Murió la paracaidista que había logrado un récord mundial

Julia Malbina Gambetta, viuda de Ruiz, era una pampeana de 87 años que el 29 de junio de 1950 había logrado un récord mundial de paracaidismo, en la ciudad bonaerense de Junín, al realizar cuarenta saltos consecutivos en un mismo día.
Gambetta, nacida el 10 de septiembre de 1924 en Bernardo Larroudé, falleció el pasado miércoles en La Plata y ayer fue recordada por el diario El Día de la capital bonaerense. Ella no sólo logró hazañas deportivas, sino que en la década de los ’70 "salvó numerosas vidas en una de las etapas más complejas de la historia del país", de acuerdo a la crónica.
La nota recordó que "tras una dura infancia en su provincia natal, y cargada de tesón, fue primero a la Capital Federal cuando tenía 16 años, trabajó en casas de familia y luego empezó a formarse como enfermera en el hospital de Alienadas. La enfermería la relacionó con el paracaidismo y con su instructor, Miguel Peña, con quien tomó la decisión de batir el récord mundial femenino de paracaidismo, en salto consecutivo".
Ello lo logró ese 29 de junio de 1950 cuando llegó a los cuarenta saltos, equipada con los clásicos paracaídas de seda de esa época, similares a los utilizados en la Segunda Guerra Mundial. Al décimo salto una de sus rodillas se inflamó, pero "no fue motivo suficiente para frenar la iniciativa", remarcó el periódico. Finalmente logró el objetivo y fue reconocida por diversos medios gráficos de la época.
"Aunque ella había minimizado el impacto de ese logro, su familia siempre reconoció que ese hecho derivó en comunicaciones oficiales de las principales autoridades nacionales del país en los primeros años de la década del 50 y también cuentan que hasta recibió una invitación del mariscal Tito, de Yugoslavia; el club Racing la nombró socia y entonces pidió a todos los que podían ayudarla a auxiliarla para iniciar los estudios", agregó El Día.
Llegó a la Universidad luego de formar una familiar y luego se radicó en Gonnet, donde se convirtió en la enfermera del barrio. Trabajó en el Hospital Naval de Río Santiago. Durante la última dictadura militar fue derivada a la sala de pacientes infecciosos y allí junto a colegas y médicos salvó la vida de numerosos conscriptos de la época, quienes llegaban con profundas neumonías o infecciones pulmonares. "Ayudarlos, contenerlos fue su mayor reto, su gran tarea", dijo el diario en el recordatorio.
Gambetta tuvo dos hijos, Olivia (presidenta del Centro de Jubilados y Pensionados de la Asociación Trabajadores del Estado de Buenos Aires) y Pedro Ruiz (comunicador social), cinco nietos (Ana Julia, Augusto, Francisco, Florencia y Renata) y un bisnieto, Santino.
Su fuerte personalidad le permitió sobrellevar situaciones difíciles que se plantearon en distintas etapas de su intensa vida, lo que dejó como legado a sus familiares, según se reconoce en su ámbito más cercano. También tuvo diversos reconocimientos a raíz de ese récord mundial.