Schanton declaró y quedó libre

Alejandro Schanton, el hijo del diputado provincial Alfredo Schanton, quedó en libertad en la noche de ayer tras declarar dos veces en el día -una a la mañana y otra a la tarde- ante el juez Carlos Mattei, titular del Juzgado de Instrucción 5 de Santa Rosa. El joven de 20 años quedó imputado por "homicidio culposo", tras atropellar y matar con su camioneta a Miguel Recofsky, de 47 años, la madrugada del jueves 25 frente al pub Frida y luego darse a la fuga.
Ayer el acusado fue al Palacio de Tribunales durante la mañana y luego a las 17.15, en un patrullero de la Seccional Primera, esposado y escoltado por dos agentes. En la segunda ocasión, entró al edificio cubriendo su rostro con su remera ante la presencia periodística y mostrándose algo molesto por los flashes de los reporteros gráficos: "por qué no me dejan de romper las b…", se le escuchó murmurar por lo bajo.
Tras declarar ante Mattei, volvió a su lugar de detención y, a las 22.10, fue notificado en libertad y volvió a su casa. Se esperaban novedades sobre si el magistrado interviniente lo acusaría formalmente de "abandono de persona", ya que Schanton abandonó el lugar del hecho tras el accidente y recién pudo ser interceptado a 20 cuadras del lugar, después que le cruzaran los móviles policiales delante de su vehículo en la esquina de Avenida Belgrano y Pueyrredón. Sin embargo, por ahora no hubo novedades sobre esa situación. Finalmente, la carátula fue la antes citada.
El luctuoso episodio ocurrió alrededor de las 5.30, frente al mencionado local nocturno. Recofsky cruzaba la calle desde el pub -ubicado en la calle Alvear, entre Gil y Avellaneda- hacia su vehículo, un minibús Dahiatsu, para buscar un teléfono celular. La 4×4 del hijo del ex intendente de Toay iba a muy alta velocidad, según los testigos, y luego de atropellarlo se dio a la fuga por la misma calle Alvear, ante la indignación de numerosos testigos. Dos policías que cumplían funciones en el lugar dieron rápidamente aviso a las patrullas, que comenzaron la persecución de la camioneta de Schanton hasta interceptarla en la zona de Villa Alonso, a cuatro cuadras del Club Belgrano.
El acusado, además, se habría negado a realizarse el examen de alcoholemia y dentro de su vehículo se encontraron botellas de bebidas alcohólicas. La víctima, un muchacho sordomudo y muy querido por sus amigos y vecinos, se dedicaba a tareas de mecánica y trabajaba en un centro de inyección electrónica.