Odisea de pampeanos en Salta: llevaban droga y no lo sabían

GENDARMERIA PARO EL COLECTIVO EN QUE VIAJABAN Y ENCONTRO "MERCA PESADA"

Una academia de danzas pampeana que había realizado un viaje a Salta, fue demorada en un procedimiento de Gendarmería Nacional en el que se encontró droga en el equipaje del colectivo. A raíz del hallazgo, el vehículo fue secuestrado y el contingente de bailarines debió esperar ocho horas a la vera de la ruta hasta que la empresa mandara un nuevo colectivo. El corolario del viaje lo dio el chofer de la agencia de turismo porteña “Mario Ibarra Viajes y Turismo” contratada por la academia: tenía el carné de conducir vencido. Entre los ocupantes del micro iba el secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Rubén Funes y dos oficiales de la policía pampeana.
En 17 años de coordinar viajes recreacionales, Luis Gauna, director de la Academia de Danzas Folclóricas Santiago Ayala “El Chúcaro”, nunca vivió una situación semejante. El martes por la mañana, la delegación de 58 personas que dirige, debió interrumpir el regreso a la provincia porque en la localidad salteña de Cabeza de Buey, la Gendarmería Nacional encontró dos misteriosos bultos en el equipaje del ómnibus.
En diálogo con LA ARENA, Gauna relató el mal momento que pasaron en su viaje al norte del país: “Hemos viajado a Tucumán, La Rioja, Santiago del Estero y otras provincias del país y nunca me pasó una cosa como esta. A la ida no hubo problema, fuimos de excursión y estaba todo perfecto. Cuando estábamos regresando y al llegar a Cabeza de Buey, Gendarmería Nacional estaba haciendo un control de rutina”.

Bultos.
El director de la Academia “El Chúcaro” señaló que en medio del control, se descubrió que uno de los choferes tenía el carné de conducir vencido y que además llevaba encomiendas de terceros. “No puedo entender que una empresa seria haya puesto a alguien irresponsable y que además hagan estos viajes con encomiendas. Los gendarmes revisaron el baúl, subieron al colectivo y me preguntaron por dos cajas que había arriba. Pensé que eran de los alumnos porque hicieron muchas compras”, agregó.
Gauna, se preocupó en un primer momento porque los gendarmes le preguntaron de quién eran las dos cajas, pero ayer dijo a LA ARENA sobre los efectivos: “Gendarmería se portó de maravilla, les dije que nosotros no tenemos nada que ver y que no sabíamos qué contenían. Ellos nos pidieron que nos bajáramos del colectivo pero con 38 grados no se podía estar abajo. Somos personas y no animales y ellos son los encargados de brindar bienestar. Afortunadamente nos dejaron quedar arriba”.

Lavado.
Un día antes de emprender la vuelta a La Pampa, los choferes de la empresa le pidieron a la delegación que retiraran el equipaje porque supuestamente iban a lavar el coche. A la mañana siguiente, cuando ya estaba todo listo para comenzar el viaje, llamó la atención de los pampeanos el hecho de que la bodega del micro no estuviera vacía cómo la habían dejado la tarde anterior. Pero también -notarían más tarde los miembros del ballet- era extraño cómo los choferes se esmeraban por acomodar las valijas, como tratando de ocultar las misteriosas encomiendas.
“En el tramo que une Salta con Cabeza de Buey, el chofer iba bastante rápido. Los gendarmes nos dijeron después que uno de ellos parecía alcoholizado. Cuando abrieron la bodega, fueron derecho adonde estaban esos bultos que no eran nuestros”, dijo una de las personas que vivió la odisea en el norte argentino.
La droga fue hallada en una caja que llevaba un rótulo donde podía leerse la palabra “Frágil”. En el colectivo había varias como esas ya que los pampeanos habían aprovechado el paseo por Salta para traer algunas botellas de vino de las reconocidas bodegas. Sin embargo, esa caja, en la que los gendarmes encontraron “droga dura”, no tenía dueño en el micro.

Larga espera.
Gendarmería secuestró el colectivo y la delegación pampeana debió esperar más de ocho horas la llegada de otra unidad. “Nos mandaron con otro micro que era de la empresa Palavecino, cuando pasaron por Cabeza de Buey estaba todo en condiciones y pudimos regresar pero el malestar que vivimos fue feo”, sentenció Gauna.
Los coprovincianos estuvieron varados desde las 12 hasta las 20.15 con todas sus pertenencias. “A raíz de un virus en Salta, a muchos nos agarró un malestar estomacal. Teníamos que llegar a Santa Rosa a las 11 de la mañana y arribamos a las 21.30”, concluyó Gauna.
Ayer este diario se comunicó con el escuadrón 45 de GN con asiento en Salta Capital quienes informaron que “no tenían registrado el procedimiento”, por lo tanto no se sabe si hubo detenidos por la droga y tampoco de qué sustancia se trataba ni la cantidad incautada.

Una nueva modalidad
Sin saberlo, el contingente pampeano estaba siendo parte de una nueva modalidad para el tráfico de drogas desde Bolivia hacia el sur argentino. La gendarmería, sin embargo, ya estaba enterada del modus operandi utilizado por algunas empresas de viajes que solo tienen cuatro o cinco unidades para viajes especiales. En medio del equipaje de los contingentes que contratan el servicio, los choferes suelen intercalar bultos con sustancias ilícitas que luego serán fraccionadas y distribuidas a un precio mucho mayor del que fueron adquiridas.