Paciente pide abogado para denunciar

INTERNADO EN UNA CLINICA, DICE QUE NO LO ATIENDEN

Guillermo Sosa (45) es un hombre todavía joven, pero que está sufriendo. Y mucho. Dedicado a tareas de albañilería, tuvo un accidente automovilístico en 2008, y sufrió fractura de pelvis, por lo que dos médicos lo intervinieron quirúrgicamente en el Hospital Lucio Molas.
“Me pusieron cinco tornillos en la pelvis; pero al tiempo se me produjo una necropsia en la cabeza del fémur y se me infectó”, contó el paciente internado en la habitación 107 de la Clínica Modelo. Amplió diciendo que después de eso le sacaron la infección y le colocaron “un espaciador, y luego la prótesis de cadera… estuve bien hasta fines de 2014 que se comenzó a aflojar, porque son prótesis no cementadas, pero después vinieron los problemas”.
Sosa señaló que después de todo eso fue a ver a otro médico “ya en septiembre de 2015, y me colocaron una prótesis cementada que era para una persona mayor, pero no la que correspondía a alguien de mi edad. Al mes siguiente se me infectó, y desde entonces soporto todo esto”, dice con evidentes gestos de dolor.
Guillermo siguió explicando que PAMI -está jubilado por discapacidad laboral- “desafectó a ese médico como prestador y puso a otro, y al intervenir una infectóloga me dice que me tienen que retirar la prótesis para sacarme la infección. El médico puesto por PAMI no quiere operarme y así llegamos a julio de 2016, que fue cuando me agarró fiebre y tuve un infarto por la infección y el dolor”.

Dispuesto a denunciar.
Agregó que después de eso fue trasladado “al Hospital Español, donde me sacaron la prótesis y me pusieron el espaciador que tengo ahora, y que se infectó de nuevo”. Sostuvo que lo que tienen que hacerle “es una operación sencilla: se retira y se pone otro espaciador con antibióticos y se hace un tratamiento durante tres o cuatro meses, y después se coloca la prótesis nueva. El médico no quiere operarme, por eso hice el reclamo en PAMI, pero hasta ahora no ha pasado nada. Aquí me tienen con antibióticos, para que la infección no se me desparrame, en tanto PAMI busca otro médico que me opere. Pero aquí nadie viene a hablar conmigo”, reprocha.
Guillermo Sosa se manifestó dispuesto “a denunciar en la justicia” a los médicos que lo atendieron (a uno de ellos ya lo denunció en 2015 en Fiscalía, acusándolo de mala praxis), y al que ahora no lo quiso atender. “Por eso pido que me venga a ver un abogado, para que lleve adelante las actuaciones. Entiendo que los médicos tienen obligación de atender a un enfermo, que hacen un juramento (hipocrático) para eso, y aquí hay uno que no quiere hacerlo”, se quejó.
El hombre se muestra visiblemente dolorido, y por momentos se quiebra y solloza… es un hombre joven todavía, pero con situaciones complicadas: “No tengo familia que pueda ayudarme… solo un hijo que también está enfermo”, cierra.