Salida técnica y legal para la obra del megaestadio

El ministro de Obras Públicas, Jorge Varela, dialogó ayer con Radio Noticias y dio detalles por los cuales la Provincia es renuente a rescindirle el contrato de concesión de la obra del megaestadio a la firma Inarco. El fundamental, es que se alteraron los términos del pliego original, lo que sería el principal argumento de la empresa a la hora de demandar al estado.
El funcionario reiteró su descalificación al fiscal de Investigaciones Administrativas, Juan Carlos Varela, por la inconsistencia de su solicitud de juicio político y aclaró algunos aspectos que demuestran la "complejidad" de esa obra inconclusa.
Para graficar su tamaño, dijo que el techo que está construido, pero que no pudo ser montado, pesa 900 toneladas, cuando originalmente se había estimado en 90 y luego se llevó a 120 toneladas, cantidad esta por la que le pagó a Inarco el 83 por ciento por certificación.
En 2007, esa estructura fue montada pero no soportó su propio peso, comenzando los problemas que aún persisten en el megaestadio.
"Techar la edificación con la pirámide ya construida, llevaría la obra a tener una altura similar a la de un edificio de 12 pisos, cuando lo levantado actualmente es de unos de cinco pisos", explicó.
"Para dar una idea de la magnitud de los trabajos, montar ese techo es igual que techar la Plaza San Martín sin columnas que sostengan la estructura", añadió el ministro.
Insistió en que de rescindírsele el contrato a Inarco, amén del costado legal, se debería llamar a una licitación para definir lo del techo y, en el mejor de los casos, uno nuevo de menor tonelaje costaría por encima de los 120 millones de pesos.
Si se insiste con el montaje de la estructura ya construida, ese gasto se reduciría a casi la mitad, insumiendo el mayor gasto la adquisición por parte de la Provincia de las columnas para elevar esa mole de metal.
Varela reiteró que la Cámara de Diputados debe acceder al pedido efectuado por el gobernador Jorge, en agosto y mediante una nota, para la conformación de una comisión que analice y encuentre una salida legal y técnica al tema.
También insistió en que el megaestadio tuvo problemas desde un comienzo y quizás el más grave es que la licitación no contó con un proyecto ejecutivo que estableciera las pautas constructivas y de diseño. "Es problema del comitente", dijo al respecto, imputándole esa irregularidad a la gestión del entonces gobernador Carlos Verna.