Murió el ex gobernador Néstor Ahuad

TENIA 76 AÑOS Y SE ENCONTRABA RADICADO EN BUENOS AIRES

A los 76 años de edad, falleció ayer el ex gobernador pampeano y ex embajador en Paraguay, Néstor Enrique Rufino Ahuad. Sus restos fueron trasladados y sepultados en el Cementerio Local en una ceremonia circunscripta a la familia.
El deceso de Ahuad se produjo en las primeras horas de ayer en la ciudad de Buenos Aires, donde se encontraba internado en una clínica privada desde hace unos días. No trascendieron los motivos que generaron esa internación. Al mediodía de ayer sus restos fueron traídos a la provincia en un avión ambulancia y desde el aeródromo local se los trasladó al Cementerio Local, donde recibieron sepultura en una muy sencilla ceremonia de la que tomaron parte su esposa, Estela Ana, el ex intendente santarroseño Néstor Alcala y la también ex embajadora Zelmira Mireya Regazzoli.

Llegada en los ’60.
Oriundos de la provincia de Entre Ríos, los hermanos Jorge y Néstor Ahuad llegaron a la localidad pampeana de 25 de Mayo a principios de los ’60. Primero lo hizo Jorge, hermano mayor, que al poco tiempo y a raíz de sentirse mal de salud, convocó a Néstor para que lo ayudara ante la enorme demanda del lugar, sobre todo en el ámbito rural.
Néstor, que aún cursaba los estudios de Medicina en La Plata, viajó a 25 de Mayo y se radicó allí hasta que su hermano Jorge falleció. Fue entonces que volvió a La Plata, terminó sus estudios y en 1967, con el título bajo el brazo, volvió y se radicó definitivamente en la localidad pampeana.
Jorge Ahuad falleció en La Plata y años después, Néstor se encargó de hacer los trámites para traer sus restos a la provincia y sepultarlos en el cementerio santarroseño. La localidad de 25 de Mayo homenajeó al joven médico imponiendo el nombre de “Jorge Ahuad” al hospital de esa localidad.

Sistema de Salud.
Néstor Enrique Rufino Ahuad, de carácter afable, propenso al diálogo, entrador, de voz portentosa y risa estentórea, era conocido por su apodo de “Turco”, aún cuando su origen era sirio-libanés. Desembarcó en la política en 1973 cuando fue convocado por el entonces gobernador José Aquiles Regazzoli para desempeñarse como ministro de Bienestar Social de la provincia. Aceptó la propuesta y desempeñó el cargo hasta el golpe de Estado de 1976. En esos tres años diagramó un sistema de salud con fuerte contenido social y apoyo en el sistema público de salud, una idea que le generó la enemistad de sus pares dedicados al negocio de la medicina privada. Su distanciamiento con el Colegio Médico fue notorio y perduró durante años.
En 1987 Ahuad encabezó la fórmula gubernativa provincial del PJ acompañado por el piquense Edén Primitivo Cavallero. En las reñidas elecciones de ese año se impuso al candidato radical, Antonio Tomás Berhongaray, con el 52,5 por ciento de los votos, frente a los 48 puntos de su contendiente.
Ese 52 por ciento fue siempre un motivo de orgullo para el médico veinticinqueño, que solía sacarlo a colación cada vez que otros sectores del peronismo pampeano cuestionaban su gobierno o le reprochaban sus posicionamientos políticos.

La interna nacional.
Como gobernador pampeano, Ahuad debió enfrentar la hiperinflación que se enseñoreó en el país luego del fracaso del Plan Primavera que había lanzado el presidente Raúl Alfonsín junto a su ministro de Economía, Juan Vital Sourrouille. Después vinieron los tiempos de los alzamientos militares y el último tramo del gobierno nacional -que todavía era de 6 años- signado por la inestabilidad política que generó aquella inflación y motivó la salida anticipada de Alfonsín.
Entre 1988 y 1989, cuando el peronismo nacional se dividió entre los seguidores del bonaerense Antonio Cafiero y el riojano Carlos Saúl Menem, el gobernador pampeano y toda la dirigencia provincial se encolumnaron detrás del bonaerense. El vicegobernador Cavallero fue la cara visible del menemismo en nuestra provincia.
Cuando finalmente Menem ganó primero la interna partidaria y luego las elecciones nacionales, la dirigencia pampeana no tardó en encolumnarse con el nuevo rumbo político. Ahuad lo hizo en sintonía y cuando era consultado sobre su anterior alineamiento con Cafiero y si esta situación era un obstáculo en las relaciones entre Nación y Provincia, el gobernador pampeano, con su habitual estilo canchero y entrador, no dejaba de recordar el origen sirio-libanés de ambos y el hecho de tener el mismo apodo de “turcos”, aún cuando su ascendencia era sirio-libanesa. “Entre turcos no hay cornadas”, se lo escuchó decir en alguna oportunidad, acompañando la picardía con una carcajada.

