Roban remedios oncológicos y los regalos del arbolito

INSEGURIDAD I

Para la familia de Andrés Fernández va a ser difícil olvidar el fin del 2016. Es que ladrones ingresaron a robar en la vivienda de Villa Tomas Mason durante la noche del jueves y se llevaron todo. Reventaron la puerta con una barreta, la patearon y se quedaron hasta con los regalos de Navidad.
La familia damnificada venía de pasar un año muy difícil con respecto a la salud de uno de sus integrantes y, una vez que los resultados eran positivos y que la alegría retornaba a sus vidas, se encontraron con un panorama horrible. Andrés Fernández, padre de la familia, hace más de un año y medio padece Linfoma no-Hodgkin, conocido como quinto cáncer, y venía de realizarse un transplante de médula. Como si fuese poco, los delincuentes también le robaron los costosos medicamentos.
La familia de Andrés está compuesta por su mujer, Anabella Vega y tres hijos. La pareja, luego de dos meses, regresó el jueves de Buenos Aires porque a Andrés le tuvieron que realizar un transplante de médula. “Gracias a Dios, lo que respecta a la salud de mi marido salió todo bien”, contó Anabella a LA ARENA, pero este hecho delictivo, el tercero que sufren desde mayo del 2015, volvió a sacudir a la familia: “si esto sigue igual, vamos a tomar la decisión de mudarnos al pueblo donde vivíamos antes”.

Se llevaron todo.
El robo ocurrió entre las 22.30 y las 24 del jueves, en la casa de la calle Malvinas Argentinas, frente a la Décima Brigada Mecanizada, cuando dos o más desconocidos reventaron la puerta delantera de la casa. En ese momento, la familia se encontraba a pocas cuadras del lugar. “Fue caótico”, recordó Anabella con un nudo en la garganta y con la impotencia de saber que “ante estos hechos uno no puede hacer nada”.
Entre el gran botín que se llevaron los ladrones había bolsos con ropa, herramientas, electrodomésticos, ropa de una niña de tres años y lo más sorprendente fue que “se robaron los regalos de navidad, porque para mis hijos, Papá Noel había pasado por Buenos Aires”.
El enojo de Anabella era evidente. Si bien en todo momento dialogó tranquila había algo que la estaba molestando. Fue ahí cuando dijo “se robaron la medicación de mi marido que estaba guardado en un sobre de papel madera” y explicó que Andrés debe tomar un medicamento que es muy costoso, que sólo le dura una semana y que a ellos se los suministra el Gobierno y el Ministerio de Salud.
Respecto a este detalle, la mujer señaló: “Me molesta, no sólo por mi marido, sino porque el Ministerio de Salud hizo mucho para poder conseguir estos medicamentos”.

“Estábamos felices”.
“A ellos haberse robado eso no les sirve de nada”, expresó Anabella y recordó que, antes de haber sido víctimas de la inseguridad, “veníamos de estar mucho tiempo en Buenos Aires sin ver a nuestros hijos, la mejora en la salud de mi marido era una meta familiar, estábamos felices y que él este sano nos puso felices, pero que te pase esto te derrumba”.
Andrés se encuentra muy bien. Su operación fue un éxito y ayer estaba rodeado del afecto de familiares y amigos. Pero necesita mucho ese medicamento. Se trata de Noxafil Posaconazol, utilizado para prevenir infecciones de hongos en personas con sistema inmunológico débil, resultado de ciertos tratamientos como fueron las quimioterapias que el hombre tuvo que afrontar en estos últimos meses del año.