Pericia indica que Toffoni no “ejecutó” a Pescara

HOMICIDIO EN LA DESPENSA

La segunda audiencia del juicio oral y público por la muerte hace dos años de Jorge Nicolás Pescara, dentro de una despensa ubicada en Tomás Masson y Libertad, pareció dejar mejor parada a la defensa de Leonardo Toffoni, el hombre que portaba el arma que hizo el disparo mortal.
Fue clave el testimonio de un perito de la policía, que al aseverar que el disparo del Colt calibre 38 tenía una trayectoria “hacia arriba”, daría por tierra con la hipótesis de que el joven Pescara se encontraba arrodillado al recibir el tiro que le ocasionó la muerte.
Como se sabe el hecho que terminó con el fallecimiento de Pescara fue en la madrugada del 4 de mayo de 2014 -alrededor de las 5.50-, cuando Leonardo Toffoni escuchó un estruendo. Al asomarse a la vereda vio “luces de linterna” en su negocio, ubicado en diagonal a unos 30 metros de distancia, se vistió rápidamente, tomó un arma que estaba en un mueble de su dormitorio y se cruzó.

“Tirense al piso”.
Hay coincidencias en que les dijo a los ladrones -que habían dejado una moto en marcha en la calle- que se tiraran al piso: “Tirense al piso que llega la policía”, contó Toffoni. “Tirate al piso o te mato”, según la versión de Emiliano Carmona, uno de los dos que ingresaron al comercio.
En esas circunstancias Carmona se tiró al piso con su cuerpo hacia el lado de afuera, boca abajo, pero según dijo mirando de reojo lo que pasaba; en tanto Pescara se movía entre las góndolas por un costado hasta ubicarse detrás de la puerta, donde se produjo una suerte de forcejeo: el joven -según el despensero- empujó la puerta, y Toffoni la devolvió. Allí Toffoni dijo que experimentó un ardor -resultó herido en el brazo izquierdo-, y que al bajar la mano izquierda hacia la otra en la que portaba el arma, sintió el disparo. Señaló haberse sorprendido, y hasta en algún momento llegar a pensar que la policía pudo haber disparado “al aire”.

El desenlace.
El tiro le dio en el tórax a Pescara, que cayó sentado -según lo mostró Carmona en la reconstrucción-, en tanto la policía llegaba y le decía a Toffoni que dejara el arma. Los agentes se llevaron a Carmona a la Seccional Segunda, y una ambulancia trasladó el cuerpo inerme de Pescara.
Ayer el Tribunal hizo exhibir el video de la reconstrucción del caso. Primero se mostró uno donde Emiliano Carmona -que la noche del episodio en la despensa estaba con Pescara-, contó cómo se desencadenó el hecho que terminó con la muerte de su amigo. Luego, se proyectó la reconstrucción que hizo Toffoni.

Testigo con miedo.
Antes había testimoniado la mujer que convocó a la policía. Según pudo advertirse -al escucharse la grabación del 101- Mónica Liliana Corvalán Videla estaba desesperada, y el operador que la atendía trataba de tranquilizarla. “Vengan pronto…”, pedía. El policía le decía que ya llegaba un móvil, y Corvalán agregaba “manden una ambulancia”. Antes de cortar alcanzó a decir: “Ahí llegó el móvil”. Añadió que después un policía le pidió una toalla porque Toffoni “sangraba mucho”. Corvalán Videla confesó tener “miedo”, y que el incidente le provocó después daños en su salud.

“Pata” Barreix, vivía enfrente.
Otro testigo privilegiado fue Roberto “Pata” Barreix, quien se presentó como funcionario de Enargas-, y en ese momento vivía justamente en la vereda de enfrente, haciendo cruz, con la despensa asaltada. “Escuché la explosión, vi (por la rendija de la puerta) la moto parada y a Toffoni en cueros”, relató.
Completó que oyó que el despensero le decía a los muchachos que se tiren al suelo y luego el disparo. Enseguida llegó la policía: “Después me acosté a dormir”, concluyó.
Uno de los integrantes de la patrulla, el oficial Federico Espíndola fue el primero en ingresar a la despensa. Refirió que vio a uno de los muchachos en el piso, restos de vidrio y sangre, además del Colt 38 que estaba en el piso y que pateó afuera. Después se acercó a Pescara, que estaba tirado aún con el casco puesto y se dio cuenta que estaba muerto.

Otros testimonios.
En el final de la audiencia de ayer declararon Abel Peralta, Omar Angel Jubete, Arturo Litterini y Antonio Rouggé.
El primero describió -lo mismo había dicho Corvalán- que la despensa de Toffoni había sido robada en muchas ocasiones.
Los vecinos agregaron que después del suceso tuvieron custodia policial, porque sufrieron ataques, como ladrillazos en las ventanas de su domicilio, que provendrían del entorno de amigos de Pescara.
Coincidieron en señalar que Leonardo Toffoni es “buena persona”, que “nunca usó armas”, y Jubete, empresario de la construcción, agregó que tuvo que cerrar la despensa y él le dio trabajo. “Es excelente persona, y de a poco se está reinsertando en la sociedad”, cerró.

Dos pericias muy importantes
El día anterior había sido el policía Roberto García quien compareció frente al tribunal, y ayer le tocó al subcomisario Julio Vargas. El perito balístico explicó que la noche de la tragedia se sacaron fotografías para registrar cuál había sido el escenario.
Con respecto al Colt 38, Vargas informó que tenía dos cartuchos y una vaina servida, pero también se hallaron dos balas en el piso, y también el estuche-cartuchera. Toffoni había contado que cuando llegó la policía puso el arma en manos de un agente, aunque ahora los testigos señalan que le ordenaron dejarla en el piso.
En el momento más interesante de su exposición, se refirió a la trayectoria del disparo, basado en la autopsia del médico forense.
Señaló que el disparo “fue ascendente” a partir de la autopsia del forense. Cabe señalar que Pescara medía 1,85 metros, y con el casco sobre su cabeza podía dar la impresión de ser aún más alto. Seguramente la defensa -ejercida por Vanessa Ranocchia Ongaro y Marcos Paz-, tomará esos datos para desmentir que el joven se encontraba arrodillado y pudo resultar ejecutado.
Agregó que el disparo se debe haber producido a más de un metro de distancia, y descartó que se hubiera dado algún tipo de forcejeo entre Toffoni y Pescara.
Otro aporte que seguramente será de interés fue el que hizo el médico policial Juan Cremona, quien informó que en sangre y orina de Pescara había restos de alcohol y marihuana. Dijo que el porcentaje de 0,72 es compatible con un leve estado de ebriedad, que se potencia con los efectos de una droga. El día antes Carmona había admitido que habían consumido.

Llamada angustiada
Mónica Liliana Corvalán Videla, vecina de Toffoni, escuchó una explosión y llamó al 101. Ayer se reprodujo el diálogo -fue grabado-, que mostró su desesperación. “Escuché una explosión, pensé que había reventado una garrafa”, contó, pero “miré el negocio de Leonardo y vi personas que andaban allí. Desde mi celular llamé a la policía”, le dijo a los jueces. Agregó que vio a Toffoni caminar al negocio y le dijo que no ingresara, y que lo escuchó dirigirse a los ladrones diciendo que venía la policía. El diálogo con el agente que la atendió fue conmovedor: “¡Vengan pronto, por favor!”, pedía.

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