Robó y nueve horas después fue a la cárcel

Juan Carlos Ponce intentó robar en una despensa a las 3.30 del viernes pasado y a las 13.05, apenas nueve horas y media después, ya sabía que había sido condenado a un mes de prisión de efectivo cumplimiento por ser autor del delito de robo simple, en grado de tentativa.
El legajo se inició por el procedimiento de juicio directo, ya que el imputado fue detenido por la policía in fraganti, y culminó con un juicio abreviado acordado entre el fiscal Facundo Bon Dergham y el defensor oficial Martín García Ongaro, con la anuencia del propio Ponce. En la misma audiencia el juez de audiencia, Daniel Sáez Zamora, dictó la condena que habían convenido las partes.
El hecho investigado ocurrió a las 3.30. Ponce, un plomero y gasista de 27 años con antecedentes registrables, forzó el ingreso a una despensa ubicada en Chacabuco al 1300 y tomó varias botellas de bebidas alcohólicas. Una vez aprehendido en flagrancia la policía comunicó la novedad a la justicia, según el informe enviado a los medios por prensa del STJ.
Notificado Bon Dergham, fiscal de Delitos contra la Propiedad y Juicios Directos, pidió a las 10.45 que se fije audiencia para ese mismo día. La audiencia comenzó a las 12.10 y fue presidida por Sáez Zamora.
Allí el fiscal pidió que se aplique el procedimiento de juicio directo y anunció que había llegado a un acuerdo de juicio abreviado con la defensa y el imputado, quien reconoció la autoría del hecho, para que se lo condene a un mes de prisión efectiva por el delito de robo simple, en grado de tentativa.
García Ongaro dio su conformidad y en el mismo acto el juez dispuso que se realizara la audiencia de visu para conocer datos personales, medios de vida y costumbres del imputado. Luego hizo lugar al juicio directo, convalidó la detención de Ponce y dictó la condena. Quedó probado que Ponce ingresó al comercio, después de dañar la puerta de ingreso y uno de los vidrios de una heladera ubicada en su interior, sustrajo bebidas alcohólicas y fue detenido por un sargento y una caba primera mientras desarrollaba ese accionar.

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