Otro desborde de cloacas en el barrio Butaló

Concejales del Frepam volvieron a reclamar por la responsabilidad tanto de la firma ejecutora Jubete como de los ex funcionarios municipales, que pagaron y certificaron la obra de recambio de cañería cloacal del barrio Butaló. Con personal y maquinaria de la comuna, ayer debieron realizar la conexión domiciliaria de una vivienda y reclamaron por las que quedaron pendientes.
Mientras se desarrollaban las tareas de apertura de la vereda para ubicar la vieja cañería y conectarla con tubos de PVC a la maestra sí reemplazada, los concejales dialogaron con la prensa. La labor se concretó en el domicilio de Macachín 57, casi Unanue y estuvieron presentes los ediles Claudia Giorgis, Miguel Bravo, Marcos Cuelle, Félix Villatoro y el viceintendente, Jorge Domìnguez.
En el lugar trabajaron diez operarios de la Dirección de Agua y Saneamiento (Dagsa), una retroexcavadora y un camión desobstructor. También colaboró una cuadrilla de la CPE por el riesgo de caída de una columna de luz, en peligro por los trabajos de retiro del suelo.
“Nos hicimos presentes por la gravedad de la situación, es un tema que el bloque viene siguiendo: la famosa obra de cañería cloacal del barrio Butaló que se hizo hace dos años y no está cumpliendo su función porque en algunos casos no se hizo la conexión domiciliaria, que sí se había licitado, pagado y cobrado; y en otros casos, se dejó la vieja cañería desde el caño principal hasta la vivienda”. Destacó que los trabajos “deberían estar a cargo de la empresa y no del municipio”, mostrando el despliegue de recursos municipales que hicieron falta para intervenir en el lugar.
Mencionó los perjuicios que esta situación generó para los vecinos, con la cercanía de la temporada estival y las cuestiones de salud que van de la mano. Explicó que elevarán un nuevo informe al intendente, que se completará con uno previo, que reportó la situación de los vecinos de la calle Pardou, advirtiendo la situación en la mencionada arteria.

Trabajos certificados.
La obra, realizada durante la gestión anterior del justicialista Luis Larrañaga, fue ejecutada por la firma Jubete y controlada por el entonces secretario de Obras y Servicios Públicos, hoy titular de Recursos Hídricos de la provincia, Javier Schlegel. Giorgis dijo que “es un trabajo que está certificado: se cambiaron los ramales que iban por el centro de la calle y las 246 acometidas domiciliarias, que incluían este trabajo; sin lo cual no cumple la función”, aseveró.
Agregó que “justamente, el motivo que el entonces funcionario de Obras Públicas, Javier Schlegel argumentó para conseguir el financiamiento de Nación fue la prevención de problemas de salud a raíz de tener las redes barriales caducas y se dejaron las cañerías viejas de las conexiones domiciliarias”.
Cuelle aprovechó a resaltar que no sólo había que tener en cuenta “lo que no se hizo, sino lo que significa para el gobierno municipal, asfaltar, reasfaltar, tener que solucionar problemas individuales que incluyen horas hombre, horas máquina; es todo dinero de los vecinos que estamos de vuelta, usándolo para sanear algo que se suponía, debía haberse hecho una sola vez y bien”.
Giorgis recordó que “hace un tiempo el municipio intimó a la empresa: la ha emplazado para que cumpla con el pliego, se está a la espera de ese plazo”. Por su parte, Cuelle planteó que en caso de incumplimiento, “esta mancha quede en su legajo para que si se presenta a otras licitaciones del Estado, se conozcan los incumplimientos que tiene frente a los compromisos asumidos”.

“Hay mala intención”
El secretario de Recursos Hídricos, Javier Schlegel aclaró ayer que para el momento en que comenzó la obra en el barrio Butaló, ya había renunciado al cargo de secretario municipal de Obras Públicas. “Percibo una mala intención de la concejala Giorgis, porque ya lo aclaré en otras oportunidades pero ella lo sigue repitiendo”, se quejó el funcionario. “Yo no estuve en la gestión de esa obra; de hecho, renuncié el día que comenzó: el 14 de febrero de 2014”, puntualizó Schlegel.

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