“Quiero establecerme en un lugar seguro”

La primera siria refugiada en La Pampa, con visa humanitaria, dijo que en su país ya no se sentía “a salvo” de la guerra y que se sorprendió con “la naturaleza pampeana”.
Hannen Nasser pasa sus primeras horas en la provincia, precisamente en la localidad de Parera donde vivirá junto a su prima María Belén, quien la contactó a través de las redes sociales y permitió su llegada al país. Se trata de la primera refugiada que llega a La Pampa, con una visa humanitaria, quien contó ayer que apenas llegó al país se comunicó con sus familiares en Siria “para que se queden tranquilos”.
La llegada de la joven de 24 años, que es fotógrafa y traductora, generó una gran repercusión nacional y provincial: el diario porteño La Nación, la agencia de noticias Télam y otros medios locales como LA ARENA y Canal 3 estuvieron en Parera, donde realizaron diversas entrevistas con Hannen.
“Estoy muy ocupada en estas horas, así me siento”, contó ante la insistencia de la prensa. Sobre la situación de su país y cómo es vivir en medio de la guerra, Hannen manifestó que allí “trataba de hacer una vida normal, de focalizarme en la fotografía, de visitar amigos que estaban en Turquía, sin pensar que había una guerra, trataba de sentirme a salvo, pero hubo un momento en el que ya no me sentía a salvo”.
Agregó que en la provincia de Latakia, ubicada en la costa que da al Mar Mediterráneo, dejó a sus padres y sus dos hermanos de 17 años y no demasiados amigos porque “la mayoría ya se fueron” por la guerra. Contó, además, que en su país se dedicaba “a hacer fotos y atendía un bar y hacía una especie de ayudantía en un jardín de infantes donde contaba cuentos a los chicos”. Hannen llegó el pasado viernes por la noche a Buenos Aires y fue recibida en el Aeropuerto de Ezeiza por familiares que la contactaron por Facebook y le permitieron obtener una visa humanitaria, y miembros de la Asociación Arabe de La Pampa que hoy le darán la bienvenida con un almuerzo en la sede de la entidad, ubicada en Santa Rosa.

El futuro.
Durante la entrevista, la joven se refirió a su futuro en el país y en La Pampa, manifestando que pretende “aprender más de la fotografía profesional” y siguió: “Quiero establecerme en un lugar seguro, no puedo decir hoy si voy a quedarme en Parera, porque recién llego, pero me encanta el lugar. Quizás me quede unos años y después tendría que mudarme a una ciudad. Me gusta estar aquí”.
“Me gusta mucho la naturaleza pampeana que seguramente podré aprovechar en mis trabajos con la fotografía”, destacó la joven, sentada en un sillón, tranquila, junto a María Belén, que atendió a la prensa con amabilidad a pesar de los requerimientos incesantes. Entre risas, además, Hannen recordó las primeras charlas con su prima por Internet: “Ella me decía que era muy simpática, espontánea, linda”, reveló.
La joven siria, que forma parte del Programa Especial de Visado Humanitario para Extranjeros Afectados por el Conflicto en la República Arabe Siria, atenderá hoy a los medios locales en la Asociación Arabe de La Pampa donde se le dará la bienvenida con un almuerzo. En el país, ya hay un millar de personas en esa condición, pero Hannen es la primera que llega a la provincia. La historia comenzó a escribirse a partir del año 2012, cuando Hannen conoció a María Belén Nazer a través de Internet mientras buscaba familiares por las redes sociales, hasta que en octubre del año pasado, la mujer pampeana se ofreció como “Familia Llamante” y ayer la recibió en su casa de Parera, donde ambas vivirán.

Belén: “Ella está feliz”
“Ella está feliz”, afirmó María Belén, la prima de la joven siria que ya se instaló en el norte de La Pampa, y agregó que su llegada “fue muy emotiva pero se nos hizo difícil por los medios, porque queríamos algo más íntimo, entre nosotras, que somos las que vamos a vivir en este pequeño hogar y en esta comunidad. Estamos muy emocionadas, cuando llegó me decía que no llore y sonrió todo el tiempo, ella está feliz”. Por último, la mujer pampeana manifestó que por ahora “cuesta encontrar momentos para estar en familia, hoy tuvimos un almuerzo donde Hannen estuvo normal, como si siempre hubiese estado en casa y eso nos alegra, porque es lo que buscábamos”.

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