Reprogramaron el juicio

CASO BABILONIA

El propietario y el relacionista público del boliche Babilonia serán juzgados a partir del lunes por el presunto abuso de dos adolescentes. Declararán 25 testigos y se espera que haya sentencia en las próximas dos semanas.
Eduardo César Ros (ex propietario de la disco Babilonia) y Juan Martín Barrera -relacionista público del boliche- se sentarán en lunes por la mañana en el banquillo de los acusados cuando comience el juicio que se les sigue por el presunto abuso sexual de dos adolescentes de 16 años, ocurrido en abril de 2012. La primera audiencia del juicio iba a realizarse ayer a las 8.30 de la mañana en el Centro Judicial de Santa Rosa pero se reprogramó porque, entre otras cosas, uno de los imputados cambió de abogado defensor.
Para la primera audiencia del debate oral están citados 16 testigos y se espera que también declaren los dos imputados. Para la segunda jornada habrá otros 9 testimonios y se espera que el jueves 15 se realice la ronda de alegatos.
El juicio contra Barrera y Ros llega cuatro años después del hecho, luego de idas y vueltas, recursos de impugnación y burocracia judicial. La fiscala a cargo de la causa es Cecilia Martiní, mientras que los defensores de Ros y Barrera son Sebastián País Rojo y José Mario Aguerrido respectivamente. La querella está representada por el abogado Franco Catalani, mientras que el tribunal de juicio está integrado por los jueces Carlos Alberto Mattei, Carlos Alberto Besi y Gastón Boulenaz.

Impugnación.
En febrero del año 2014, el Superior Tribunal de Justicia confirmó que Eduardo César Ros, el propietario del boliche Babilonia, debía ir a juicio oral y público por la presunta violación de una menor de 16 años, y que el otro imputado, Juan Martín Barrera, debía continuar bajo investigación por ese mismo delito en perjuicio de otra joven de esa edad. También ratificó el apartamiento del caso de la jueza María Florencia Maza y del fiscal Carlos Ordas.
A fines de julio del 2013, el TIP aceptó un recurso de impugnación del abogado querellante Franco Catalani, en representación de las presuntas víctimas, dos menores de 16 años. Catalani había criticado duramente a Maza porque, a requerimiento de Ordas, había imputado a Ros y no a Barrera. La fiscalía había sostenido que Ros, en su casa, violó a una de las menores el 8 de abril de 2012, luego que salieran del local bailable; pero en cambio sostuvo que Barrera había mantenido relaciones sexuales consensuadas con la otra chica y por eso lo dejó afuera de la causa.
Los jueces de Impugnación ratificaron la imputación contra Ros y revocaron el sobreseimiento de Barrera, planteando que debería reverse su situación procesal. Lo hicieron muy duramente, remarcando que Maza y Ordas efectuaron una valoración fragmentada del testimonio de la segunda menor, sin tener en cuenta el contexto en que se produjeron los hechos ni las condiciones de vulnerabilidad en que se encontraba ella.