Otro colapso en las calles de Santa Rosa

Como tras cada lluvia, el asfalto de la ciudad colapsó en algunos sectores en las últimas horas. En el centro de Santa Rosa, la calle Lisandro de la Torre, entre Moreno y Oliver, se convirtió en un barrial; en Acha y Catriló, del barrio Villa Parque, cedió la carpeta y dejó un enorme bache de casi 3 metros; en el acceso por la avenida Perón se levantaron los arreglos provisorios; el Butaló II y III quedó intransitable; algunas arterias de Zona Norte también sintieron el impacto del agua; y las quejas se repiten desde otros tantos puntos de la ciudad.
Ayer LA ARENA le consultó sobre la situación al director de Vialidad Municipal, Gabriel Guinter. “Es la clásica: tenemos asfalto muy viejo y en seco las grietas resisten, pero cuando llueve, el agua se mete abajo, debajo de la carpeta, penetra la carpeta de tosca y nos saltan los baches”, sostuvo, y amplió: “Estos temporales son los que más nos perjudican, por más que llueva despacio, porque tenemos el agua mucho tiempo abajo”.
¿Y las soluciones? El funcionario municipal indicó que “se hicieron algunas cosas, no mucho” desde la puesta en funcionamiento de la renovada planta de asfalto y enumeró: “Hicimos bases de tosca, arreglos puntuales sobre alguna calle y generamos muchísimo material para bacheo”. Y remarcó: “Este último mes el agua nos tiene mal, porque todas las semanas nos llueve. Encima esta semana tenemos dos días de paro de personal y eso se siente en el volumen de trabajo”.

Detalles.
Puntualmente en cuanto a la grieta que abrió al medio la calle Lisandro de la Torre, en plena zona céntrica, complicado la circulación en determinados horarios, Guinter explicó que se trató de una reparación de cloacas. “Cuando terminaron los arreglos, justo nos cayó esta lluvia y no la pudimos entoscar. El viernes, si el agua nos da respiro, la cerramos”, prometió.
Sobre el enorme hueco que se abrió a metros de la intersección de las calles Acha y Catriló, el titular de Vialidad Municipal indicó que se está ante un caso similar al de la calle Chile: cloacas viejas que se rompen y socavan el asfalto hasta que cede por el paso de algún vehículo de gran porte.
Ayer fue un camión del Emhsu que pasó y tras sí se abrió literalmente el asfalto. “En estos casos uno no se entera hasta que no hay hundimiento, porque la capa de asfalto sostiene todavía a los autos de poco peso pero pasa un vehículo más grande y cede por completo”.
A pocos metros del nuevo bache, la comuna ya había reparado otra avería del asfalto. “Tenemos el mismo problema que en la calle Chile -reconoció Guinter- porque los caños de asbesto cemento de las cloacas ya han cumplido su ciclo”.
En el Butaló, por último, sigue trabajando una empresa en el cambio de cañerías, para lo cual abrió una zanja de unos dos metros en casi 20 cuadras. Hasta que no finalicen los trabajos, indicó el funcionario municipal, no se va a completar el arreglo de la grieta. Desde hace tiempo -y no sólo por la lluvia de los últimos días- las calles del barrio están intransitables.