Para Alihuén, el relleno sanitario volvió a ser un "basurero"
El cerco perimetral no cumple su función y entrar al predio es muy fácil. Muchas personas circulan por allí, multiplicando los riesgos de accidente. A juicio de la organización, el depósito de la basura no se está haciendo bien. "Evaluando lo que había antes y lo que hay ahora, hemos retrocedido 15 años". Contundente, Leandro Altolaguirre fustigó la gestión de los últimos años del Relleno Sanitario y el abandono de esa línea de trabajo. El presidente de la asociación Alihuén aseguró que el tratamiento de la basura no es el correcto y denunció que se dejaron de hacer los controles a las napas de la zona. A raíz del accidente ocurrido ayer en el lugar, Altolaguirre recordó que en su momento el Relleno Sanitario fue "una medida superadora" que surgió ante las reiteradas quemas de residuos que ocurrían en el viejo basurero y que impregnaban la ciudad de un humo espeso y pestilente. Además de evitar ese problema, la gestión del Relleno también evitaría el "cirujeo", e incluso la presencia de animales dentro de este sector. Las condiciones se cumplieron mientras la empresa Aseo estuvo a cargo del servicio y la Municipalidad la controlaba. Cuando Aseo se fue y la Municipalidad tomó la responsabilidad, "las condiciones se relajaron" y se llegó al estado actual.
Controles. En el pliego para manejar el Relleno Sanitario "hay un montón de condiciones de seguridad" que respetar, sostuvo el ex concejal. Por ejemplo, el tratamiento e impermeabilización de los suelos para evitar la filtración de los líquidos que genera la basura en descomposición; la construcción de un cerco perimetral para evitar el ingreso de animales y personas, y un rígido control del personal que puede circular por el lugar. En la actualidad, el alambrado perimetral es inexistente en algunos sectores, porque "no ha quedado prácticamente nada". Incluso, el ingreso por estos huecos es tan habitual que se ha formado un sendero que guía hasta el lugar. Según dijo, tampoco se están haciendo los controles químicos en las perforaciones cercanas, una medida destinada a detectar la presencia de nitratos, nitritos o metales pesados en el agua subterránea.
Cirujeo. Al diagramar el Relleno, se pensó también en la situación de aquellas personas que viven de la basura urbana. "Se buscó la forma de mejorar las condiciones de seguridad de estas personas", y para ello se hicieron unos boxes a pocos metros del portón de acceso donde algunos camiones descargaban su contenido. Los "cartoneros" y "cirujas" buscaban las cosas de valor sin necesidad de ingresar al predio. Luego, la misma empresa se encargaba de recolectar lo que había quedado y llevarlo a las celdas de depositación. "Estas personas no tenían que ingresar al Relleno", destacó Altolaguirre. Cuando Aseo dejó el servicio y lo tomó la Municipalidad, estas condiciones se fueron perdiendo a relajar y de a poco se volvió al estado anterior. "Las normas no cambiaron, pero si se relajó todo. Las autoridades municipales no se preocuparon por hacer cumplir estas exigencias", disparó el ex concejal radical.
Incendios. Altolaguirre comentó que los incendios que esporádicamente afectan al lugar son producidos en su mayoría por la gente que hurga por allí. Los generan quienes buscan metales y chatarra porque "al prender fuego, reducen el volumen de basura y aparecen los metales", explicó. Pero esto va en perjuicio de quienes buscan otro tipo de objetos, como papeles y cartones. "Esa era una eterna pelea entre los cartoneros y los cirujas", recordó. Los incendios se nutren también de los gases combustibles que produce la basura en descomposición. Estos gases alimentan la combustión y hacen que esos incendios sean más prolongados que lo habitual. Otro problema, señaló, es que no se está usando la maquinaria adecuada y ello también va en contra de los objetivos del Relleno. "Hay que trabajar con maquinarias muy pesadas para compactar la basura, porque el residuo genera un lixiviado que produce gases muy combustibles, por esa fermentación. Cuando se termina una celda, se llena, se ponen unas chimeneas para que esos gases evacúen, y evitar el riesgo de explosión o de incendio".
Basurero. Pero en el Relleno Sanitario de Santa Rosa no se están usando esas máquinas pesadas y la basura no queda bien compactada. "Entonces quedan muchos espacios vacíos, con aire. Por ejemplo, las botellas plásticas actúan como garrafas, y generan la posibilidad que en una acumulación muy importante de gas, hasta pueden explotar". Ya han ocurrido casos de este tipo en otros lugares, aseguró Altolaguirre. Si bien son explosiones menores, revisten su gravedad. Con todo ese panorama, el ex concejal sostuvo que en la actualidad, el Relleno Sanitario ya no es tal sino que volvió a ser "un basurero a cielo abierto", tal como hace 15 años.
Aumentan seguridad en el Relleno El secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Jorge Giménez, confirmó que ayer por la madrugada, sobre la hora 5.00, ocurrió un accidente con un niño que se encontraba dentro del Relleno Sanitario. “Por lo que nos informaron, un camión de la empresa Clear chocó o embistió a un niño pero no fue nada grave”, sostuvo Giménez. Aunque el accidente no revistió gravedad, la Municipalidad decidió incrementar la seguridad en el lugar: habrá un turno más del servicio policial que se contrata para este lugar. Hasta ahora, el servicio era de 19.00 a 6.00. A partir de hora, también habrá policías en horas de la tarde. Sin embargo, Giménez anticipó que esta medida no será suficiente para evitar el ingreso de esa gente al predio. “No podemos controlar a toda la gente que anda por allí”, confió. El problema principal está en que el alambrado perimetral está roto y se puede entrar con mucha facilidad. “Cuando lo arreglamos, al tiempo vuelve a estar roto”, aseguró. Una reparación integral y de fondo llevaría un tiempo y una asignación presupuestaria que excede las posibilidades de las actuales autoridades comunales. “Es posible hacerlo, pero tendrán que encararlo las nuevas autoridades”, explicó. No sólo que está dañado este cerco sino también el que circunscribe los piletones para el tratamiento de residuos cloacales. “Sufrimos una invasión permanente de gente, no podemos controlarlo”, reiteró Giménez. A su entender, la solución al problema está en reparar el cerco, poner un personal de seguridad que cubra el portón de acceso y recorra el perímetro del predio, pero también en educar a esa gente y en convencerla de trabajar de otra forma o en otro tipo de trabajo. “Es una situación que existe y que no podemos negar”, concluyó.
El chico estaría bien El incidente que desencadenó el planteo por las condiciones del relleno sanitario y quienes van allí a recoger basura ocurrió a las 5.30, cuando un camión recolector de la empresa Clear que ingresaba al predio pisó una pierna del menor. El chico estaba con su padre y, al parecer, las lesiones no revestirían gravedad ya que se habría marchado por sus propios medios. Según se pudo saber, la versión que más fuerza tiene indica que el pequeño intentó trepar a la parte trasera del camión mientras este estaba en movimiento. El mismo chofer habría dado aviso al Comando Radioeléctrico, pero cuando los efectivos arribaron al lugar padre e hijo ya no estaban, por lo que se deduce que el accidente no habría sido demasiado grave. Tampoco pudieron ser identificados por los otros jóvenes que estaban en el lugar.