Preventiva para Gallinger

AUDIENCIA DE FORMALIZACION EN EL CENTRO JUDICIAL

El juez de control, Fernando Gabriel Rivarola, le dictó ayer prisión preventiva hasta que finalice el debate oral y público al empresario santarroseño Néstor Roberto Gallinger, imputado por los delitos de femicidio en grado de tentativa, lesiones leves agravadas por el vínculo, amenazas con armas y daños contra su esposa Patricia Beatriz Sclavuno, a quien intentó quemar con un bidón de nafta.
Además, el magistrado ordenó que se le realice un examen mental para determinar si posee algún tipo de patología. “No solo por la gravedad del hecho sino porque se ve en peligro la obstaculización de la investigación y puede accionar contra la víctima porque hay varias denuncias, dicto la preventiva hasta la revocación del proceso”, sostuvo Rivarola durante la audiencia. A su vez, explicó que “el imputado puede darse a la fuga ya que tiene la solvencia suficiente para hacerlo”.
La audiencia de formalización se llevó a cabo ayer al mediodía en la Sala de Audiencia 2 del Centro Judicial de Santa Rosa y contó con la presencia de Rivarola, el fiscal Máximo Paulucci, el abogado privado Juan Carlos De La Vega -el mismo que defendió a Franco Gabriel González en el caso del asesinato del kiosquero Gerardo Cruse en General San Martín- y el propio Gallinger quien apareció con dos pares de lentes -unos de sol y otros de contacto-.
El fiscal Paulucci solicitó la prisión preventiva ilimitada, considerando los peligros de obstaculización de investigación y fuga. En tanto, De la Vega pidió el arresto domiciliario en la vivienda que Gallinger tiene detrás de su comercio.

Preventiva.
El representante del Ministerio Público relató que “el sábado Gallinger empujó a Sclavuno, le sustrajo y robó su teléfono celular. Luego le arrojó nafta con la intención de prenderla fuego. Eso ocurrió a las cuatro de la mañana tras una discusión en Toay”, señaló Paulucci.
Y agregó: “Ese mismo día, a las 19, hubo una nueva discusión y la golpeó propinándole lesiones. El domingo, mientras Sclavuno estaba en la Oficina de Atención a la Víctima le había mandado un sms a su hijo haciéndole saber que si ella hablaba ese día, iba a terminar mal”.
Asimismo, brindó el dato más reciente, dijo que “Gallinger llamó por teléfono desde la cárcel a la empresa de alarmas y amenazó de muerte a un hijo de la mujer”.
Por otro lado, dijo que durante un allanamiento “se secuestró un teléfono celular y un bidón con combustible. Además, se verificó en el patio que una parte de las pasturas estaban prendidas fuego”.
El acusado es el dueño de la empresa de alarmas Tecxen y ha tenido varios episodios violentos -en uno de ellos intentó quitarse la vida al hacer explotar una garrafa-. “En 2011 fue condenado a prisión en suspenso y en 2013 a una sentencia de efectivo cumplimiento con semidetención nocturna, por lo que otra condena definitiva lo enviará a prisión”, indicó Paulucci.
También, solicitó que al imputado se le realice un examen mental amplio para detectar posible trastorno bipolar, e ingesta de pastillas y alcohol.

Domiciliaria.
El abogado Juan Carlos De la Vega pidió la prisión domiciliaria mientras se realiza la investigación. Señaló que Gallinger podría trabajar desde su casa que se encuentra detrás del edificio donde funciona la empresa de alarmas donde trabajan Sclavuno y sus tres hijos, y un hijo del acusado.
“Mi defendido podría trabajar en forma remota -con una computadora- desde la casa. Y se arbitrarían los medios para que no pueda acceder al edificio de la empresa mientras ella esté. Se comprometió a no tener contacto informático, documental o verbal con la denunciante”, arguyó el abogado.
Por último, repasó que Gallinger tiene problemas en la vista -se sometió a un transplante de córnea- por lo que se ve dificultada su propia movilidad “no puede caminar y tiene que realizarse un tratamiento de drenaje linfático tres veces por semana”.