Piden cambiar el nombre a las “escuelas especiales”

DOCENTES Y PADRES

La responsable de la Escuela de Irregulares Motores, Siliva Bersanelli, pidió cambiar el nombre la institución y de todas las escuelas “especiales”, al considerar que esa denominación “es una forma de discriminación”.
La ex titular de la Comisión Nacional Asesora para la Integración de Personas con Discapacidad, Silvia Bersanelli, solicitó al Ministerio de Educación que cambie el nombre de las instituciones educativas de la provincia que lleven por denominación “Escuela Especial”, como la Escuela Especial 1 de Irregulares Motores de Santa Rosa, donde es responsable.
Bersanelli, que anunció el pedido durante las Jornadas sobre los Derechos de las personas con discapacidad en esta capital, dijo que la denominación de “Escuela Especial” contienen “palabras construidas sobre un anacrónico paradigma, que hoy se revelan estigmatizantes, discriminadoras y segregadoras”.
El planteo se basa “en la obligación del Estado de tomar todas las medidas pertinentes, incluidas medidas legislativas, para modificar o derogar leyes, reglamentos, costumbres y prácticas existentes que constituyan discriminación contra las personas con discapacidad”, como establece la Convención sobre los Derechos de las personas con Discapacidad.
También exponen argumentos vinculados a la Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad, la Observación General 4 del Comité de Naciones Unidas y la Convención sobre los Derechos de las personas con Discapacidad, por discriminación por motivos de discapacidad.
“Es necesario y urgente asegurar la no discriminación de los estudiantes con discapacidad en las escuelas comunes y reforzar este derecho con ajustes razonables, así como iniciar un cambio sistémico, progresivo que comprenda un plan de transformación para combatir la exclusión y la segregación”, señaló Bersanelli.
Según explicó, “esta transformación fue iniciada en La Pampa en 2004 y, una consecuencia fue la creación de la Dirección de Educación Inclusiva. En esa línea se necesita modificar las palabras y rótulos que legitiman la estigmatización, la discriminación y la segregación”.

Irregulares Motores.
En un acuerdo con docentes y familiares, Bersanelli solicitó a Educación que modifique el nombre de la escuela que gestiona actualmente, advirtiendo que “la denominación de ‘irregular motor’ pertenece a otra época histórica, social y política en la que se concebía a la discapacidad como una condición exclusiva de la persona, un problema individual, fuera de la ‘norma’ y objeto de beneficencia, rehabilitación o cura como la organización y denominación de ‘Escuelas Especiales’ creadas y forjadas por médicos desde el modelo médico reparador y desde una visión normalizadora asistencialista, orientadas al servicio de un sistema excluyente apartando de los circuitos comunes (de la sociedad) a las personas con discapacidad violando sus derechos humanos”.
En el documento, señaló que “la medida solicitada, que no cambia la planta funcional, se dirige a profundizar las políticas de inclusión, reconociendo que la discriminación contra cualquier persona por razón de su discapacidad constituye una vulneración de la dignidad y el valor inherente del ser humano”.
Agregó que “la acción busca promover la construcción de una retórica de la aceptación, lo que promueve que para incluir a otras personas en su entorno se eludan o prohíban rótulos estigmatizantes. Se trata de eliminar el lenguaje de la discriminación, construida cada vez que se quiere excluir a determinadas personas de su entorno, denominada por el autor retórica del rechazo”.