Perros envenenados

En los últimos días algunos vecinos de la ciudad y de Toay debieron lamentar el fallecimiento de sus perros como consecuencia del envenenamiento. Uno de los hechos se registró en el barrio San Martín de la localidad vecina, donde Guillermina Pereyra denunció en la policía la muerte de dos de sus perros, presuntamente a causa de haber ingerido un tóxico.
Los animales aparecieron en un terreno baldío del mencionado barrio con la espuma llena de boca y por eso las primeras estimaciones apuntaron hacia un envenenamiento. Se trataba de un perro raza collie y de un ovejero belga.
En tanto, un vecino de las calles Ñandú y Saitúa lamentó el envenenamiento de dos ovejeros alemanes que tenía en su vivienda. Frente a las denuncias, la policía trasladó a los perros hacia la división Criminalística para que se determinen las causas de las muertes en los respectivos estudios de laboratorio. En Toay ya se había encendido la alarma hace unas semanas cuando hubo denuncias similares y desde la fuerza policial admitieron la sucesión de hechos.