Portezuelo: Mendoza quiere violar el Tratado del Colorado

LO REVELO UN MEDIO MENDOCINO

Un diario mendocino reveló que Cornejo está preocupado porque La Pampa “le frene” esta megaobra, que es una de las apuestas fuertes de su gestión. Según el portal, está todo listo para licitar en octubre.
El gobierno mendocino está trabajando a marcha redoblada para licitar en el mes de octubre la construcción de la represa Portezuelo del Viento, sobre el río Grande. Es un megaproyecto hidroeléctrico que, cuando entre en funcionamiento, incidirá sobre la dinámica del río Colorado. Según diarios mendocinos, el gobernador Alfredo Cornejo tiene diagramada una estrategia para que La Pampa “no la frene” en el Coirco.
La publicación realizada ayer por el portal mendocino Mendoza On Line (www.mdzol.com) bajo el título “Portezuelo: claves de la obra más prometida”, que firma el periodista Marcelo Arce, aporta interesantes revelaciones sobre la estrategia de Mendoza para avanzar con esta gran obra y concretar su licitación en el mes de octubre, es decir en tan solo un mes y medio, un tiempo que para la magnitud de este proyecto aparenta como muy breve.
Anunciada hace más de una década, Portezuelo pasó de costar 1.000 millones de dólares a los 10.500 millones que figuran en el proyecto que las autoridades mendocinas le presentaron al actual presidente Mauricio Macri. Si las previsiones originales se hubieran cumplido, la obra estaría terminada desde hace al menos cinco años. La realidad es muy diferente.

Algunos datos.
Proyectada para incrementar en 60.000 hectáreas la superficie cultivable de San Rafael, General Alvear y Malargüe, la central hidroeléctrica de la represa generaría una energía equivalente al 25 por ciento de lo que hoy se consume en todo Mendoza, sostuvo MDZol. La presa se erigirá en LA zona conocida como Cajón Grande, en la zona del paso El Pehuenche, tendrá una capacidad de embalse de 3.000 hectómetros cúbicos y generará un lago artificial con una superficie de unas 5.000 hectáreas -el lago de Casa de Piedra, sobre el río Colorado, tiene una superficie de 3.600 hectáreas.
El proyecto contempla también la infraestructura para una obra de la que también se habla mucho: el trasvase de caudales del río Grande al río Atuel, un tema harto debatido y que Mendoza de momento ha pasado al archivo debido a la complejidad de este traspaso de caudales de un río a otro a través de cientos de kilómetros en una región de complicada geografía.
Pese al “congelamiento” del proyecto de trasvase, los políticos mendocinos, los dirigentes sectoriales y muchos medios de prensa insisten con el tema y lo utilizan de acuerdo a sus conveniencias políticas o mediáticas.

Complicado.
Según el artículo de MDZol, las cosas iban bien con Portezuelo hasta que “la crisis entre provincias (La Pampa y Mendoza) por las aguas del Atuel complicó todo”. Aquí es donde el artículo aporta un dato revelador: “Los pampeanos sostienen que Mendoza necesita del voto de La Pampa en el Coirco (Comité Interprovincial del Río Colorado) para avanzar con el trasvase del río Grande al Atuel, pero desde aquí insisten con que esa alternativa no es válida”.
El dato es que “Cornejo ya diseñó su estrategia para evitar este seguro escollo”. La estrategia es involucrar de lleno a la Nación en este tema. “Al ser una obra nacional -dice el portal-, apostará a que la discusión por la autorización o no sea entre la Nación y la provincia vecina. Y que en todo caso Carlos Verna, el gobernador pampeano, le frene la obra a Macri. Y no a Mendoza”.
En realidad, ni la crisis del Atuel complicó las cosas ni el trasvase es tema de discusión. La crisis entre Mendoza y La Pampa por el Atuel es un escenario que las provincias de la cuenca siguen de cerca porque refleja cómo se comporta Mendoza cuando tiene que subsumir sus intereses a los de la región. De hecho, todas las provincias del Colorado coinciden en que dejar el manejo de las aguas de Portezuelo en manos de Mendoza es una jugada muy arriesgada, por lo menos hasta que no haya reglas de juego bien claras. Por ello, el Coirco reclama para si el manejo del programa de embalses y desembalses, tal como hace con Casa de Piedra.
Lo cierto es que el avance de la obra en Coirco es lento y, por lo menos hasta la última reunión, Mendoza no había presentado todos los estudios de impacto ambiental que se le pidieron para saber cómo afectará el dique a la cantidad y calidad de agua del río Colorado. Hasta tanto no cumpla ese paso, Mendoza no podrá avanzar mucho más. Y será el comité, y no La Pampa, quien pondrá ese freno que Cornejo quiere gambetear.