“No podemos perdonar desmalvinización”

El vicegobernador Fernández encabezó el acto en el Monumento a los Caídos en Malvinas. El presidente del Centro de Veteranos de Guerra, Jorge Maidana, pidió “prudencia” a la dirigencia política para no seguir causando heridas y criticó “el proceso de desmalvinización”.
El presidente del Centro de Veteranos de Guerra de La Pampa, Jorge Maidana, manifestó que “no podemos perdonar el proceso de desmalvinización al que fue sometido el pueblo argentino” y pidió “prudencia” al sector político para no profundizar las heridas, al participar del acto central por el Día del Veterano de Guerra y de los Caídos en Malvinas que se desarrolló en Santa Rosa.
“Cada uno de nosotros sintió que el destino nos había privilegiado haciéndonos participar de esos históricos acontecimientos, éramos muy jóvenes y algunos teníamos la responsabilidad de dirigir a los soldados”, dijo Maidana, agregando que “la preparación de la defensa llevó una larga espera donde las condiciones ambientales nos castigaban duramente y así llegó el día del ataque enemigo que puso a prueba nuestra determinación”. ´
Manifestó que “cuando llegó el momento de cese del fuego, muchos sentimos vergüenza por sentir que tal vez no habíamos hecho todo lo que la Patria podía exigirnos; el dolor que sentimos en aquel momento es algo imborrable que no desaparecerá de nuestros corazones, no podemos perdonar el proceso de desmalvinización al que fue sometido el pueblo argentino para que descreyera la justicia de la causa de Malvinas”.

No olvidar.
El acto central en homenaje a ex combatientes y caídos en Malvinas se realizó en el Monumento a los Caídos y fue encabezado por el vicegobernador Mariano Fernández. Además de ex combatientes, también participaron el diputado Francisco Torroba, el intendente Leandro Altolaguirre, el ministro del Superior Tribunal de Justicia, Eduardo Fernández Mendía, entre otros funcionarios provinciales, municipales y de las fuerzas de seguridad, y alumnos de distintos colegios.
En su discurso, Maidana afirmó que “tampoco podemos olvidar la incomprensión e indiferencia con la que fuimos recibidos al regreso, eso duele” y recordó que “para los jóvenes soldados, el fin de la guerra y la posterior baja de las filas, significó la necesidad de reinsertarse en la sociedad, donde muchos tuvieron una gran desorientación por la conducta de la sociedad que pareció no entender la razón y justificación del conflicto vivido”.
Por último, señaló que “pedimos a nuestros dirigentes políticos prudencia en sus decisiones y no generar más heridas. Con el paso del tiempo, muchas cosas se transparentaron y no vamos a ceder en nuestros reclamos de recuerdo y reconocimiento. Vamos a luchar para que siga vigente el espíritu de reivindicación para que las Islas Malvinas usurpadas nos sean devueltas”.

Desorganización militar.
El ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Bensusan, dijo en su discurso que en 1982 el régimen militar “estaba cada vez más debilitado e inició una guerra sin sentido y sacrificó muchas vidas de verdaderos héroes que pelearon en condiciones desiguales” y destacó que “fue el último intento del régimen cívico militar para fortalecerse y así perpetuarse en el gobierno ante el desastre económico y social generado”.
“El 2 de abril de 1982 nos despertamos con la noticia que las Malvinas fueron recuperadas pero el gobierno inglés no tardó en reaccionar y envió un ejercito superior en número y equipamiento. En las Islas nuestros combatientes también luchaban contra el hambre el clima y las adversidades de la desorganización militar”.
El funcionario comentó que el saldo de la guerra fue “la recuperación de los tres archipiélagos por parte de Inglaterra y la muerte de 649 soldados argentinas y más de 1300 heridos. Esa derrota precipito la caída de la dictadura militar que meses después obligada por las circunstancias debió llamar a elecciones y así el 30 de octubre de 1983 después de siete años de oscuridad se realizaron los comicios”.
“Desde entonces, consideramos la cuestión de Malvinas y el reclamo de nuestra soberanía sobre las Islas como una esencial política de Estado y un derecho irrenunciable del pueblo argentino. La Pampa siempre acompañó los pedidos del gobierno nacional a Inglaterra para que acate las resoluciones de ONU e inicie un proceso de diálogo sobre la soberanía de las Islas”.