Otro proyecto por estacionamiento medido

HAY CEBRADOS Y NUEVAS DISPOSICIONES, PERO EL CAOS NO CESA EN EL TRANSITO SANTARROSEÑO

El tránsito es un problema irresuelto. Las acciones municipales actuaron casi siempre como parches; pero no mejoraron la situación. Es más, algunos vecinos creen que la cuestión está aún más enredada.
Por estos días estacionar con un vehículo en el centro de Santa Rosa resulta toda una situación compleja; no sólo por la gran cantidad de automotores que circulan, sino porque el municipio decidió hace algunas semanas cambiar cebrados, agregar algunos, y acotó posibilidades para eso -sobre todo alrededor de la plaza-, lo que desorientó a muchos conductores.
Ese plan (¿) del intendente Leandro Altolaguirre, incluía avanzar en el estacionamiento medido, y también privatizar su control; además de la pretensión -obviamente no explicitada en ninguna ordenanza- de alejar a los lavacoches del centro.
De entrada eso produjo un conflicto con los “trapitos”, que hasta hoy mantienen su protesta con un par de carpas instaladas en la misma vereda del edificio municipal.

Cambios.
Lo cierto es que la iniciativa de Altolaguirre pareció frenarse en el Concejo Deliberante, no obstante lo cual ediles del Frepam empezaron a trabajar en una propuesta alternativa. El jefe comunal pretendía ampliar en 67 cuadras el radio de estacionamiento medido, con lo que serían unas 120 cuadras en esa condición. Naturalmente, más allá de plantearse como excusa que contribuiría a ordenar el tránsito, todo el proyecto tendría un claro espíritu recaudatorio. Por eso los inspectores se mueven todas las mañanas mirando celosos los parabrisas de los autos para ver si tienen tarjeta y están correctamente confeccionadas.
¿Las infracciones que todo el tiempo se cometen a metros de donde los funcionarios municipales se dedican a observar parabrisas? Bien, gracias. Ninguna acción se tomará con el automovilista desaprensivo que frena en doble fila, o que encara una rotonda sin respetar al otro que circula por ella -entre tantas-, o con los motociclistas que no usan casco, o que llevan hasta dos acompañantes. Sí hay que mirar si la tarjeta de estacionamiento está o no en orden.

Horarios.
La ordenanza presentada por el Frepam en esta misma semana dispondría ampliar la cantidad de cuadras -que serán menos que las que propone Altolaguirre-, y cobrar estacionamiento medido en el sector comprendido por Alsina-Rivadavia-Uruguay-Pico. Se cobraría en el horario que va de 8 a 14, y de 16 a 20; en tanto también habla de horarios de carga y descarga (de camiones o vehículos que transportan mercaderías) en horario nocturno, esto es entre las 20 y las 7 de la mañana, y desde las 14 a las 16.
Un detalle más: la ordenanza también incluiría la posibilidad de que los lavacoches puedan ofrecer y vender tarjetas de estacionamiento sobre calle Alsina. En este caso recibirían un porcentaje del valor, y el resto iría a las arcas comunales.
Otra cuestión que quedaría descartada en la nueva disposición sería la que posibilitaría que se pague “derecho de estacionamiento” con una aplicación del teléfono celular -un software que sería dispuesto por empresas privadas- en una virtual privatización que los ediles no están dispuestos a aceptar. Fue el concejal Marcos Cuelle el que en este caso dijo que no estaba en desacuerdo con esa posibilidad, pero que “el control lo haga la municipalidad”.

Cloacas.
Por otra parte, días atrás el intendente Leandro Altolaguirre viajó a Capital Federal, donde firmó un convenio para avanzar con la financiación de servicios para el barrio 26 de Septiembre.
Según lo que se informó, el acuerdo permitirá concretar obras de cloacas en el barrio 26 de Septiembre, al sur de la ciudad.