Pessi: “Hay falta de agresividad”

EL DIRECTOR DE LA OPOSICION EN EL BANCO PAMPA ANALIZO LOS "CLAROSCUROS" DE LA ENTIDAD

Luego de transcurridos los primeros cien días del gobierno de Carlos Verna en la provincia, uno de los directores oficiales que el Ejecutivo designó en el Banco de La Pampa, el abogado y empresario Carlos Pessi, analizó la situación de la entidad y los cambios que son necesarios para aggiornarla a un proyecto de desarrollo.
Pessi definió su llegada al BLP como un desafío personal, más allá de su compromiso político partidario con el radicalismo y de la decisión del Verna de convocarlo en el marco de una política de apertura hacia la oposición.
“Encontré algunas coincidencias con Verna en los objetivos de lo que debe ser el BLP. Lo tomé como un desafío personal, una forma de demostrar y demostrarme a mí mismo que se puede tomar un compromiso con una institución que es señera en la provincia, un rol institucional donde lo político partidario sea una cuestión secundaria”, explicó Pessi, entrevistado en La Parte y el Todo, el programa que emite CPEtv.
Para el empresario, propietario de una red de estaciones de servicio, no será una tarea sencilla introducir los cambios necesarios en el BLP. “El banco tiene una cultura, una realidad que arrastra desde hace varios años. Cualquier cambio o modificación en el rumbo, cualquier planificación, es una tarea ardua que hay que asumir.
-¿Está preparado para los cambios el Banco?
-Todos saben que no soy banquero, por lo tanto, no soy un especialista. No vengo del banco, sino del sector comercial. En estos casi 90 días, mi visión es que el Banco tiene los recursos que se requieren para poder dotarlo de las herramientas, de la modernización que necesita en una situación de la economía provincial que tiene lo que yo llamo claroscuros. Quienes vivimos acá, que hemos nacido y que tenemos nuestra apuesta de vida en La Pampa, lógicamente que vivimos acá por los claros, pero tenemos la tendencia a ver los oscuros, como un modo de ser críticos y tratar de aportar a la mejora de la provincia. El BLP es parte de la provincia y de esa realidad, y también tiene claroscuros: aspectos positivos, como cercanía, conocimiento, la capacidad de estar en cada localidad y estar cerca de la gente, y tiene los oscuros, que son, en cierta medida, la falta de herramientas competitivas y falta de agresividad (comercial), por decirlo de alguna manera.
-¿El hecho de tener a la provincia depositando todo su dinero allí ha estancado al BLP? ¿Le da una tranquilidad que lo hace trabajar a otro ritmo?
-Es probable. Tiene ese factor de ser público y tener la tranquilidad y la seguridad del depósito del Estado y de la operación de los municipios, jubilaciones, etcétera, pero también hay muchos depositantes privados. Es interesante tener en claro que el 75% de los depósitos del BLP es de particulares.
-¿Están representados quienes integran este 75 %?
-Creo que la intención de Verna al llevar a dos empresarios al directorio es que estén representados los sectores que pueden ser depositantes y confían en el BLP. Ahora estamos entrando en una etapa de evidentes cambios macroeconómicos en el país, y eso va a requerir que haya políticas públicas que se sostengan en la provincia. Hoy se está cuestionando el modelo de provincia de los últimos 30 años, que tiene un perfil muy fuerte alrededor del empleo público. Ahora hay que pasar a un tercer modelo histórico de provincia y haber conservado al BLP es una fortaleza. No privatizar el banco, en la ola de privatizaciones de los 90, permite contar con una herramienta. Ahora viene una etapa donde nuevamente el BLP tiene que cumplir un rol preponderante en sostener el desarrollo de la provincia.
-Con las tasas de interés de hoy, es difícil pensar que el BLP o cualquier banco pueda ser un motor de desarrollo.
-Ese es un problema muy grave que se está viviendo y contribuye a la especie de parálisis que hay en la demanda del crédito. Se está cerrando el primer trimestre con un congelamiento, un estancamiento de la demanda de crédito, cuando debería estar habiendo un crecimiento importante, si se estuviera frente a creación de empleo y una economía en crecimiento. Hoy en La Pampa, el sector que está en condiciones de demandar más crédito es el sector agropecuario, que es el que se vio principalmente favorecido por los primeros cambios macroeconómicos que hubo en el país. Ese sector venía con la lengua afuera, muy asfixiado por el tema de las retenciones y de que La Pampa no logró las condiciones distintas, como zona marginal, respecto a los sojeros de la zona núcleo. Estos cambios en La Pampa generan que los productores hoy sean demandantes, pero el sector industrial, el sector comercial y el de servicios están muy paralizados, muy quietos, afectados por una caída en el consumo y por las altas tasas de interés. En ese sentido, el primer trimestre está perdido y el impacto de la devaluación fue mucho más profundo que el que tenía previsto el nuevo gobierno, porque hablaban de una caída del 0,5% en el PBI y ya estamos en 1,5.
-Verna planteó que su proyecto es llevar a la provincia a la industrialización, sin embargo, el gobierno nacional está yendo hacia otro lugar: un posible tratado de libre comercio con Estados Unidos y la liberación de importaciones. ¿Esto no juega en contra del proyecto de desarrollo?
-Que la macroeconomía tenga una orientación en ese sentido, hoy resulta un obstáculo nada sencillo de superar, sobre todo porque en La Pampa priman en un 99% las Pymes y en un 80% las micro Pymes, empresas con poco personal y bajo nivel de facturación. En ese sentido, el desafío es generar un proyecto sustentable, uno puede otorgar líneas de crédito con facilidades, promover el emprendedurismo, generar nuevos emprendimientos y hasta capacitar a nuevos empresarios o jóvenes emprendedores, para que crezcan como hongos pequeñas empresas en la provincia, pero el gran desafío es que eso sea sustentable en el tiempo.