Puesteros piden encauzar el río. Mendoza le echa la culpa a la lluvia

CRECIDA DEL ATUEL

La Pampa denunció que la crecida se produjo por la apertura de dos compuertas en el Dique Rincón del Indio, en la provincia de Mendoza, sin previo aviso. En la provincia arribeña aseguran que el caudal se incrementó por factores naturales.
Mientras en el oeste pampeano los puesteros ven con preocupación la crecida que tuvo el río Atuel en los últimos días, en Mendoza, el subdelegado del río Atuel en el Departamento General de Irrigación afirmó que el río se encuentra cortado hace dos semanas. Así lo consignó en su edición de la víspera el diario San Rafael, de la ciudad homónima.
“El ingeniero Fabián Bujaldón, subdelegado del río Atuel, en comunicación con el diario de los sanrafaelinos aclaró acusaciones de funcionarios de la vecina provincia de La Pampa sobre una supuesta suelta de agua que no fue informada y causó algunas inundaciones en ese territorio”, informó el periódico del sur mendocino.
“En relación al manejo del cauce y el comportamiento hidrológico que ha tenido en este último tiempo el río, confirmó que hace dos semanas que tiene su erogación cortada, es decir no se saca agua del dique Valle Grande, que es el último embalse donde se puede reservar el recurso hídrico, acción que no se realiza por no ser necesaria, ya que el requerimiento agrícola no lo demanda por las lluvias de los últimos meses”, informó San Rafael.

Lluvias y napas.
A su vez, Bujaldón hizo una aclaración: “El funcionamiento del cauce natural del río, si bien se alimenta con agua, no necesariamente debe ser proveniente de una erogación hecha por nuestro organismo, ya que las lluvias que se están produciendo pueden causar sobrealimentación de las napas subterráneas y superficiales, lo que de alguna manera repercute en la cantidad de agua que los ríos van ganando y llevando desde los embalses hacia su cauce natural corriente abajo”.
El funcionario mendocino añadió: “El cauce natural es la síntesis hidrológica de toda una cuenca, y es lo que se observa ahora, ya que teniendo el agua cortada desde Valle Grande, esa cantidad de agua que corre proviene en forma natural inducida por las recurrentes lluvias que se manifiestan en la cantidad de este recurso hídrico que corre hacia La Pampa”. El funcionario de Irrigación reiteró que en ningún caso hubo “liberación de agua”.

Vinchuqueros.
En su edición de ayer, LA ARENA informó que funcionarios de la Secretaría de Recursos Hídricos, de Fiscalía de Estado y de la Escribanía General de Gobierno de La Pampa, realizaron un relevamiento del ingreso de agua del río Atuel a la provincia de La Pampa. Allí se constató que el caudal que estaba entrando desde hace no muchos días era de 10 metros cúbicos por segundo y presentaba una salinidad superior a la esperada.
El aforo se realizó en el Puente de los Vinchuqueros -a poca distancia del cauce del Atuel empieza a discurrir en territorio pampeano- con la participación del director de Política Hídrica del gobierno pampeano, Gastón Buss, el escribano de Gobierno, Martín Elall, y en representación de la Fiscalía del Estado, Angel Otiñano.

Constatar daños.
“Por la situación en la que nos encontramos, hacemos una medición para ver justamente cuánta agua es la que está entrando”, señaló el director Buss al explicar el motivo del viaje. El escribano Elall comentó que fue el secretario de Recursos Hídricos, Schlegel, quien le requirió que se haga presente en el puente y en dos parajes de la zona con el motivo de “verificar y dejar constancia del nivel de agua, hacer las medidas correspondientes (los datos técnicos) y que todo esto quede volcado en una escritura pública”.
Tras la medición bajo el puente, la comitiva se trasladó a los puestos “El Cañaveral de Zabala” y “El Paramillo” para constatar los daños causados por la crecida. El gobierno pampeano denunció la semana pasada que la crecida se dio en forma abrupta, intempestiva y sin aviso. Según Schlegel, el origen de la crecida está en el dique de Rincón del Indio, en provincia de Mendoza, donde se han abierto dos compuertas que liberan el caudal que ahora llega a La Pampa.

El pedido de los puesteros.
En el puesto La Rondana, ubicado a unos 20 kilómetros del paraje Paso de los Algarrobos, Silvestre “El Tolo” Pinedo despereza con un fuego la mañana del domingo y recibe en su casa al cronista de La Arena. Afuera, la niebla le pone como una pared blanca a tanta pampa en pleno horizonte oesteño. A pocos metros de su casa, se dejan ver tamariscos y renuevos de lo que alguna vez fue un río. Mientras que a unos 80 kilómetros, los puesteros que viven entre Puente de Los Vinchuqueros y Algarrobo del Águila, padecen la inundación de un río desbocado que expandió sus bañados, en el puesto de Pinedo habita el olvido. Aquí, la vida que alguna vez tuvo el Atuel, deja a las claras una postal de un río donde navega el silencio.
“El Tolo” se para en el medio de lo que alguna vez fue un cauce poblado de agua. Lo acompañan dos de sus perros. “Por acá tendría que pasar el Atuel. Hace más de 10 años que no corre nada”, señala, mientras esquiva unos tamariscos que lo sobrepasan en tamaño.

Crecida.
En la década del 80, una crecida le llegó hasta el patio de la casa. En 2008, cuando volvió a correr agua, recuerda que debía dejar su camioneta antes de toparse con el río, y luego pasar en bote. “Tenía un bote que lo trajeron de provincia, y que luego me lo llevaron. Con ese pasaba por acá, porque el río me separa el camino de mi casa. Si llega venir agua ahora me deja del otro lado”, cuenta.

Desalojo
Silvestre Pinedo habla pausado y casi en silencio. Pero su voz baja, sabe de reclamos. En 2007, junto al ex diputado provincial Juan Carlos Scovenna, hicieron “pata ancha” y resistieron un desalojo. “Don Scovenna plantó su despacho acá en una piecita”, recuerda.
Una nota publicada en Página 12, recuerda que “El legislador utilizó una habitación del rancho ubicado en el puesto de Silvestre Pinedo, perteneciente a uno de los habitantes amenazados, para instalar un mástil con la bandera argentina, el diploma de diputado y toda su documentación personal”.
Pinedo tiene 62 años y vive solo. Es poseedor de unas 2.500 hectáreas que aún no logra escriturar. A la hora del reclamo, insiste con que el trabajo hay que hacerlo en La Pampa: “Ya que reclamamos por el Atuel, el río debería estar encausado, así no se pierde y no inunda tanto. Yo acá necesitaría un puente, para poder pasar y no quedarme aislado. Esto de que encaucen el río es un reclamo que venimos haciendo desde hace tiempo. El gobierno debería limpiar con máquinas el cauce. Y cuando venga el agua, que corra”, sostiene.