“Nos denunciaron por miedo”

La señorita del turno mañana se asoma al balcón, toma aire y ve pasar los autos por la avenida. Lleva más de 100 días detenida luego de que la acusaran de abusar de 25 niños del JIN 12 de 25 de Mayo y ese espacio, el balcón, es el único contacto que tiene con el exterior. Adentro, el comedor del departamento de 40 metros por el que paga 4.000 pesos, no tiene nada pomposo: tres sillas de madera, dos de plástico, una mesa redonda, un sillón de dos cuerpos, una bicicleta fija y un televisor. En el piso, en un rincón, un hornillo despide un perfume oriental. En las paredes blancas, donde no hay un solo cuadro, hay pegados dibujos pintados con témpera roja. La "seño" (como la llaman en las denuncias) tiene 33 años y es madre soltera de una criatura de 3. Ahora el niño está durmiendo y la madre de la docente, quien la acompaña desde que le dieron la domiciliaria, toma mate en la cocina con la guardia de seguridad.
-¿Por qué pensás que estás acá?
-También me lo pregunto. Pensándolo desde la psicología del niño, de las cosas que una ha tenido la posibilidad de estudiar, pienso que yo soy la primera después de la mamá. Si un referente familiar es el que hizo algo indebido, la pregunta que hay que hacerse es cómo el niño explica eso, cómo expresa que alguien del entorno le está haciendo daño. El no lo sabe e inconscientemente tiene que acusar a alguien. Ahí es donde caemos nosotras.
-¿Pensás que es una cuestión intrafamiliar que derivó en ustedes?
-Sí. De 35 niños, solamente dos son los lesionados y no son compatibles. Creo (lo sabe ahora) que ya tenían algún episodio de abuso. Lo demás, pienso que es una psicosis que se generó. Creo que los papás tienen miedo y que denunciaron por eso. Antes de ser detenida yo hablé con los padres del turno mañana y me decían ‘queremos saber si los niños salieron de acá, qué fue lo que pasó’. Yo les dije que nunca había salido nadie del edificio y que yo nunca se los entregué a nadie. Después se manejaron en ambientes en donde ya estaba planteada la duda. La acusación es horrible (llora, solloza) porque una cosa es que te acusen de robar y otra es que te acusen de esto, algo por lo que yo vivo, los chicos y mi trabajo. La denuncia en sí es para mí fruto del miedo, una manera en que los padres canalizaron el miedo a que les haya pasado algo a sus chicos. Y en ese sentido los entiendo, pero no es así. No es justo.
-¿Por qué pensás que se generó esa "psicosis"?
-Porque es muy fácil hacerlo en un pueblo. Lo que me pregunto es por qué a mí.
-¿Que pensó tu familia?
-Nos quedamos todos bastante sorprendidos. En mi familia nunca tuvimos un problema con la Justicia. Somos cinco en la familia, vivimos 30 años en 25 de Mayo y es una desilusión terrible. Son niños y se entiende el dolor que puede causar una cosa así, pero yo tengo principios. Fui criada y educada en una familia que tiene una ética y nunca se nos ocurriría hacerle algo así a nadie, faltarle el respeto a una criatura. Que la gente nos haya desconocido de esa manera, sufrir agresiones físicas y verbales, es difícil. Me duele porque es mi pueblo. Tanto esfuerzo para recibirme, de mis viejos para que estudiáramos y seamos algo en la vida y no tener que pedirle nada a nadie. No es justo, es muy doloroso. Creemos que esto se va a aclarar y que le gente vea que hará con sus acusaciones.
-¿Tenés alguna asistencia psicológica?
-No. Solo hablo con mi familia, con mis amigos. Cuando me dan ganas de llorar, para que mi nene no se entere, voy al baño y lloro. Calculo que cuando esto se termine será el tiempo de buscar una ayuda para ver cómo se sigue. Yo creo que la Justicia no está con nosotros y que están buscando pruebas para acusarnos y no para ver qué fue lo que pasó. Al no abrir la investigación, tienen una sola hipótesis para algo demasiado delicado.
-¿Querés volver a 25 de Mayo?
-No sé. Viví 30 años en 25 de Mayo y fue una desilusión terrible. Muchos me dicen tenés que volver para que la gente se de cuenta de lo que te están haciendo. Pero la verdad es que esto no se borra así nomás, es algo que te va a perseguir de por vida.
-¿Qué relación tenés con la otra docente?
-Es mi compañera de trabajo. No suelo tener lazos de amistad con mis compañeras. Solo nos juntábamos cuando había que organizar algo.
-¿Al secretario de Coordinación lo conoces?
-Es un compañero de trabajo. Había sido profesor de educación física y director de deportes en algún momento. El estaba todo el día haciendo papeles y trámites. Una persona que conocía y hacía años que no veía. No tenía nada que ver con el jardín y del que no sabía siquiera que tenía una chacra. Lo que sucede es que éran tres instituciones trabajando en el mismo espacio y eso nos generaba muchas complicaciones.
-¿Cómo fueron los 9 días que pasaste en la Alcaidía de mujeres de Pico?¿Te recibieron bien?
-Me recibieron (llora fuerte). La causa no es fácil para nadie. Este tipo de causa no le gusta a nadie. A nadie le gustan los violines. Pero para ser la primera experiencia fue bastante dolorosa. Perdón, no iba a llorar, pero no es un buen recuerdo.
-¿Por qué pensás que hay una cuestión política de fondo?
-La verdad es que yo no soy partidaria de ninguna gestión. En los últimos meses, antes de cambiarme a la casita que me estaba armando, yo fui una de las que protestó por la falta de agua potable en 25 de Mayo. Pienso que eso puede haber molestado. El intendente que está ahora (Bravo) es un autoritario y se manejó siempre con impunidad, juega con las necesidades de la gente. Yo tuve que tomar un terreno porque me anoté en el IPAV y nunca salí en lista, mi nombre nunca llegó a Santa Rosa.
-¿Por qué tenías ganas de hablar?
-Porque me cansé de que me griten hija de puta y no poder contestar.
-¿Qué expectativas tenés?
-Yo confío en que esto se va aclarar. Respetamos los tiempos de la Justicia, aunque no sean los nuestros. Y después habrá que ver qué pasó efectivamente en 25 de Mayo.

