Se ahogó un hombre en la laguna Don Tomás

Hasta las 17.30 el Parque Don Tomás era un lugar apacible, repleto de sol y de gente que había llegado para disfrutar de la tarde. Debajo de las arboledas muchos tomaban mate, jugaban fútbol o escuchaban música. Lucas Díaz, era uno de ellos. Después del mediodía salió del Barrio Butaló, en donde vive, a divertirse, a tomar algo y refrescarse en el agua verdusca de la laguna.
Cerca de las 17, luego de tomarse unos tragos, Lucas y sus amigos decidieron cruzar el cuenco y correr una carrera hasta la costa. Alguien dijo "ya" y los cinco muchachos comenzaron a patalear y bracear a ciegas hasta el otro lado. Cuando llegaron, Lucas ya no estaba.
"A las 17:50 recibimos un llamado al 101. Pero los amigos dijeron que hacía 20 minutos que no veían al chico. Ahora estamos trabajando para encontrarlo" dijo el Comisario Martínez, a cargo de la Unidad Regional. Hasta ese momento se barajaban otras hipótesis menos fatales: el muchacho podía haberse ido del lugar sin avisar o podía haberles hecho una broma de mal gusto a sus amigos.
"Habían consumido alcohol", dijo uno de oficiales de la Seccional Segunda. "El chico podría haberse golpeado la cabeza, o acalambrado, es difícil de saber. Pero es cierto que había (bebido) alcohol", agregó.
A las 18 una lancha con tres hombres a bordo comenzó a rastrillar el cuenco este de la laguna, en donde el agua rodea la isla del mangrullo. Con ganchos y a una velocidad mínima los Bomberos trataban de enganchar el cuerpo, que aún no se sabía si estaba allí. Una vez tuvieron que cargar nafta y muchas veces necesitaron prender y apagar el motor.
El subjefe de la Policía de La Pampa, Juan Domingo Pérez; el secretario de Obras Públicas, Javier Schlegel; el secretario de Gobierno, José Sevilla; y el director de Deportes, Gustavo Rodríguez, miraban azorados desde la costa. Alguien se animó a decir que en ese lugar no hay carteles que indiquen que está prohibido bañarse. Rodríguez dijo que ese cuenco no era muy profundo: "El otro día medimos con los remos la profundidad para la competencia de triatlón y en algunas partes no tiene más de dos metros".
A las 19.50 los ganchos se trabaron, y uno de los bomberos tiró de la cuerda. Otras veces habían salido juncos, ropa vieja, barro. Pero esa vez fue diferente: la pierna de Lucas Díaz, apareció blanquecina, inmóvil, para despejar las dudas y acabar con la esperanza de los familiares del joven, quienes ya estaban allí.
El principal Ojeda apagó el motor, y después se tiró al agua. Para sacar el cuerpo los oficiales estuvieron 25 minutos. Lucas tenía puesto un pantaloncito de fútbol negro y desde la ribera no podía verse si su cuerpo tenía algún golpe. La escena estaba rodeada por transeúntes y deportistas curiosos, que detenían su marcha para mirar.
Cerca de las 20.20 la camioneta de la morgue estaba en camino y cuando llegó tuvo que maniobrar muy fino por la pasarela que separa el cuenco del resto de la laguna.
Después los policías forenses cruzaron el puente de madera con la camilla y cargaron a Lucas. El joven quedó boca abajo y su cuerpo rebotó sobre la camilla con todo el peso de la muerte. En ese momento también allí moría el sol.

Forense.
Miembros de la policía indicaron que están investigando las causas de la muerte de Lucas. Harán una autopsia y próximamente revelarán qué fue efectivamente lo que terminó con la vida del joven.