Embajador en Paraguay.
Tras dejar el gobierno, Ahuad fue investigado por una causa de corrupción: el caso conocido como de los “subsidios truchos”, una maniobra que consistía en enviar fondos a municipalidades y luego desviarlos, en vez de usarlos para obras. Ahuad terminó al margen de las acusaciones, pero algunos de los funcionarios que se desempeñaron durante su gestión fueron condenados.
Al terminar su mandato gubernamental en 1991, Ahuad intentó una senaduría nacional, pero fracasó. Después ocupó por un tiempo la presidencia del Instituto de Seguridad Social.
En los últimos tramos del gobierno de Menem, el pampeano fue nombrado embajador argentino en Paraguay. Esa designación lo vio envuelto en otra polémica cuando un alzamiento militar en ese país puso en jaque al gobierno constitucional paraguayo y el pampeano en vez de estar en la delegación diplomática, se encontraba en nuestra provincia. Tiempo después dejó el cargo.
Cuando el ex gobernador bonaerense Eduardo Duhalde asumió como presidente constitucional por acuerdo legislativo -tras la salida anticipada de Fernando De la Rúa-, el pampeano fue convocado nuevamente para integrar el gobierno nacional, en este caso como Secretario de Provincias en el Ministerio del Interior de la Nación.
En el interregno entre un cargo y otro volvió a la función médica y estuvo como asesor legislativo en el Congreso nacional.

Ultimo intento.
En las elecciones de 2003, volvió a intentar un desembarco en la política activa. Lo hizo como candidato a gobernador y a senador en representación del entonces incipiente kirchnerismo, una fracción política con la que Ahuad no había mostrado mayor cercanía hasta ese momento. Fue entonces cuando dejó una frase que quedó repercutiendo en el escenario político local: “ese andarivel estaba vacío”, según confesó al ser consultado por un periodista de este diario por el motivo de esa adhesión.
Ahuad quedó tercero en los comicios de ese año, detrás de Carlos Verna -que fue ungido gobernador- y el radical Francisco Torroba.
Después ya no tuvo importantes actuaciones políticas excepto en actos partidarios, aniversarios y homenajes. A nivel periodístico, su nombre fue mencionado cuando trascendió que se había contagiado dengue en un viaje a Córdoba y luego cuando se supo que pese a sus importantes cargos públicos, se hacía atender en la delegación local del PAMI.
Tras su salida definitiva de la actividad política, “el Turco” se mudó a Buenos Aires. Ayer, sus restos fueron trasladados directamente desde el aeropuerto hasta el Cementerio Local, donde fueron sepultados junto a los de su hermano Jorge.
La intimidad de la ceremonia y la ausencia de velatorio fueron por expreso pedido de Ahuad, como hizo constar la familia en el sepelio que se publica en esta edición.

“Un defensor de políticas populares”.
La organización política peronista La Cámpora de La Pampa manifesto su pesar ante el fallecimiento “de quien fuera gobernador de la provincia y también, en su momento, referente kirchnerista, Néstor Rufino Ahuad.
“Tanto la admiración y el agradecimiento de su pueblo a su labor como médico, como el enorme caudal de votos, más del 52 por ciento, con el que se impuso como candidato a gobernador del Partido Justicialista de nuestra provincia en 1987, originan el reconocimiento de nuestra organización”, expresó la agrupación.
También reivindicó que “Turco” Ahuad fue el primer candidato a gobernador del Frente para la Victoria en 2003 y un defensor nuestras políticas nacionales y populares en el gobierno”.
Por último, La Cámpora hizo llegar sus condolencias a los familiares del ex gobernador.

“Gobernó en la época mas difícil”.
Marín expresó su dolor por el fallecimiento de Néstor Ahuad. “Le mando un saludo muy afectuoso a su familia y me solidarizo con su dolor”, le dijo a LA ARENA mientras compartía una mesa de café en una confitería céntrica .
Recordó que en 1973, junto a María Elena Torales, fue encomendado por el entonces flamante gobernador José Aquiles Regazzoli para que hablara con Ahuad, que se encontraba en 25 de Mayo ejerciendo como médico, y le pidiera que se hiciera cargo del Ministerio de Bienestar Social, ofrecimiento que aceptó.
Marín dijo que en esa época y por algunos meses, él como vicegobernador y otros funcionarios que no eran de Santa Rosa, vivían en la residencia del gobernador. “Eramos tres o cuatro que estábamos en el Vivero y me acuerdo que Ahuad se levantaba a las 6 de la mañana y se bañaba con agua fría. Lo queríamos matar, pero hicimos una muy buena relación”, recordó.
Resaltó que el paso de Ahuad por el Ministerio de Bienestar Social “le hizo pagar un precio muy importante por el sistema de salud implementado, porque después del golpe fue marginado por el Colegio Médico”.
“En ese tiempo el sistema de salud era revolucionario, por ahí estaba el problema de cómo financiarlo porque se puso muy costoso, sobre todo porque la gente se volcaba más a los hospitales que a las clínicas y pagó un precio muy duro”, sostuvo el presidente del PJ pampeano.

