Precios de alimentos se pagaron 5,56 veces más

DATOS DE LA CAME EN ABRIL

Un informe realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reveló que los precios de los alimentos agrícolas desde que salen del productor y hasta que llegan al consumidor se multiplicaron por 5,56 veces durante el mes de abril.
Según los datos que se registraron a través de un sondeo en los precios “la brecha de precios entre góndola y campo de los productos agropecuarios aumentó por segundo mes consecutivo en abril”.
En este sentido, el Indice de Precios en Origen y Destino (IPOD), que mide la diferencia promedio para 25 productos agropecuarios entre los precios de origen y góndola, se ubicó en abril en 5,56 veces, impulsado por el salto en las brechas del limón, la mandarina, la acelga, la pera y el pimiento.
“En abril siguió cayendo la participación del productor en los precios, ya que apenas recibió el 22,9 por ciento del valor que pagó el consumidor en góndola, reduciendo así otro tres (3) por ciento su participación frente a marzo”, alertó la entidad.
“El IPOD agrícola subió 6,4 por ciento, mientras que el ganadero bajó 1,7 por ciento”, aseguró el presidente de CAME, Fabián Tarrío.
En tanto que el promedio de los importes se ubicó un 5,1 por ciento por encima de marzo y un 17,1 por ciento por sobre febrero.

Productos.
Los productos agrícolas con mayores brechas de precios en el mes fueron la mandarina, con una diferencia de 15 veces, la naranja, en segundo lugar, sufrió una distorsión de 13 veces, seguida por la pera, con 9,34 veces, la manzana con 8,54 veces, el limón con 7,78 y la acelga, con 7,19 veces.
Por otra parte, “el huevo fue el producto con menos disparidad, con 1,98 veces”, aclaró el estudio elaborado por la Confederación, el cual calculó que “de los 25 alimentos agropecuarios relevados en abril, que integran la canasta del IPOD, en 16 subió la brecha y en nueve (9) bajó”.
“A diferencia de marzo, cuando el IPOD se incrementó, impulsado por pocos productos con fuertes aumentos, en abril las subas fueron menos profundas pero más generalizadas, en buena medida por la estacionalidad de muchos de esos bienes”, destacó Tarrío.