Por un error reimprimirán 8.000 tarjetas del Sempre

SE DISTRIBUIRAN 87 MIL EN TODA LA PROVINCIA

Si bien las prestaciones requeridas por los asociados de la obra social no se verán afectadas, el Sempre mandó a reimprimir todo el primer lote de los 87.000 plásticos que se están repartiendo en la provincia.
Un error en la numeración de las tarjetas magnéticas del Sempre obligó a la obra social de la provincia a reclamarle a la empresa que las fabricó a que reimprima el primer lote que ya se había distribuido en Santa Rosa y otras localidades, 8.000 plásticos en total. La falla que denunciaron a este diario distintos asociados (algunos de Canal 3 o la Cámara de Diputados) es simple: el ultimo digito del Código Único de Identificación Laboral (CUIL) no salió impreso en la tarjeta.
“No son todas las tarjetas las que vinieron falladas. Debe ser apenas el 10 ó 15 por ciento, pero ante la duda, le exigimos a la empresa Conexia que reimprima todo el lote completo. El error es de ellos”, dijo ayer a este diario el gerente General del Sempre, José Giacobe.
“Ese error no significa que el afiliado no pueda acceder a la prestación. La banda magnética de la tarjeta funciona bien, el sistema lo va a validar”, aclaró Giacobe y destacó que el operativo de entrega de los plásticos va a culminar los primeros días de diciembre cuando terminen de distribuir las 87.000 tarjetas en toda la provincia.

Discapacidad.
Por otra parte, Giacobe habló sobre uno de los temas que el Instituto de Seguridad llevó para discutir días atrás en la Jornada Patagónica “La Salud, una Cuestión de Derecho” que se realizó en la ciudad de Neuquén: las problemáticas judiciales que afectan al Sempre.
Días atrás, en un comunicado de prensa, la obra social señaló que la principal problemática son “los amparos presentados por afiliados en materia de discapacidad, que no obstante este año disminuyeron a comparación con períodos anteriores”.
“Hay múltiples prestaciones que solicita una persona con discapacidad. Algunas ligadas directamente a la atención de la salud y otras que no son inherentes a la discapacidad, como puede ser un acompañante terapéutico o un asistente en educación. Generalmente, para lograr el reconocimiento de estas prestaciones, el asociado termina accionando contra la obra social. Por ese motivo es que la mayoría de las problemáticas judiciales son amparos. Afortunadamente en el último tiempo, hemos logrado resolver muchas cosas sin llegar a la vía judicial”, concluyó Giacobe.

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