OSDE refuta acusación

"LA SALUD AMENAZADA"

Bajo el título “La salud amenazada”, la obra social OSDE publica en la edición de hoy la misma solicitada que publicó en algunos diarios porteños para refutar la acusación de la firma Swiss Medical S.A. de que se quedó con una enorme suma de dinero -según los acusadores, del orden de 16.000 millones de pesos- por aportes no realizados a un fondo solidario de salud.
OSDE publica la solicitada luego que el número uno de Swiss Medical, Claudio Belocopitt, convocara en la semana a una conferencia de prensa en la que señaló a OSDE como artífice de “la estafa al sistema de salud más importante de la historia”.
El eje del conflicto es un aporte solidario del 15 por ciento que debía hacerse a un fondo especial de salud destinado, entre otras metas, a costear intervenciones costosas.
OSDE argumenta en su defensa que en su condición de obras social está exenta de algunos impuestos, situación que Swiss Medical sabe desde un principio y no ha objetado en los 20 años que llevan de relación empresaria. La versión de SM es que esa exención no alcanzaba a ese aporte solidario del 15 por ciento.
Para fundamentar su acusación, SM se remitió a unas actuaciones aún en marcha en las que la Superintendencia de Servicios de Salud reclama a OSDE el monto correspondiente al aporte entre 1998 y 2011, año en que el aporte dejó de ser obligatorio. El monto involucrado no es nada menor: 16.000 millones de pesos.
En la solicitada que se publica hoy en este diario, OSDE dice que “Swiss Medical S.A. agravia a OSDE mintiendo sobre supuestos privilegios tributarios e impositivos y abuso de posición dominante en el mercado”. Y acota: “También invoca, mentirosamente, un juicio entre la Superintendencia de Servicios de Salud y OSDE, sobre los aportes de socios adherentes voluntarios, que se tramita en primera instancia, en la Justicia Federal de la Seguridad Social, sin decisión judicial sobre la cuestión de fondo”.
El comportamiento de Swiss Medical representa según OSDE “un viejo reflejo de ciertos empresarios;
cuando les va bien, pretenden que el Estado no regule nada, cuando deja de irles bien, reclaman que el Gobierno intervenga para proteger sus intereses comerciales”.
A manera de conclusión afirmó que “todas las actividades de OSDE están rigurosamente ajustadas a derecho”.