Queja en la Legislatura

MUGRE DE PALOMAS

Los empleados de la Legislatura provincial le pidieron a la presidenta, Norma Durango, que disponga medidas para limpiar “los excrementos de palomas que circundan y habitan en el edificio”. En una nota dirigida a la vicegobernadora le reclaman “formal limpieza y mantenimiento”, y reprochan la “desidia o desinterés de las autoridades de la Cámara en ocuparse de este problema”.
Carteles con leyendas advirtiendo de la situación fueron colocados el miércoles último por los empleados en los pasillos legislativos -en algún caso alertando sobre algunas enfermedades que podrían propagarse a partir de las palomas-; y la presencia de esos escritos habría molestado a la propia presidenta de la Legislatura, Norma Durango.
Atento a eso policías de la guardia del edificio quisieron retirar los carteles alusivos al pedido, pero algunos empleados se opusieron y señalaron que estaban en su derecho de reclamar por una cuestión que puede afectar su salud. Más allá que algún cartel quedó pegado, otros fueron retirados, presumiblemente por los mismos policías.

Con la lluvia, peor.
El problema que denuncian los empleados legislativos se profundiza los días de lluvia, porque los excrementos se acumulan durante mucho tiempo en diversos lugares de la Cámara de Diputados, y la situación se agudiza con la presencia de agua.
En una nota dirigida a Durango le indican que la situación en el edificio “es de su responsabilidad temporal, pero en el que muchos empleados pasarán toda su vida laboral”.
En la queja señalan que en las jornadas lluviosas “la humedad a la que son expuestos esos desechos hace que emane un olor nauseabundo, provocando que trabajar en algunas dependencias sea imposible”.

Cuidar la salud.
Alertaron que “la mayor consecuencia” para la salud de los trabajadores podría producirse “con la inhalación del polvo del excremento de paloma, diseminado en todo el ambiente, y responsabilizaron por “la desidia, o por desinterés” a las autoridades de la Cámara que no se ocuparon del problema.
“En reiteradas oportunidades los trabajadores de distintos lugares del edificio legislativo hicimos el reclamo pertinente, y el problema ha sido minimizado, o no ha sido tenido en cuenta. Es necesario una acción positiva para solucionarlo, porque no es nuestra intención llegar a denunciar esta situación ante otros organismos. Pero tampoco podemos seguir aceptando la sordera intencional a esta necesidad”.