“Nuevo Procrear beneficia al negocio inmobiliario”

CRITICAS AL NUEVO PLAN POR ORIENTARSE SOLO A LA COMPRA DE VIVIENDAS

Julia Strada, economista del Centro de Economía Política Argentina, afirmó que el cambio implementado por el gobierno actual en el Programa de Crédito Argentino del Bicentenario abandona el estímulo a la construcción.
El 11 de julio, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, relanzó los créditos hipotecarios Procrear con préstamos ajustables por la inflación y con bonificaciones de capital que alcanzan los 300 mil pesos. El plan está dirigido a familias con ingresos formales de entre dos y cuatro salarios mínimos (entre 15.120 y 30.240 pesos a partir de septiembre próximo) para adquirir una vivienda única familiar, nueva o usada, de hasta 1.500.000 pesos.
Al contar con una única modalidad, destinada a la compra, el programa abandonó las otras líneas de crédito que tenía originalmente, cuando fue lanzado por el segundo gobierno de Cristina Fernández, en el año 2012. Entonces, el objetivo del Procrear era, junto con la facilitación del acceso a la vivienda, estimular la construcción, como una forma de generar empleo y mayor actividad económica en un rubro clave, por su impacto en la industria.

“Más arbitrario”.
“Esto cambia totalmente el sentido. Ya no es para la construcción, la refacción o ampliación de vivienda, como en la gestión anterior. Recordemos que se construyeron o modificaron en su interior 170 mil viviendas. Además fue un programa destinado a que cada uno se pueda construir su propia casa y que contribuyó a dinamizar la industria y la construcción en un momento en que Argentina atravesaba un cierto estancamiento económico”, recordó Strada.
La economista cuestionó también el cambio en el sistema de adjudicación de los créditos, que entonces, era por un sorteo entre todos los que cumplían los requisitos, y ahora se realizará de acuerdo a un puntaje que colocará más alto en las posibilidades a quienes estén en una situación más vulnerable. “Nuevamente, la decisión va a descansar en un funcionario equis, es decir, será más arbitrario”, indicó.

Bienes raíces.
Mientras en la versión anterior, los beneficiarios indirectos del programa eran los trabajadores de la construcción y las empresas ligadas a la comercialización y fabricación de artículos vinculados a esa industria, en la versión actual, con créditos únicamente para comprar viviendas nuevas o usadas, Strada consideró que el beneficio recaerá en las agencias inmobiliarias.
“Los más beneficiarios ahora son los que se dedican al negocio inmobiliario, porque este Procrear está destinado a la compra de viviendas. Sabemos que el macrismo tiene cierta trayectoria en beneficiar a grandes empresas o grandes grupos económicos. La verdad es que los créditos, sobre todo los productivos, vienen cayendo durante la gestión de Macri. Los bancos se inclinan, como lo hicieron siempre, a los préstamos personales y a las inversiones financieras, como las Lebac”, sostuvo Strada.

Estado presente.
La economista recordó que durante el kirchnerismo, el Banco Hipotecario Nacional se hizo cargo de las líneas de crédito Procrear porque el fondo de sustentabilidad de la Anses, el organismo que financiaba la operatoria, tenía acciones en esa entidad financiera. “No es sencillo exigirle a un banco que se adecue a un programa como el Procrear para prestar créditos para la construcción a familias. Esto ocurrió porque había un Estado que insistía y obligaba”, recordó.
En su opinión, el gobierno actual no dio de baja el programa porque la principal beneficiaria había sido la clase media, que en gran parte conformaba la base de votantes del macrismo. “Lo que hicieron, entonces, fue cambiarlo y orientarlo a la compra y no a la construcción”, explicó.
En cuanto a la cuota indexable por inflación, Strada explicó que si durante el plazo de 20 años previsto para la devolución del crédito se producía un proceso inflacionario, la cuota iba a aumentar.

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