Robos a pistola y cuchillo

EN VILLA ALONSO

Utilizando el mismo modus operandi, dos delincuentes robaron una panadería y un kiosco. Ingresaron a cara cubierta y armados, luego huyeron en una moto. Los vecinos tienen miedo que sigan aumentando los robos y piden mayor presencia policial.
Dos delincuentes ingresaron el viernes por la noche a una panadería de Villa Alonso, amenazaron a punta de pistola y con un cuchillo a la dueña y a dos empleadas. Posteriormente robaron la recaudación, los teléfonos celulares de las víctimas y huyeron en moto. Utilizando el mismo método, alrededor de las 19.30 de ayer, robaron el kiosco que está frente a la panadería. Las víctimas esperan que la policía patrulle más seguido por el barrio.
El robo a la panadería se registró entre las 20.30 y las 21 del viernes, cuando la dueña del local “La Criolla”, ubicada en calle Castro al 670, fue al negocio para contar lo recaudado durante la jornada y cerrar. “Los ladrones tenían la cara cubierta con cascos y me parece que me estaban siguiendo”, dijo la dueña de la panadería, quién describió la situación como “horrible” y expresó que “estábamos desesperadas y con mucho miedo”.
Los delincuentes, que llegaron a bordo de una motocicleta, ingresaron al negocio con los cascos puestos. En ese momento una de las empleadas se encontraba detrás del mostrador, mientras la dueña y la otra mujer que trabaja ahí estaban en la parte de atrás. “Al principio, uno se mandó para el fondo, y creímos que era un empleado que siempre entra con el casco puesto. Después agarró el cuchillo y nos dijo que nos tiremos al piso”, manifestó una de las víctimas.
Si bien el delito se cometió en pocos minutos, la mujer notó que los delincuentes estaban nerviosos, tal vez bajo el efecto de alguna sustancia, y se repetían entre ellos “actuemos como empleados, actuemos como empleados”.
“Me pedían la plata, y yo les decía que se lleven la caja registradora completa, que no me importaba, que la tiren por ahí, pero parece que no me entendían”, dijo la mujer. Una de las empleadas añadió que “me agarraron y me hicieron abrir la caja para poder sacar el dinero. Yo estaba con mucho miedo, pensé que me daban un tiro”.

Escape.
La dueña del local estaba tendida sobre el suelo, junto a una de las jóvenes que trabajan ahí. En un momento de distracción de los delincuentes, se levantó y salió corriendo por el patio para pedir ayuda. “Uno de los ladrones volvió y me preguntó ‘¿Dónde está la otra?’, le dije que se fue, yo estaba muy asustada”. Finalmente, la acción de la mujer por salir a pedir auxilio ahuyentó a los delincuentes que se fueron rápidamente.
Una vez que los hombres se fueron, llamaron a personal policial que se apersonó inmediatamente. “La policía actuó muy rápido”, dijo la dueña.

Kiosco.
Ayer, aproximadamente a las 19.30, dos individuos a bordo de una moto, se detuvieron en Castro al 651, donde se encuentra el kiosco Main-Mann. Uno de ellos ingresó al local, armado y con el casco puesto. En ese momento la dueña estaba en el baño. “Salí del baño y me encontré con el pibe, no tendría ni 20 años, que estaba metiendo la plata dentro de una mochila”, comentó la mujer entre lágrimas, muy asustada por lo sucedido y añadió que “estaba muy drogado, me dijo que me quede quieta, agarró la plata y se fue”.
La policía estuvo trabajando en el lugar, y además personal de la Brigada de Investigaciones pidió a los dueños de la panadería que está enfrente (donde robaron el viernes) poder revisar las cámaras de seguridad para ver si los hechos fueron cometidos por las mismas personas.

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