Piden trabajar en la Perón

VENDEDORES AL COSTADO DE LA AVENIDA IRAN AL CONCEJO

Un grupo de vendedores de leña que tienen sus puestos sobre avenida Perón, enviaron una nota al Concejo Deliberante para evitar ser desalojados y será tratada el martes. Aseguraron que son discriminados, cuando sólo quieren trabajar.
La situación económica actual y la falta de trabajo, han llevado a que la gente salga a las calles y rutas a ofrecer diversos artículos para la venta y poder conseguir dinero extra para subsistir. Si bien este tipo de comercialización ya se hace desde hace muchos años, en los últimos meses se pudo observar que la cantidad de vendedores ha aumentado. Hay de todo: Venta de jarrones, leña, sillas y mesas de madera, cuchillería. Incluso hasta han vuelto a aparecer, en señal de “se vende”, los viejos bidones y botellas sobre los techos de los vehículos.
El lugar donde más se ven este tipo de puestos es en avenida Perón, que conecta la ciudad capital con Toay. También suelen haber vendedores en cercanías a la rotonda de Los Cañones, al sur de Santa Rosa. Todos con el mismo objetivo, que es poder llevar dinero a la casa. Pero al parecer hubo quejas por parte de vecinos y conductores, que manifiestan que estos puestos, y quienes trabajan, molestan. Por tal motivo, un grupo de vendedores de leña que tienen sus puestos armados sobre avenida Perón, expresaron su preocupación enviando una nota al Concejo Deliberante para evitar ser desalojados por la municipalidad y además manifiestan ser discriminados.

Solicitud.
La nota enviada por los vendedores ingresó al Concejo en la última sesión y será tratada el martes. Los comerciantes piden simplemente que los dejen trabajar hasta poder reglamentarse. Ellos venden fuera de la zona centro, y manifiestan que no hay ninguna ordenanza en la cual encajen. Aseguran que su situación es difícil y ésta es la única manera para poder subsistir.
Son cuatro las personas firmantes de la nota elevada al Concejo y, uno de ellos afirmó que hace más de tres años trabaja en el lugar. Otros dicen que desde hace un años o dos se encuentran situados sobre la banquina, respetando las distancias entre ellos y con la cinta asfáltica.
También han manifestado que desde el municipio se manejan como verdaderos dictadores, ya que les han anunciado que no podrán seguir trabajando.

Con puestos.
Una de las cuestiones por las que el municipio no deja que puedan realizar sus ventas es porque no tienen puestos. De todas maneras sostienen que para ellos no existe ninguna ordenanza y están ilusionados con la existencia de una para poder llevar a cabo su negocio. Incluso, aseguran que la directora de Sanidad y Control de Actividades Económicas, les dijo que no son oriundos de la ciudad y encima le estaban quitando trabajo a la gente de Santa Rosa. Además, declararon que un inspector municipal los acusó de que su presencia molesta a los vecinos, o que interrumpen el tránsito de los vehículos sobre la avenida. Sin embargo, respecto a todas las intimidaciones recibidas, uno de los vendedores aseguró ser de Santa Rosa, aunque vive en Toay y se siente molesto por ser considerado foráneo, cuando sólo quiere llevar dinero a su hogar. Dependiendo los casos, sus ganancias oscilan entre los 5.000 y 6.000 pesos. Incluso aseguraron que les han pedido una guía para leña, que tiene un valor de entre 150 y 250 pesos, cuando normalmente esa solicitud se realiza a partir de los 1.000 kilos y ellos tienen cantidades más pequeñas. Hay personas que, por falta de trabajo, recolectan la leña en sus vehículos y luego se la venden a ellos.

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