizaciones populares exigieron al gobierno nacional “el cambio de rumbo económico que golpea los más humildes”, y explicaron que hoy anunciarán las próximas medidas que tomarán, y que el próximo jueves se sumarán al paro nacional que preparan ATE y CTAA contra el ajuste, por las reincorporaciones, la reapertura de paritarias, la eliminación del impuesto al salario y el desprocesamiento de todos los luchadores populares.

Nacional.
En Buenos Aires también las organizaciones sociales se sumaron a la peregrinación de San Cayetano. Se reunieron a las 9 de la mañana en el santuario de Liniers para marchar rumbo a la Plaza de Mayo y reclamar contra las medidas de ajuste que impuso el gobierno de Mauricio Macri. Bajo el lema “Paz, pan y trabajo”, participan de la convocatoria el Movimiento Evita, la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie, la Corriente Clasista Combativa y la Fundación La Alameda, entre otros junto con sectores de la CTA y la CGT.