Optimismo en Mendoza por repunte en el nivel de los embalses

En Mendoza se aprestan a poner en práctica un nuevo corte de escurrimiento del río Atuel mientras festejan que el volumen de agua acumulado en los embalses es mayor al esperado. Incluso, estiman que va a seguir creciendo en los próximos días.
“Comienza una nueva ‘corta’ anual en el río Atuel, y la situación parece mejor que lo que esperaban las autoridades de la Subdelegación de Aguas”, informó en su edición de ayer el diario San Rafael en su versión on-line. La mejoría es porque las reservas alcanzan al 54 por ciento de la mayor capacidad de embalse que tiene esa provincia sobre el cauce del río interprovincial.
Al respecto, el subdelegado Fabio Di Berardino expresó su satisfacción “por el trabajo y el esfuerzo que se vinieron realizando con el manejo de agua durante la fuerte crisis hídrica que afecta al Atuel, castigándolo desde hace cinco años”.
Ese porcentaje de un 54 por ciento de ocupación de los embalses -que podría llegar a un 60 por ciento en los próximos días- es “una buena noticia no sólo para las autoridades, sino también para los productores” de la zona, que esperan que la temporada de riego venidera “sea un poco mejor que las de los años anteriores”, en las que la falta de agua “hizo estragos en los cultivos del Sur provincial”.
Las declaraciones del subdelegado y el tenor de la crónica reflejan, una vez más, el uso inconsulto del agua del río, donde Mendoza por su posición geográfica se arroga el derecho a decidir a su antojo, sin tomar en cuenta los intereses de La Pampa.

Reservas.
Según el diario sanrafaelino, las primeras estimaciones hablan de que cuando finalice el período de corte del río, los lagos sobre el curso del río Atuel -El Nihuil y Valle Grande- podrían llegar a un 75 por ciento de embalse, sin contar con la posibilidad de que se acumule agua en las futuras nevadas.
Actualmente, las reservas están en 201 hectómetros cúbicos, cuando la marca histórica de los últimos cinco años fue de 166 hectómetros cúbicos, lo que da cierto optimismo a las autoridades. “Se espera que para el mes de octubre se puedan dar buenas noticias y el río pueda mejorar esta dura situación que le toca vivir hace ya cinco años”, concluye la crónica periodística.