Tiempos difíciles.
Marín continuó diciendo de Ahuad: “Fue uno de los gobernadores de la democracia que pasó el tiempo más difícil por la inflación. Tuvimos una relación importante, aunque después nos distanciamos”.
“En la última interna partidaria nos llamó porque no aparecía en el padrón de afiliados y lo reincorporamos, porque se trataba de un error”, acotó.
En 1987, cuando Ahuad fue electo gobernador, Marín dijo que él y el padre del ministro Rubén Ojuez fueron los que defendieron su candidatura “porque tenía consenso en la sociedad, aunque no en la dirigencia partidaria. Y así fue como ganó en una elección muy dura porque sacó el 52 por ciento contra el 48 por ciento de la UCR (con Antonio Berhongaray)”.
Rubén Marín reafirmó: “Tengo un gran recuerdo de él. Alguna vez confrontamos (internamente), pero no tuvimos un maltrato, incluso fue presidente del Instituto de Seguridad Social”.
“Era más joven que yo y me decía que yo era un viejo. Insisto, era habitual en él levantarse tempranísimo y bañarse con agua fría, claro era médico en 25 de Mayo y para nosotros era una sorpresa, y encima nos despertaba a todos a los gritos”, añadió.
“Fue una persona muy agradable, entradora; tenía mucha llegada con la gente, sobre todo con el sector más modesto, tenía carisma y si no hubiera ido él (en el 87) no sé como la sacábamos en la elección, porque era el tiempo de Alfonsín”, recordó finalmente el titular del peronismo pampeano.

Recuerdos del arco político.
La Secretaría de Adoctrinamiento del Partido Justicialista pampeano recordó a Ahuad como una persona que “conjugó, en su profesión de médico y en su actividad política, sus ideas peronistas, su sensibilidad social y su vocación de servicio”.
A través de su página en la red Facebook, la Secretaría sostuvo que fue “testigo del nacimiento del peronismo y conoció los privilegios de ser niño con Perón y Evita en el gobierno” y destacó que fue “un militante infatigable”.
Tras ganar la reñida elección de 1987 “tuvo la responsabilidad de gestionar la provincia, cuando el país vivía años de levantamientos militares e hiperinflación”.
“Fue también embajador en Paraguay y en los últimos años había tomado distancia de la actividad política. El peronismo lo despide con dolor”, lamentó el órgano partidario.
Por otra parte, a través del área de Prensa de la Legislatura, el bloque provincial de diputados del Partido Justicialista hizo llegar su pesar por la muerte del ex gobernador y se sumó a las muestras de dolor por su deceso.
En tanto, desde Buenos Aires, el secretario de Deportes de la Nación, Carlos Javier Mac Allister mantuvo una comunicación telefónica con esta redacción en la que expresó su pesadumbre, recordó la figura del ex gobernador y consideró que “fue un buen gobernador y político”, comprometido con el desarrollo de la provincia.

“Una persona excepcional”.
El ex gobernador Oscar Jorge y su esposa Mecha recordaron con especial cariño a Ahuad merced a circunstancias que trascienden el ámbito político. “Yo fui su ministro de Hacienda”, recordó Jorge en una comunicación telefónica con esta redacción. “Fue un gran gobernador y una persona excepcional. Cuando perdimos nuestro hijo, él y su esposa estuvieron junto a nosotros en todo momento, nos dieron todo su apoyo en ese momento y después también”, valoró el político, con voz entrecortada por la emoción. “Mi recuerdo es enorme y mi cariño a su esposa y su familia también”, acotó.

Fue un buen compañero”.
El gobernador Carlos Verna lamentó “profundamente” el fallecimiento del ex gobernador Néstor Ahuad y afirmó que fue “un buen compañero”. Desde La Rural, dijo que “lo recuerdo muy bien, yo fui intendente de General Pico cuando él era gobernador y gran parte de las obras que se hicieron en la ciudad, como la peatonal y el paseo de la 21, fueron obras que financió el gobierno provincial”.
“Mi relación con él a pesar de que en ese momento pertenecíamos a espacios distintos, siempre fue cordial, siempre hubo buen diálogo, para atenderte y resolver los problemas. Siempre mantuvimos la relación. Lamento profundamente la pérdida de un buen compañero”, manifestó la mandatario.

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