Periodista acusado por mal manejo de fondos

Todos disparan sobre un periodista. El ministro de la Producción, Abelardo Ferrán, le dijo en exclusiva a este cronista: "Esa persona tiene prohibido el ingreso a éste despacho". El titular del Instituto de Promoción de Carne Vacuna (IPCVA), Dardo Chiesa, afirmó: "Cuando recibí las quejas, le cortamos el manejo de unos 400 a 480 mil pesos de pauta anual en La Pampa". Uno de los denunciantes, el dirigente Andrés Souto, añadió: "Nunca aparecía la plata para las exposiciones ni para los cursos de capacitación. Es más, creo que nos debe dinero por publicidad hecha en nuestra revista".
La Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa (AAGLP) y la Asociación Rural de General Acha (ARGA) elevaron una queja al IPCVA contra el periodista Juan José Ghibaudo, titular de una empresa encargada del manejo de los fondos que ese organismo tenía destinado para fines publicitarios en la provincia. La sociedad le facturaba a medios de prensa y asociaciones rurales por publicidad. Lo grave es que las facturas pro forma eran por orden de la anterior gestión en el Ministerio de la Producción y la Subsecretaría de Asuntos Agrarios.
Chiesa consideró algo evidente que la sociedad le fue impuesta al Instituto por el ex ministro Ricardo Moralejo y el subsecretario Enrique Schmidt (continúa en el cargo). Chiesa dijo que se manejaba una ingente cantidad de dinero, tal es así, que "el propio gobernador Verna amenazó a mediados de 2007 con denunciar el convenio firmado con nuestra provincia". A raíz de aquello, continuó explicando Chiesa, "tuve un fuerte encontronazo con Moralejo por el manejo de la publicidad".

Pruebas al canto.
Desde que explotaron las versiones sobre un supuesto hecho de corrupción con la publicidad oficial del IPCVA en La Pampa, nada se dijo oficialmente. Este cronista se acercó al Ministerio donde informaron que durante algunos años la pauta para la difusión del Instituto en La Pampa era de casi medio millón de pesos anuales.
Estos fondos, según los entrevistados, los manejaba Ghibaudo, a través de una firma -que integraría junto a su esposa, Valeria Ruggeri, y un representante de una entidad rural de corte nacional- denominada Centro de Comunicación Creativa (CCC). La sociedad había sido contratada por el Ministerio durante la gestión anterior.
Ferrán, actual ministro, respondió: "Desde que estoy a cargo no he firmado nada con el IPCVA, es más, quién manejaba la publicidad, como no era empleado del Ministerio, tiene la entrada prohibida a este despacho". Más tarde, Chiesa reconoció que "con Ferrán nada se había firmado todavía, pero si hubo relación con quienes contrataron y me presentaron a Ghibaudo como representante del Ministerio, me refiero a Moralejo y Schmidt". Este columnista hizo el intento de contactarlos pero no contestaron los llamados.
Según Chiesa, "a La Pampa le correspondían entre 400 y 480 mil pesos por año (lo cual podía ser más si se contrataba un disertante del exterior) y ‘bajaron’ al periodista, pues la publicidad que se le otorgaba a una sociedad que Ghibaudo integraba, no cumplía con las rendiciones respectivas".

Turbios manejos.
Un Chiesa desafiante y "tocado" detrás del teléfono le dijo al autor de este artículo: "Si venís a mi despacho, a Buenos Aires, está a tu disposición toda la documentación que demuestra cuánta plata nos cobró aquella sociedad que se nos impuso desde el Ministerio, y cuya cara visible era Ghibaudo. De ahí en más, podrás deducir porque el IPCVA le sacó el manejo del dinero a aquella firma que ahora no recuerdo su razón social".
Hasta ahora, todos los entrevistados le apuntaron a quién conduce por el Canal 3 de televisión el conocido programa costumbrista "Urdimbre". Lo concreto es que por su empresa y su persona pasaba toda la publicidad del IPCVA destinada a La Pampa, es decir mucho dinero.
Todo se inició -según comentó Chiesa- por los planteos que realizaron la AAGLP y la ARGA. Las entidades dijeron que para solicitar apoyo para los predios feriales y para la capacitación en el Plan Ganadero había que pasar por el periodista. Chiesa les contestó que el IPCVA no tenía representantes en la provincia, sólo una empresa encabezada por Ghibaudo a la cual se le remitían los fondos, pero a propuesta de Moralejo.
A mediados del 2007, Moralejo le dijo -según Chiesa- que todas las contrataciones las hacía el propio Ministerio, que él conducía, por orden de la Subsecretaría de Medios de Comunicación, a cargo de Gustavo Fernández Mendía. El hombre contratado por el Ministerio era Ghibaudo y según Chiesa "Moralejo y Schmidt se lo dijeron en persona". Lo cierto es que la certificación de los gastos publicitarios no era la correcta, pues no cerraban los números ni por asomo. Es más, las denuncias apuntarían a gastos desmedidos, pautas no pagadas y desdoblamiento de facturas.
Siempre según el razonamiento de Chiesa, "Moralejo y Schmidt le adujeron que como había muchas FM sin blanquear en el interior del país, de hacer una factura era como regalarse frente al COMFER", razón por la cual debía instrumentarse otro mecanismo. El IPCVA le pagaba a La Pampa a través de una sociedad pero no a Ghibaudo en persona. Producción conformaba las facturas y el Instituto las pagaba. Hubo años de 350, 300 y hasta 500 mil pesos.

Entrada prohibida.
Ferrán dijo que "a poco de asumir me llamó Chiesa argumentando algunas denuncias de las entidades sobre una persona (Ghibaudo) que aquí no trabaja, no tiene ninguna relación con nosotros y además tiene la entrada prohibida a este ministerio. Nuestro encargado de prensa es el Sr. Ferrero". Y acotó: "Sólo puedo decirle que cuando hablé con Chiesa fue por que él me llamó para avisarme que iba a salir un aviso y/o solicitada en LA ARENA con respecto a que el IPCVA no tenía representantes aquí".
Chiesa ratificó las palabras del ministro: "En el caso Ghibaudo, Abelardo Ferrán y el Ministerio actual no tienen nada que ver. Esto viene de la gestión Moralejo. En 2006, (desde el IPCVA) ya le habíamos cortado la plata por publicidad a Ghibaudo. Hasta que Moralejo me increpó mal, pues según me dijo (Carlos) Verna tenía intenciones de denunciar el convenio de apoyo". Y añadió: "Allí estuvo Moralejo como intermediario, pues los pagos iban al Ministerio a través de una sociedad, pero era La Pampa quién conformaba las facturas". A partir de ahora, las autoridades provinciales tienen la última palabra.
JUAN JOSE REYES