Tarde.
"En mis ocho años nunca tuve un conflicto, ni con padres, ni con alumnos, ni con colegas, siempre tuve una buena relación". La segunda docente que fue detenida por los abusos en el JIN 12 de 25 de Mayo, también tiene que pagar por su lugar de detención. El departamento no es mucho más grande que el de la otra maestra, pero al menos tiene dos habitaciones. Allí duermen cuatro mujeres: la detenida, su madre, su hija y su custodia.
La seño del turno tarde tiene 29 años, estudió en Villa Dolores, Córdoba, y llevaba ocho años trabajando como docente de niños. Trabajó en Casa de Piedra y en 25 de Mayo. Hacia tres años que estaba en la sala de 4 que primero funcionó en la sede del JIN 12 y luego fue reubicada en una dependencia de la Escuela Especial 10.
La joven vivía en la casa de su madre, una docente pronta a jubilarse que ahora trabaja en Santa Rosa, hasta que el año pasado, en abril, se mudó a una vivienda del IPAV destinada para docentes. "Una compañera, que era muy amiga del intendente me consiguió la llave de la casa. Mi compañera me dijo que tenía que hacer contrato con él (David Bravo), pero no lo hice porque no me meto con la política", explicó.
En cambio, la docente se dirigió a Utelpa, cuya seccional, enfrentada a Bravo, le hizo el contrato para que se mude a la casa. Para la docente de la mañana, el conflicto que vivió con la vivienda tiene que ver con su situación actual, con la sumatoria de denuncias que le cargaron desde fines del mes de mayo.
Según relató, cuando la trasladaron a Santa Rosa, apenas sus hermanos sacaron sus pertenencias de la casa y devolvieron la llave al gremio, el municipio fue con un cerrajero y cambió la cerradura. Alertada de eso, Utelpa hizo lo mismo y de inmediato cedió la casa a otra docente. El precio de los alquileres y de la vida en general es caro en 25 de Mayo. Los precios están a la altura de los sueldos del petróleo y para los trabajadores del Estado alquilar es casi imposible.

