Se cayó el guardarrail

Los tres espejos de agua que conforman el Bajo Giuliani ven por estas jornadas incrementado su nivel de agua debido al persistente e intenso bombeo que se está realizando desde la laguna Don Tomás. Si bien esto representa una Lo que supone una solución para los habitantes de Santa Rosa que sufrieron las inundaciones, y para las zonas castigadas por el temporal, está trayendo consecuencias en un sector de la depresión ubicada al sur de la capital pampeana.
El aumento en el nivel del agua bombeada al Bajo es mayormente apreciable en el cuenco que se encuentra mano derecha, en sentido de circulación norte-sur, sobre la ruta 35, es decir en el cuadrante noroeste. A simple vista pueden observarse los socavones que se han generado en los laterales de la ruta provincial 14, donde hasta ayer había por lo menos 100 metros de guardarrail flotando sobre el espejo de agua al haber “comido” el agua la base de tierra que lo sostenía.
El mismo proceso está ocurriendo en la margen sur de la ruta, donde aparecieron nuevos socavones y también hay soportes en el aire, aunque el guardarrail no ha caído aún.
El nivel del agua que aumenta a paso firme se vio acompañado de fuertes ráfagas de viento registradas en la jornada de ayer, produciendo olas que aceleran el proceso de erosión en los terraplenes.
Se ha señalizado con vallas color rojo los límites de acercamiento en la circulación vehicular, para evitar desmoronamientos. En estas fechas, se hace imperioso conducir con precaución en esa zona, pendiente de los posibles aumentos de caudal y subidas a la cinta asfáltica.

La semana que viene.
El miércoles por la noche, en la emisión semanal de La Parte y el Todo, el presidente de Vialidad Provincial, Jorge Etchichury, fue consultado sobre la situación de la ruta 14 y de las obras previstas para contener el avance de la erosión.
Según dijo el funcionario, de momento no se está pensando en un alteo pero es una eventualidad que no se descarta, máxime que se prevé que el nivel continuará ascendiendo en forma sostenida durante las próximas semanas, incluso meses.
“Vamos a empezar un trabajo de calce de talud con banquina, que es lo que se ha comido el agua, pero por ahora no se va a levantar la rasante de la ruta”, detalló el presidente de la DPV en el envío televisivo.
La zona más comprometida es la pequeña hondonada que se encuentra a unos 200 metros del empalme con la ruta nacional 35, donde el agua se encuentra “a unos 60 centímetros del asfalto”. La ruta 35 está un poco más alta, por lo cual el peligro no es inminente. “Podría soportar la 35 y nosotros, con la 14, no”, estimó el directivo.