Prohiben tirar el aceite usado

Para evitar que el aceite usado de restaurantes y bares santarroseños se vaya de la provincia, la Municipalidad de Santa Rosa puso en marcha un registro en el que deberán inscribirse los comercios que utilizan ese producto para preparar comidas y las empresas interesadas en recolectarlo y reutilizarlo. La medida apunta a favorecer al Centro Provincial de Formación Profesional de Eduardo Castex, donde funciona una planta que produce gasoil orgánico. En la actualidad, muchos comercios le entregan ese producto, supuestamente en forma gratuita, a camiones que se lo llevan a Córdoba o Buenos Aires.
En agosto del año 2012, el Concejo Deliberante de Santa Rosa sancionó la ordenanza 4682/12, una norma pensada para regular el “control, transporte y destino final de los aceites vegetales usados”, producto que se ha valorizado en el último tiempo de la mano de la creciente demanda de gasoil orgánico -también llamado biodiésel-.
Impulsada por la concejala justicialista Mariela Cabreros, la norma discrimina entre generadores, transportistas y operadores de aceite vegetal usado (AVU) y pone a Direcciones de Sanidad y Control de Actividades Económicas y de Agua y Saneamiento como responsables de su aplicación.
Como parte clave de esta regulación, la ordenanza crea un “Registro de establecimientos generadores, transportistas y operadores de aceite vegetal usado”, en el que deberán inscribirse, en forma obligatoria, todas las rotiserías, restaurantes, confiterías, bares, empresas de catering y establecimientos públicos o privados que elaboren alimentos con fritura de Santa Rosa, además de los interesados en transportar ese aceite y en procesarlo, sea para su reciclado -como podría ser la elaboración de gasoil orgánico- como para su disposición final.
Los comercios y casas de comidas tendrán la obligación de almacenar el AVU dentro de sus propias instalaciones. No podrán tirarlo ni entregarlo a personas no autorizadas y deberán almacenarlo en un lugar que “no constituya peligro para la contaminación del medio ambiente”.
El artículo séptimo establece el aceite vegetal usado de Santa Rosa “sólo puede ser recolectado por los transportistas inscriptos en el Registro”, una obligación que en caso de ser violentada hará pasible de sanciones al comercio o al transportista que cometa la transgresión. Las multas irán desde un apercibimiento para el caso de la primera contravención, a sanciones que oscilan desde 1.400 pesos a 7.000 pesos cuando la falta se reitere.
Desde hace varias semanas, la Municipalidad de Santa Rosa está notificando a todos los comercios de la ciudad, como así también a potenciales transportistas y operadores, de la obligación de inscribirse en este Registro.

Objeto.
El objeto de la ordenanza es que el aceite usado no se vaya de la provincia -como sucede actualmente- sino que sea utilizado como materia prima del gasoil orgánico en Santa Rosa u otro lugar de la provincia.
A mediados del año pasado, el gobernador Oscar Jorge pidió al intendente de Santa Rosa, Luis Larrañaga, que buscara la forma de evitar que ese aceite se lo llevara un camión que venía -y seguramente sigue viniendo- desde la provincia de Buenos Aires. El pedido fue formulado en Eduardo Castex, mientras ambos participaban de la inauguración de la planta de procesamiento de biodiésel que tiene el Centro Provincial de Formación Profesional de esa ciudad. Larrañaga se comprometió con el emprendimiento y dio su palabra de que buscaría herramientas para privilegiar el uso pampeano del aceite vegetal.
La planta elaboradora -que lleva el nombre del actual gobernador pampeano- se encuentra funcionando a media máquina ya que no dispone de materia prima para elaborar un volumen mayor de ese combustible.
Con el registro en marcha, el CPFP de Castex podrá inscribirse como transportista y operador de aceite vegetal usado. Los otros interesados no pampeanos seguramente también podrán hacerlo pero es de prever que la reglamentación de la ordenanza les pondrá condiciones que desalentarán su presencia en la capital provincial.

Una mala costumbre
El artículo 9 de la ordenanza 4682/12 contempla una prohibición que apunta a desarraigar una mala costumbre: tirar el aceite usado en cualquier lugar. Dice el artículo: “Se prohíbe el vertido de AVU puro o mezclado con otros líquidos y los componentes sólidos que pueden estar presentes, mezclados o separados, con destino directo o indirecto a redes y colectores cloacales, conductos pluviales, sumideros, cursos de agua, vía pública o suelo, como así también la entrega a un operador o transportista no registrado en los términos de la presenta ordenanza”.