Policías heridos, moto quemada y patrulleros rotos

Una batahola se inició cuando la policía intentó detener a un joven de 15 años que había robado una bicicleta. Alrededor de 40 personas enfrentaron a los efectivos que utilizaron balas de goma para repelerlos.
Un hombre de unos 50 años, de apellido Vargas, que vive sobre la calle Emilio Sola salió ayer en busca de un adolescente que le había robado la bicicleta a su hijo de 13 años. Eran las 12 del mediodía, las calles del Fonavi 42 estaban desiertas, y el hombre, obstinado, iba a recuperar la bicicleta cargado de ira, como fuese. Así es que comenzó a ingresar en casas ajenas tratando de dar con el chico de 15 años, -identificado por la policía de apellido González-. Hasta que, sin pedir permiso, se metió en la casa equivocada.
“Este hombre entró en la vivienda de un conocido ‘malandra’ del barrio, ubicada en Acha y Houssay, y la gente que estaba ahí lo molió a palos. Incluso tenía un rayón en la panza que le hicieron con un destornillador, una puñalada que no fue asestada”, dijo una fuente extraoficial ligada a la investigación de la causa. En ese momento un llamado al 101 alarmó a la Seccional Sexta sobre lo que estaba sucediendo, pero justo a esa misma hora, los efectivos estaban abocados a atrapar a dos asaltantes que le robaron a un repartidor de gaseosa.
“Tuvimos que pedir refuerzos porque no teníamos más móviles. Fue un auto de la Tercera y más tarde llegó uno de la Sexta y una moto. También uno de Criminalística que pasaba casualmente por ahí”, agregaron las fuentes. Cuando la policía intentó detener al menor que se había robado la bicicleta es que se desató la batahola.

Enfrentamiento.
Un grupo de 40 personas trató de evitar que los efectivos se llevaran al adolescente acusado de robar la bicicleta. “Comenzaron a arrojar piedrazos contra los efectivos y a dañar los móviles. La batalla fue impresionante. La gente prendió fuego la moto de la Seccional Sexta que se consumió entera. Hasta que un efectivo de la Tercera al que le habían pegado un ladrillazo en el pecho fue hasta el patrullero, sacó una escopeta y disparó tres veces”, dijo una fuente que mantendremos bajo reserva.
Hasta el momento es difícil determinar hacia donde fueron los disparos. Cierto es que uno de ellos, o el rebote, le dio a un joven en uno de sus ojos. El herido es Gastón Rolando, albañil de 24 años, y según dijo su padre Sergio, “los médicos no creen que vaya a recuperar la visión”. Minutos después del mediodía el muchacho fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Lucio Molas.
“Hay más chicos heridos. Tiraron a mansalva con balas de goma. Cuando mi hijo cayó en el suelo la policía desapareció, no llamaron ni a la ambulancia ni nada”, dijo Sergio Rolando. A cargo de la investigación de la causa se encuentra la fiscala María Cecilia Martiní.