Reubicarán las salas del jardín donde se produjeron los supuestos abusos

El Ministerio de Cultura y Educación resolvió trasladar las dos salas de 4 años del JIN 12 de Colonia 25 de Mayo que funcionaban en la Escuela Especial de esa localidad al mismo edificio donde funcionan las otras dos, el del JIN. La ministra Jacqueline Evangelista informó ayer que los arquitectos que dependen de su cartera están trabajando en un rediseño del edificio del jardín de infantes para traspasar allí a las salas a las que concurrían los niños que supuestamente sufrieron abusos sexuales.
La funcionaria estuvo ayer, al igual que el miércoles, en la localidad ubicada en el suroeste provincial, en la ribera del río Colorado. Entre las actividades que desarrolló durante su estadía, estuvo una reunión en la sede del JIN 12 con padres de los niños que concurrían a la sala de 4 años cuando estalló la conmoción que desataron las denuncias por los presuntos abusos sexuales.

Traslado.
La funcionaria anunció que el lunes regresarán a las clases los niños de las dos salas que funcionan en el JIN, mientras que las otras dos, que estaban en el edificio de la Escuela Especial, reabrirán sus puertas una vez que esté readecuado el edificio del JIN para que las mismas puedan trasladarse allí. "Por ahora los arquitectos están trabajando. Cuando tengamos más precisiones pondremos las fechas de inicio", dijo en diálogo con Radio Noticias 99.5.
Cabe recordar que, a los efectos de facilitar las investigaciones, fueron apartados de sus cargos todos los docentes que trabajaban en las dos salas que compartían el edificio con la Escuela Especial y la Coordinación de la Zona II del Nivel Secundario. Por ese motivo, Educación también necesita tiempo para designar a los docentes suplentes.
A su vez, la titular de la cartera educativa reveló que los padres de los niños que iban a esas salas no quieren, al menos por ahora, enviar a los niños al jardín.

Confianza.
Evangelista aseguró que había "mucho dolor en la comunidad" y "conmoción", tanto en los docentes como en los padres. "Nos queda por delante un tiempo para reconstruir una confianza que se ha dañado de las dos partes: de los padres hacia los docentes y de los docentes, por supuesto, porque tenían compañeros de trabajo en los que confiaban", reflexionó.
Ayer se reiniciaron las clases en todos los secundarios de 25 de Mayo y en todos los establecimientos de nivel primario, salvo la Escuela 110 donde la actividad se retomará hoy. En esta última, por causas no vinculadas a lo ocurrido en el jardín de infantes, el Ministerio decidió apartar de su cargo a la directora y poner al frente del establecimiento a la vicedirectora. Por otro lado, se inició un sumario administrativo para investigar una serie de denuncias realizadas por los padres de los alumnos.

Opinión personal
Durante el diálogo radial, la ministra ofreció una opinión sobre los hechos a título personal, aclarando antes que no había tenido acceso a la causa sino a la información periodística y al diálogo con los denunciantes. "Pareciera que es algo más que una situación de índole individual. En diferentes reuniones, padres y docentes narran lo que sus chicos les han dicho.
Hasta ahora ha sido más de un niño. Cuando más de un niño coincide en los relatos… En primer lugar, a un niño que realiza un relato de este tipo hay que escucharlo. Primero, hay que creerle y luego tenemos que sacarnos la duda", dijo.

Declararon docentes, porteros, psicologos y vecinos. Ninguno vio nada
Docentes, porteros, sicólogos y personal de limpieza que trabajan en el edificio donde funcionaban las dos salas de 4 años del JIN 12, la Escuela Especial y la Coordinación Zona Sur Area 2 del Ministerio de Cultura y Educación prestaron declaración testimonial en el marco de la causa por los presuntos abusos sexuales. Por esos hechos, hay dos personas detenidas, un funcionario de la Coordinación y una docente de educación inicial.
Una fuente ligada a la investigación reveló a este diario que ninguno de los testimonios de los trabajadores, ni el de los vecinos de la quinta a la cual, según la denuncia, eran trasladados los niños para someterlos, han aportado datos que confirmen las imputaciones.
Este diario tuvo acceso a los testimonios de trece personas, de los cuales, por el momento, no surgen aportes contundentes en el sentido de confirmar la acusación contra los dos detenidos. Un trabajador que cumple funciones en el edificio, cerca de la oficina donde estaba el funcionario acusado, afirmó que solo lo ha visto cruzar a la cocina a calentar agua o a otra oficina, pero que nunca lo vio acercarse a los niños. Remarcó además que no usa mochilas, maletín, ni bolso alguno (ingresa y se retira con las manos vacías) y que en el tiempo que lleva trabajando allí nunca lo vio en una actitud sospechosa para con los niños. Consideró que no era "zarpado", ni sicótico y que nunca le había visto actitudes feas hacia los demás o cambios de humor.
Otro empleado de Educación dijo que el acusado no tenía relación con el Jardín y que nunca observó que se acercara a los niños, ni nada extraño. Añadió que tampoco vio al acusado junto a la docente acusada. Este testigo y el anterior aseguraron que el escritorio del imputado no tenían ningún elemento que no sean los de uso habitual en una oficina.
Una tercera testigo, que trabaja en el edificio, aseguró no saber "nada" de lo denunciado. Dijo que conocía al acusado y que su oficina estaba contigua a la sala donde trabajaba la docente imputada, pero que no recordaba haberlo visto ingresar al aula, como tampoco salir del edifico con niños.
Otra mujer que declaró como testigo afirmó que el acusado vestía sport habitualmente, pero siempre con pantalón de jean, que su escritorio no tenía cajones con llave, que nunca vio allí un barbijo ni algún elemento raro. Afirmó que el apuntado nunca entró con mochilas o carteras. "Cuando los chicos salen del jardín solemos cerrar las puertas por el ruido", contó. Coincidió con otros testigos en que nunca vio al acusado con algún chico del jardín. "Nunca observe un perfil de psicópata, no es un tipo muy afectuoso. Me cuesta pensar que (…) haya sido responsable", declaró.
Con afirmaciones del mismo tipo se sucedieron el resto de los testimonios de docentes, personal de limpieza y funcionarios de la Coordinación. Nunca nadie vio al imputado hablar con la imputada, ni al primero acercarse a los niños. También declaró un vecino de la quinta del acusado, quien afirmó que nunca lo vio ingresar con niños al lugar.
Cabe recordar que el defensor de funcionario acusado, el abogado santarroseño Omar Gebruers, afirmó esta semana que ningún testigo había aportado información que inculpara a su defendido.