"Con la otra seño".
La maestra jardinera recordó que su hija, de 4 años, iba a la salita de al lado, "con la otra seño", la cual estaba a cargo de la otra docente detenida. "Dejaba a la nena en la otra sala y a las 9 recibía a mis niños", contó.
-¿Cómo fue el día que te enteraste de la denuncia?
-Fue el miércoles 20. Algunas mamás me llamaban para preguntarme, pero no sabía qué decirles. Ese día fui a mi trabajo, incluso tenía reunión con las familias. Al rato llegó la directora y comenzaron a llegar los padres a dejar a los chicos, pero la directora les dijo que no iba a haber clases, que se fueran a la fiscalía. Yo agarré mis cosas y me fui. Pasadas las 12, fueron los padres a lincharnos.
-¿Qué les decías cuando te llamaban?
-Les explicaba que nunca había descuidado a sus chicos. Les decía que nunca los habíamos sacado. Todo lo que se decía era horrible (llora y sigue el relato con la voz quebrada). El miércoles a la noche me fueron a ver tres mamás a mi casa, me pedían que fuera a hacer la denuncia y yo les preguntaba qué denuncia -NdR: vuelve a romper en llanto-. Cuando se fueron agarré mis cosas y me fui a la casa de mi mamá. El jueves me levanté, cambié a mi hija y una compañera la dejó con mamá, en el trabajo. Luego fuimos a la comisaría con la otra docente, en el auto de ella. El comisario nos dijo que estábamos locas, que nos estaban buscando para hacernos cagar (sic). Ahí declaré como testigo.
-¿Qué declaraste?
-Conté cómo era la organización del jardín, los días de especialidad, quiénes eran las personas que estaban, cómo eran los permisos. Después declaró la otra docente y mientras ella lo hacía llegó un grupo de padres. Me pusieron en una salita para resguardarme. Todo era una psicosis. Lo peor es que la radio municipal (FMRío), la radio que maneja el intendente Bravo, ya sabía todo e iba contando lo que decían los padres, una cosa terrible. Se armó cada vez más grande.
-¿Y qué pasó después?
-El jueves nos quedamos en la comisaría por seguridad. A las 19, me avisaron que iba a quedar detenida. Me trasladaron a Ataliva Roca y ahí pasé la noche. El viernes me llevaron a General Acha para la formalización de las denuncias.
-¿Usted conoce al secretario de Coordinación?
-Lo conozco porque vengo de una familia de docentes. La relación con él era de un saludo y tomar un mate si lo cruzaba en la cocina. Fue profesor de mis hermanos. Nunca fui a su casa y no conozco su quinta.
-¿Por qué pensás que estás acá?
-Siempre me lo pregunta el fiscal y sigo sin entender. Después tengo mis hipótesis. El tema de la política está clarito. Hay muchas cosas que uno ve y dice "esto es política". Una acusación tan grave, con personas tan inocentes involucradas, es terrible. Mi familia nunca tuvo relación con ningún político, pero tenemos una familia del corazón que sí, que está en la política, entonces pensé que quizá venía por ese lado. El tema de las redes sociales fue terrible, el escrache. Habían puesto una foto mía con una tía del corazón, que es del Frepam, y las cosas que escribieron ahí fueron terribles. Mi compañera es militante, le encanta la política, estaba re contenta, pero del bando contrario a la política del pueblo. Del Secretario de Coordinación no entendía cómo podía venir la mano, pero mi mamá me decía que era muy amigo del que le ganó a Bravo. La cartelería que se utilizó en las marchas no eran simples afiches, sino algo para lo que se necesita plata. Los carteles y las remeras son verdes y blancos, que son los colores de la campaña (de Bravo).
-¿Crees que los otros detenidos son inocentes?
-Los tres somos inocentes. Se tiene que hacer justicia por nosotros y por los chicos que sufrieron eso. Tienen que encontrar a los culpables.

La Coospu y los volantes
La Cooperativa de Servicios Públicos y Sociales de 25 de Mayo (Coospu) emitió ayer un parte de prensa donde negó tener vinculación con la distribución de una serie de panfletos junto a la factura de la energía. "Nuestra empresa posee un servicio tercerizado en el reparto de la boleta de energía, por lo cual deslindamos toda responsabilidad que se nos quiera atribuir", reza el parte de prensa.
El viernes, este diario informó sobre la distribución del panfleto junto con la boleta de la energía. Al lado de una serie de consignas que reivindican los derechos del niño, el volante afirmaba que los tres detenidos -días después se produjo una cuarta detención- fueron partícipes de los presuntos delitos.
El abogado defensor de los acusados, Omar Gebruers, relacionó a las autoridades de la cooperativa oesteña de formar parte de un grupo de operadores del intendente David Bravo, a los que acusó de direccionar las acusaciones con un claro interés político.
"La defensa de quienes se creen injustamente involucrados debe hacerse en el lugar que corresponde y no intentando distorsionar la opinión pública de un pueblo que sufre y reclama solo justicia", respondió la Coospu.

Reprogramaron cámaras Gesell
Las cámaras Gesell que iban a realizarse desde ayer fueron reprogramadas para mañana por pedido del abogado Omar Gebruers, quien adujo tener compromisos previos que le impedían asistir a la pericia. "Mañana se realizarán cinco cámaras y las restantes se harán la semana que viene. En las primeras puede que declare uno de los menores que incriminó al último de los detenidos que desde el viernes cumple una domiciliaria en General Acha", informó un fuente ligada a la investigación de la causa.

Pagar por la prisión
Después de haber sido detenidas el Ministerio de Educación dejó sin sueldos y obras sociales a los acusados, y separó a otros 11 docentes de sus cargos. Las docentes pagan por encima de los $ 4.000 por el lugar donde están alojadas además de otros gastos. Para solventar ese gasto, una de ellas vendió su auto, al igual que su padre.