Pereyra viaja a Chile

PRIMER VIAJE COMO EMBAJADOR DE PAZ

El joven santarroseño que fue elegido como embajador de paz de la fundación “El amor que une el mundo”, José María Pereyra, viajará este 27 de agosto a la ciudad chilena de Punta Arenas para realizar una serie de actividades. Lo acompañará la presidenta de la Fundación, Lilian Jara Arismendi, quien lo ayudará a capacitarse para poder brindar charlas y conferencias a jóvenes con problemas de adicciones a las drogas. Durante el viaje visitarán establecimientos educacionales, hospitales y psiquiátricos de Punta Arenas y los pueblos de alrededor.
Los viajeros solicitaron para este viaje la ayuda de locales de ropa y calzado que quieran y puedan colaborar con José María. Quienes puedan brindar dicha ayuda deben comunicarse antes del sábado al 02954 15652571.
Para la realización de este viaje, los familiares del joven repartieron sobres a sus más allegados, quienes colaboraron con lo mucho o poco que pudieron.
Pereyra y Jara estarán en Chile unos dos meses, y a su regreso comenzarán con la construcción de una clínica de rehabilitación para jóvenes adictos a las drogas. El lugar se ubicará en un terreno en el barrio Villa Parque, donado por el padre de José María.
Luego, a fin de año, partirán a Africa para continuar con el trabajo de la fundación, en esta oportunidad, ayudando a niños huérfanos. “Hemos recurrido a las autoridades pertinentes y no hemos recibido respuesta. Pero con o sin la ayuda del gobierno nosotros vamos a llegar a donde queremos llegar. Queremos hacer un llamado al gobernador y todos lo que ejercen el poder, a colocarse una mano en el corazón. Sería bueno que salgan de su oficina y que fueran a ver el terreno, para que vean que necesitamos de su apoyo para poder trabajar con los niños. El proyecto tiene que sustentarse por 3 años. Queremos enseñarles, capacitarlos para que puedan reinsertarse en la sociedad, trabajar”, comentó Lilian.
José María Pereyra tiene 35 años y actualmente vive junto a sus padres y hermanos en una casa de Villa Parque. Conoció a Lilian Jara en la terminal de ómnibus de Río Gallegos, cuando esperaba el colectivo que lo regresaría a Santa Rosa luego de cuatro años de ausencia.