Ronda de testigos con testimonios contradictorios
Redacción 22/05/2013 - 04.39.hs
En la jornada de ayer continuaron los testimonios por el crimen de Oscar Sol, el puestero asesinado de cuatro disparos el 8 de julio de 2012 en Santa Isabel. Hubo declaraciones contradictorias, que pusieron en tela de juicio la coartada de los acusados.
De las tres personas que declararon ayer, dos están vinculadas a los acusados y la tercera es familiar del fallecido. La audiencia tuvo lugar en la Ciudad Judicial de Santa Rosa y contó con la presencia de los cinco procesados, sus abogados defensores, familiares de Sol y vecinos de la localidad oesteña. La causa está caratulada como "homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de armas"; los procesados, todos con prisión preventiva, son Lucas Martín Albornoz (27 años), Gustavo Gorostiague (24), Hernán Muñoz (23), Sergio Maximiliano Cabral y Diego López (22).
La primera en declarar fue Daisy Zalabardo, actual concubina de Albornoz. Su declaración estuvo vinculada a un testimonio escuchado ayer, el de la mujer de Sol, que había dicho que unos días después del crimen esta persona fue a su casa y le pidió disculpas por lo que había hecho su pareja. Ayer la testigo confirmó la visita pero negó que hubiera pedido disculpas o que haya involucrado a su concubino en el crimen.
Zalabardo hizo un relato del día previo y los días posteriores al crimen en el que intentó mejor la situación procesal de su pareja. Dijo que la noche anterior, Albornoz había estado en la casa de Gorostiague y que la noche del crimen se había ido a dormir tras una discusión doméstica. Respecto del domingo, confirmó que Cabral estuvo en su casa.
La segunda testigo fue Suyai Sepúlveda, una joven que convivió con Albornoz y que al día del crimen mantenía un vínculo sentimental con él. La joven contó que el domingo el acusado le mandó mensajes de texto y la llamó al celular para decirle que había declarado que esa noche había estado con ella, en su casa. Ella, según dijo en la audiencia, se negó a avalar ese relato.
El tercer testimonio fue de Marcelo Sol, sobrino de Oscar. En términos generales, su declaración ratificó el relato que hizo un joven de apellido Salazar que estuvo el lunes en el juicio. Según contó Sol, este joven primero le dijo que sabía quiénes eran los asesinos de su tío y mencionó a nombres que no se corresponden con los que ahora están procesados. Unos días después, este mismo joven habló con él, se "quebró" y le dijo que había dicho otros nombres porque lo habían amenazado de muerte si contaba la verdad de lo que sabía.
Según contó Sol, la información que tiene de lo sucedido la noche es que Albornoz y Cabral entraron a robar en la casa -suponiendo que no había nadie- mientras que Gorostigue y Muñoz quedaron de "campana" en la vereda. El juicio continuará hoy a las 9 con más testigos.
De las tres personas que declararon ayer, dos están vinculadas a los acusados y la tercera es familiar del fallecido. La audiencia tuvo lugar en la Ciudad Judicial de Santa Rosa y contó con la presencia de los cinco procesados, sus abogados defensores, familiares de Sol y vecinos de la localidad oesteña. La causa está caratulada como "homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de armas"; los procesados, todos con prisión preventiva, son Lucas Martín Albornoz (27 años), Gustavo Gorostiague (24), Hernán Muñoz (23), Sergio Maximiliano Cabral y Diego López (22).
La primera en declarar fue Daisy Zalabardo, actual concubina de Albornoz. Su declaración estuvo vinculada a un testimonio escuchado ayer, el de la mujer de Sol, que había dicho que unos días después del crimen esta persona fue a su casa y le pidió disculpas por lo que había hecho su pareja. Ayer la testigo confirmó la visita pero negó que hubiera pedido disculpas o que haya involucrado a su concubino en el crimen.
Zalabardo hizo un relato del día previo y los días posteriores al crimen en el que intentó mejor la situación procesal de su pareja. Dijo que la noche anterior, Albornoz había estado en la casa de Gorostiague y que la noche del crimen se había ido a dormir tras una discusión doméstica. Respecto del domingo, confirmó que Cabral estuvo en su casa.
La segunda testigo fue Suyai Sepúlveda, una joven que convivió con Albornoz y que al día del crimen mantenía un vínculo sentimental con él. La joven contó que el domingo el acusado le mandó mensajes de texto y la llamó al celular para decirle que había declarado que esa noche había estado con ella, en su casa. Ella, según dijo en la audiencia, se negó a avalar ese relato.
El tercer testimonio fue de Marcelo Sol, sobrino de Oscar. En términos generales, su declaración ratificó el relato que hizo un joven de apellido Salazar que estuvo el lunes en el juicio. Según contó Sol, este joven primero le dijo que sabía quiénes eran los asesinos de su tío y mencionó a nombres que no se corresponden con los que ahora están procesados. Unos días después, este mismo joven habló con él, se "quebró" y le dijo que había dicho otros nombres porque lo habían amenazado de muerte si contaba la verdad de lo que sabía.
Según contó Sol, la información que tiene de lo sucedido la noche es que Albornoz y Cabral entraron a robar en la casa -suponiendo que no había nadie- mientras que Gorostigue y Muñoz quedaron de "campana" en la vereda. El juicio continuará hoy a las 9 con más testigos.
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