Nuevo cortocircuito por créditos provinciales

El gobierno provincial hizo conocer nuevamente su enojo ante otro fuerte cortocircuito con la Municipalidad de Santa Rosa con el tema de créditos productivos. Es que, cuando estaba el camino aceitado para que los beneficiarios recibieran el dinero asignado, la comuna puso una nueva exigencia para entregar el dinero. Los once beneficiarios aún están a la espera.
Hace un mes, el ministro de Desarrollo Territorial, Martín Borthiry, encabezó un acto de entrega de créditos a emprendedores santarroseños, en el que aprovechó para reclamar por las trabas que ponía Santa Rosa a los adjudicatarios. Le respondió la Secretaria de la Producción, Elida Deanna, afirmando que eran solo los requisitos contemplados en el reglamento del programa.
Aquella vez, la situación pareció distenderse y se dijo que para esta oncena ya estaba el procedimiento aclarado y no debía haber problemas.
Pero sí los hubo. Sucede que, según afirmaron desde Casa de Gobierno, el área de Asuntos Legales de la Municipalidad impuso un criterio que no está contemplado: una nueva garantía, sea prendaria o hipotecaria.
La novedad estalló entre miércoles y jueves, cuando varios emprendedores se desayunaron con la novedad y no dudaron en comunicarse con el ministro Borthiry para hacerle saber la novedad.
En el área de Borthiry pusieron el grito en el cielo e hicieron conocer su malestar. La nueva exigencia, es presentar a la comuna una garantía prendaria sobre un auto o bien una hipotecaria sobre un bien menor, a fin de respaldar el dinero recibido.
Desde la cartera de Borthiry reiteraron que el dinero está listo para ser entregado a los beneficiarios para que éstos pongan en marcha su proyecto productivo, una necesidad más que imperiosa en momentos en que la actividad económica se ha enfriado y la pérdida de puestos de trabajo es una constante diaria.
En contraste con la actitud de Santa Rosa, en Provincia hicieron notar que otras comunas que adhirieron al mismo plan, ya vehiculizaron el dinero y los proyectos están en marcha. Por eso, desde Casa de Gobierno no dudan en afirmar que las exigencias de la municipalidad capitalina esconden la intención de boicotear esta propuesta buscando argumentos que se podrían superar con buena voluntad.
El argumento de la comuna es que por tratarse de créditos superiores a los 100.000 pesos, un recibo de sueldo o un garante o fiador, no es suficiente como respaldo. Por ello quieren una prenda o una hipoteca.