Río Salado: analiza el gobierno iniciar un nuevo juicio

EVALUAN ACCIONES CON EL ESTUDIO BADENI, QUE LLEVA ADELANTE EL JUICIO POR EL ATUEL

Autoridades provinciales analizarán con el Estudio Badeni los pasos a seguir por La Pampa con respecto a la cuenca del río Salado y la afectación de su cauce por obras financiadas por Nación en San Juan.
El gobierno pampeano dio ayer los primeros pasos hacia una posible demanda contra el gobierno nacional o la provincia de San Juan a raíz de la inauguración de una nueva represa en el cauce del río San Juan. El primer paso fue compilar la información existente y elevarla al estudio jurídico Badeni y Asociados, el mismo que redactó la demanda contra Mendoza por el río Atuel.
En declaraciones que ayer a la mañana formuló a Radio Noticias, el secretario de Recursos Hídricos de la provincia, Néstor Lastiri, comentó que el sábado habló con el gobernador Oscar Mario Jorge imponiéndolo de lo que ocurre con una serie de obras emprendidas por el gobierno sanjuanino que afectan la cuenca del río Desaguadero-Salado-Chadileuvú. El mandatario lo remitió al fiscal de Estado, Alejandro Vanini, con quien se reunió para acopiar documentación que respalde un reclamo a realizar por la Provincia.
“Será uno más de los muchos que venimos haciendo, porque no es cierto que no hagamos nada. Desde que se creó la Secretaría hay un expediente de más de 200 hojas”, acotó el secretario en respuesta a las organizaciones sociales y políticas que acusan a su cartera y al gobierno de no actuar a tiempo.
Ayer, Lastiri y Vanini conformaron una carpeta con esa información técnica que “probablemente” la semana próxima el secretario le acercará al Estudio Badeni, que lleva adelante el juicio contra Mendoza por el corte del Atuel.
La situación con el cauce del río Desaguadero-Salado fue motivo de varias denuncias públicas y reclamos por parte de organizaciones sociales y ambientales como es el caso de la Fundación Chadileuvú y la Asamblea en Defensa de los Ríos Pampeanos, que exigieron rápidas acciones al gobierno y se quejaron por la falta de reacción ante un nuevo avance sobre recursos naturales compartidos.

Igual al Atuel.
En las declaraciones a Radio Noticias, el funcionario sostuvo que lo que ocurre con el Salado es similar a lo del Atuel y se refirió a las represas construidas sobre el río San Juan: “Punta Negra está en San Juan y no agrava la situación hídrica porque el río está cortado hace muchos años, en 2009 se hizo Caracoles y luego está el dique de Ullún, de donde surge el valle de irrigación sanjuanino”.
“Son una serie de recipientes para almacenamiento de agua y generación de energía. La Pampa no está en contra de generar electricidad, sí hace tiempo que reclamamos se constituya el organismo de cuenca con la participación de las ochos provincias”, recordó.
Los reclamos pampeanos son tres: la creación del organismo de cuenca, la normatización del llenado de los embalses (que no sea mediante un corte absoluto del río) y la suelta de un caudal ambiental. “Es lo mismo que pedimos por el Atuel”, acotó Lastiri.
Pese a que las represas citadas gravitan en la cuenca del Desaguadero-Salado, La Pampa como provincia que la integra junto a otras siete provincias “nunca fue consultada” ni oída en el Consejo Hídrico Federal cuando se demandó la realización de un protocolo sobre la financiación de obras antes de ejecutarse que permitan establecer las normas de manejo y fijar su impacto.
Lastiri destacó que estos reclamos se maximizan si se considera que las obras de los embalses son costeadas por el Estado nacional.

Un cambio de actitud.
El paso dado ayer por el gobierno provincial marca un cambio de actitud del gobierno pampeano hacia un problema que desde hace mucho tiempo vienen advirtiendo las organizaciones sociales, ambientales, dirigentes políticos y los medios de comunicación sobre la crisis que atraviesa el Desaguadero-Salado-Chadileuvú a raíz de las represas sanjuaninas y otros aprovechamientos en su cauce. Hasta hace unos días, la postura oficial era esperar a que el juicio contra Mendoza por el Atuel arrojara resultados concretos que sirvieran de antecedente para batallar por el Salado. A estar por lo manifestado ayer por Lastiri, el camino a seguir ahora es otro, muy distinto del anterior. Un camino similar al que tantas veces se le había venido reclamando.

Un embalse compensador.
La represa de Punta Negra fue inaugurada el sábado en un acto que encabezó la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner. El dique se emplaza en el cauce del río San Juan, en el límite entre los departamentos sanjuaninos de Ullún y Zonda.
Al encabezar el acto inaugural, la presidenta argentina cerró un ciclo que inició el 28 de diciembre de 2009 cuando firmó el acta que permitió comenzar con las obras de la represa hidroeléctrica Punta Negra. El monto que se estipuló en ese momento fue de 1.200 millones de pesos. La construcción comenzó a los pocos días, el 9 de enero de 2010.
Punta Negra está ubicada aguas abajo de la represa Caracoles, otro dique emplazado sobre el río San Juan. De hecho, la función de Punta Negra es actuar como “embalse compensador”, o “contra embalse” de Caracoles a fin de eficientizar el aprovechamiento energético del agua almacenada en ambas represas. Esto significa que el volumen de agua que descargue Caracoles durante los picos de consumo energético, será acumulado en Punta Negra, donde se hará una erogación más paulatina y con otros criterios de desembalse. Es el mismo esquema de trabajo que tienen, por ejemplo, las represas de El Chocón y Arroyito, ambas sobre el río Limay.
Una vez alcanzada la fase de operación en Punta Negra, el proyecto prevé una generación de 296,4 GWh de energía anual promedio, producida por dos turbinas tipo Francis de 31,1 MW cada una. El aprovechamiento hídrico producirá un incremento del área cultivada de aproximadamente 10.000 hectáreas y dará mayor seguridad en cuanto a la reserva de agua de las 110.000 hectáreas actualmente disponibles para riego.