Preocupante: se borran los audios de dos debates orales

Son las grabaciones correspondientes al miércoles 6 de agosto, día que declaró el principal denunciante del caso, Omar Lara, y al lunes 11, cuando lo hizo Raúl “Tuti” Rodríguez.
A raíz de problemas con el programa informático de la Ciudad Judicial, las audiencias del miércoles 6 y del lunes 11 de agosto en el juicio del caso de las “Coimas en el Acueducto” no quedaron grabadas en su totalidad. La situación complicará el trabajo de los abogados defensores, que necesitan esos audios para preparar sus alegatos, y del Tribunal de Impugnación Penal, que recibirá el caso cuando la Cámara en lo Criminal 1 dé su veredicto.
La situación había sido anticipada el mismo lunes por la presidenta de la Cámara en lo Criminal 1, Alejandra Ongaro, a posteriori de la audiencia. Según dijo la magistrada, el mal funcionamiento del sistema informático había impedido registrar en su totalidad las declaraciones realizadas ese día -cuando declaró Raúl “Tuti” Rodríguez- y las del miércoles anterior, cuando testimoniaron el ex coordinador de la Comisión Técnica del Acueducto del Río Colorado (Cotarc), Roberto Ambrosino, y el docente y dirigente gremial Omar Lara, primer denunciante del caso.
No es la primera vez que ocurre este problema pero sí la primera vez que se presenta en un juicio de tanta trascendencia política y mediática. Según explicaron empleados del Poder Judicial, el registro de las audiencias se hace a través de un programa denominado “Lex Doctor”, donde se graba tanto la parte escrita como los audios. Sin embargo, el programa es complejo y de difícil manejo y cada tanto les regala un dolor de cabeza a los encargados de operarlo. “En esos días hubo muchos problemas con el sistema y se complicó mucho para trabajar”, comentó un empleado de la Ciudad Judicial.
“No es que se hayan borrado las audiencias”, aclaró la persona consultada. “La realidad es que hubo partes que directamente no quedaron grabadas”. Esto mismo, recordó, lo había anticipado la presidenta de la Cámara 1 al terminar la etapa de audiencias públicas.
El abogado Sebastián País Rojo, representante legal de Enrique Romero Oneto, comentó a LA ARENA que “algo de eso hubo” porque el miércoles, cuando fue a buscar la grabación para preparar el alegato del martes 26 “nos dijeron que habían tenido problemas técnicos” con el registro. “Mañana (por hoy) vamos a pasar de nuevo; ahí se sabrá si pudieron o no solucionar esos problemas”, comentó el profesional.
Conceptos similares tuvo Mariano Alomar, representante legal de Carlos Oppezzo. “Escuché que habían tenido problemas con la grabación de la sesión”,dijo. Al igual que su colega, estimó que cuando concurra a buscar el audio se sabrá si se perdió íntegramente o solo algunas partes.

Complicación.
En la sesión del miércoles 6 de agosto no solo declararon los testigos Ambrosino y Lara sino que también los abogados defensores pidieron la nulidad de dos pruebas incorporadas al expediente y, con ello, la anulación de toda la causa. El lunes 11, la Cámara en lo Criminal 1 le dijo que no a los planteos de los abogados porque las pruebas atacadas no formaron parte de la documentación con la cual, en el año 2005, el ex fiscal Eduardo Bazo Queirolo pidió el inicio de la investigación judicial.
En la audiencia del lunes 11 también se concretó la declaración testimonial del ex secretario de Obras Públicas, Raúl “Tuti” Rodríguez, que en función de ese cargo era el presidente de la Cotarc.
La falta de registro complicará el trabajo de los abogados defensores para preparar sus alegatos pero también el del Tribunal de Impugnación Penal, órgano que deberá analizar las apelaciones que se formulen una vez que la Cámara en lo Criminal 1 dé a conocer su veredicto.

Ahora es obligatorio.
Aunque dificultará la preparación de sus alegatos, la pérdida de los audios de las sesiones no dará pie a que los abogados pidan que se convoque nuevamente a alguno de los testigos. El hecho de que este juicio haya comenzado cuando regía el viejo Código Procesal Penal de la provincia aleja aún más esa posibilidad ya que aquel texto no obligaba a que se grabaran con registros de audios las declaraciones de testigos e imputados. Distinta es la situación con el nuevo Código Procesal Penal, que dispone que todas las declaraciones deben registrarse no solo por escrito sino también en formato de audio.