Presupuesto: Torroba quiere un dólar a $27

EL PAMPEANO PROPONE DEVALUAR LA MONEDA PARA FOMENTAR LAS EXPORTACIONES

El diputado nacional Francisco Torroba (UCR) presentó en el Congreso Nacional un proyecto de ley que impulsa un “Plan de Estabilidad y Desarrollo”, en la cual está proyectado un tipo de cambio que pone el precio del dólar a 27 pesos. Su intención, según planteó en los fundamentos, es recuperar la competitividad cambiaria del año 2006.
El legislador pampeano presentó su propuesta como parte de los fundamentos de la disidencia parcial con el proyecto de Presupuesto Nacional 2017 del gobierno nacional en la Comision de Presupuesto y Hacienda. La iniciativa fue publicada en el Orden del día 813, el martes último. Establece un 20% de retenciones para productos primarios, salvo las de la soja y sus derivados, 30 y 27 por ciento respectivamente, y las de los hidrocarburos, 50 por ciento.

Disidencia parcial.
Torroba propuso el “Deficit Cero”. Planteó que su propuesta tenía “el propósito de establecer las condiciones para que la economía de la Argentina crezca fuertemente, crezca el empleo genuino y también la demanda de trabajo”. “Esta disidencia parcial se complementa con una ley
de estabilización y desarrollo económico que contiene ocho títulos y 127 artículos y que presentamos directamente a esta Cámara” de Diputados de Nación.
“No solamente está la devaluación, el superávit fiscal y la baja en la tasa de interés real, sino también el desdoblamiento de las funciones de la moneda”, indicó. “Para que la economía de un país en desarrollo crezca sostenidamente en el corto y mediano plazo hacen falta tres condiciones básicas: primero, un tipo de cambio competitivo para la promoción de las exportaciones, segundo, una tasa de interés baja para promover la inversión, y tercero
un superávit fiscal para apuntalar las dos medidas anteriores”, indicó Torroba.
“Por el contrario, en el año 2016 y en la propuesta oficial para 2017 observamos que el tipo de cambio está muy sobrevaluado, las tasas de interés están astronómicamente altas, y el déficit fiscal es enorme, del orden del 4,8% del PBI para 2016. En lugar de reducir drásticamente dicho déficit fiscal para el año 2017, el presupuesto oficial lo reduce solamente al 4,2 por ciento. Pero según nuestros cálculos dicho déficit fiscal para 2017 superaría fácilmente el 5,7% del PBI”, expresó.

Neófitos asustadizos.
Torroba desarrolló sus planteos económicos indicando que “un tipo de cambio real competitivo” podría ser “del nivel similar al que estuvo vigente durante el año 2006 en nuestro país”. “A los precios actuales el tipo de cambio de 2006 estaría en el nivel de 27 pesos por dólar. Es sabido que la opinión corriente de los neófitos en economía es que se asustan con un tipo de cambio tan alto. Olvidan que en ese año de 2006 la economía argentina crecía al 8% anual, la creación de empleos casi a la misma tasa, y parecía que definitivamente la Argentina tomaba el rumbo hacia un crecimiento de largo plazo abandonando 60 años de decadencia”, planteó.
El dirigente radical cuestionó la salida del cepo cambiario del macrismo. “La salida del cepo cambiario con la devaluación de diciembre de 2015 fue inicialmente exitosa, se trasladó luego en gran medida a precios y no logró un adecuado cambio de los precios relativos a favor de la exportación y la sustitución eficiente de importaciones”.
Consideró, también, que “este tropiezo fue causado por el alto déficit fiscal de 2016 y por la política monetaria restrictiva del Banco Central. Entre ambas políticas se indujo una aguda recesión que se manifestó en el segundo trimestre con una caída del 3,4% del PBI”.

Sin traslado a precios.
Torroba afirmó que la historia económica argentina de los últimos 70 años muestra el caso de numerosas devaluaciones que no se trasladaron a precios y que no provocaron una caída de los salarios reales. Como ejemplo, puso los casos de 1967, 1985 y 2002. Afirmó que la clave es que al proceso devaluatorio le siga una baja en las tasas de interés.
Afirmó que de las tres funciones que tiene la moneda, actualmente solo se cumple una, la de valor de cambio para las transacciones. Sin embargo, fallan las de servir de unidad de cuenta y reserva de valor.
En ese sentido, propuso desdoblar las funciones y crear un suplemento denominado “unidad de cuenta estable” (UCE) que sirva para estipular las condiciones de los contratos a largo plazo, como ser depósitos bancarios a plazo fijo a más de tres meses, créditos hipotecarios, alquileres
de viviendas y en general todo tipo de contratos de largo plazo.

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