Para bajar las napas pondrían bombas sumergibles

El artículo sobre el sistema hídrico de la ciudad del investigador Ernesto Viglizzo publicado ayer en este diario, generó repercusiones en los hombres ocupados en el agua y las obras de saneamiento que los vecinos piden a gritos desde hace varios años. Viglizzo miró a la ciudad desde arriba y comparó dos tomas satelitales que claramente permiten comprender por qué Santa Rosa está cómo está: la mutación del paisaje urbano cambió drásticamente la hidrología de la ciudad. La teoría de autor de numerosos libros sobre ambiente y ecología, es que la capital cayó en su propia trampa.
“Lo que dice Viglizzo es totalmente acertado. En estudio de napas de la ciudad presentado en el 2015 confirma que el nivel histórico ha ascendido y que se encuentra en niveles extraordinarios. Estoy de acuerdo con controlar el balance hídrico. Estamos obligados a deprimir 2 ó 3 metros de las napas. Pero para eso hace falta que bajemos el nivel de la laguna”, dijo el secretario de Obras Públicas, Pablo De Dios Herrero.
“El ingeniero Carlos Camiletti está trabajando en un anteproyecto para hacer varias perforaciones en el centro de la ciudad y poder deprimir las napas. Las bombas estarían ubicadas en la zona del ferrocarril (calle Alsina-Alvear) y sobre la avenida San Martín. Ese agua se saca del subsuelo podría inyectarse al sistema pluvial previo paso por la Laguna Don Tomás, pero para eso el espejo tiene que tener capacidad de captar agua”, agregó.

Advertencia.
Viglizzo también advirtió que el nuevo Plan Director de Aguas de la ciudad está siendo pensado bajo “un paradigma que ha traído más problemas que soluciones” y que debe cambiarse el manejo de las aguas.
“El Nuevo Plan Director no comenzó pero tengo entendido que tiene establecido el control de la napas. No puedo aventurar de qué manera se va a instrumentar pero me consta que la Administración Provincial del Agua (APA) estaban evaluando alternativas de trasladar el agua del bajo Giuliani a otro bajo”, señaló De Dios Herrero.

Darle un uso al agua.
Otro que opinó fue el secretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Javier Schlehel: “La gran urbanización en poco tiempo, hace que la ciudad necesite más tiempo para que el agua escurra y poder evacuarla. Por eso siempre hay que estar preparado, la revancha que tiene que tener la laguna debe ser importante para poder llevarla al Bajo Giuliani”.
“Es una idea para analizar qué tipo de uso se le puede dar al agua de napas. Si se pudieran realizar perforaciones domiciliarias habría un doble beneficio: se bajaría el nivel y se cuidaría el agua potable”, agregó Schlegel, que fue secretario de Obras Públicas de la comuna cuando Luis Larrañaga era intendente.
“El problema es si caemos en ser ‘acueducto dependientes’. El acueducto del río Colorado fue pensado para abastecer el 30 ó el 40 por ciento de la demanda de Santa Rosa y hoy esa tendencia está invertida. Tendríamos que hacer estrategias para potenciar el acuífero local”, concluyó.

La laguna bajó 80 cm.
Mientras el sistema de bombeo implementado para bajar el nivel de la laguna Don Tomás sigue trabajando a pleno, fuentes de la comuna informaron que el espejo bajó 20 centímetros desde las últimas lluvias. “En total, desde la inundación, ya se logró bajar en algo más de 80 centímetros el nivel del cuenco principal. Se alivió hacia el este toda el agua acumulada en El Faro y Las Camelias”, señaló una fuente municipal.