“No se garantiza el derecho a educación”

SOLANA PIDIO POR LA ESCUELA DE COLONIA CHICA

El diputado provincial Luis Solana (Frepam) advirtió sobre la falta de condiciones en el colegio de Colonia Chica donde los alumnos son trasladados unos 140 kilómetros por día en un transporte escolar que se encuentra actualmente en pésimas condiciones. El pasado miércoles, el legislador visitó el lugar a pedido de un grupo de vecinos a quienes el gobierno provincial “no les garantiza un mínimo de calidad y seguridad para que puedan ejercer el derecho social elemental a la educación”, según informó Solana.
El diputado puntualizó las deficiencias en el transporte escolar, considerando que en Colonia Chica un grupo de 22 niñas, niños y adolescentes transitan 140 kilómetros para ir y volver a sus hogares, de la Escuela 187. “El móvil que los traslada no cuenta con la habilitación debida ni la VTV, la documentación y habilitación del vehículo es negada frente a los insistentes pedidos de las familias que depositan sus hijos en el transporte”, dijo Solana.
Los vecinos afirmaron que el vehículo fue transformado de furgón a transporte de pasajeros, no tiene aire acondicionado, cinturones de seguridad ni baño y “recorre los caminos petroleros junto a camionetas, máquinas enormes para el movimiento del suelos, camiones cisternas sobre caminos sinuosos de enripiado”.
“Es una injusticia y una aberración”, afirmó Solana, agregando que “es inadmisible que se continúe de esta manera, a sabiendas que hay muchos oferentes de este servicio”.
Por lo expuesto, “solicitamos al Ministerio de Cultura, su intervención en este tema, sensible a la sociedad toda, porque hace a la seguridad de jóvenes que ya se encuentran de por sí, en condiciones desiguales para el acceso equitativo a la educación”.

Derecho.
Solana, además, dijo que estas personas “habitan y trabajan por varias generaciones en esas tierras desde antes del 1900, sin embargo el gobierno les ha negado sistemáticamente la propiedad de las mismas, y por el contrario, suelen aparecer nuevos propietarios con documentación oficial que acreditan ser dueños de muchas de estas parcelas”.
Y siguió: “En sus tierras se encuentra una parte sustancial de la producción de petróleo pampeano, un negocio cuyo volumen se calcula alrededor de mil millones de dólares. Paradójicamente, a los descendientes de los superficiarios de las tierras que más aportan a los recursos provinciales, el gobierno no les garantiza un mínimo de calidad y seguridad para que puedan ejercer el derecho social elemental a la educación”.