“Se está avanzando”

SILVESTRE Y LA MUERTE DE LUQUIN

A tres semanas del asesinato de Marcos Maximiliano Luquín (27), ocurrido en el pabellón 1 alto de la Unidad Penitenciaria 4, la jueza de la causa, Iara Silvestre, confirmó ayer a este diario que en la última semana “fueron tomadas ocho declaraciones a compañeros de presidio del fallecido”.
“Esta semana vamos a seguir tomando declaraciones y además vamos a trabajar sobre las filmaciones de establecimiento”, dijo Silvestre a LA ARENA. La magistrada también dijo que la semana pasada pidió la copias de las filmaciones desde las 13 horas del día 27 de enero, para determinar cuáles fueron los momentos previos al incidente en el que resultaron heridos cuatro internos, de los cuales hay un muerto -Luquín- y un herido grave que está en terapia intensiva, Gustavo Zapata. Este último preso permanece en el Hospital Lucio Molas con pronóstico reservado. Desde que lo internaron su salud no mejoró.
“En las filmaciones, puede verse un tumulto y a varios presos armados con facas. El incidente fue a las 13.47, pero hasta hora no sabemos quiénes fueron los responsables ya que las cámaras están bastante lejos del lugar del hecho. En estos días vamos a solicitar si es posible, mediante algún dispositivo tecnológico, acercar las filmaciones. También esperamos que Zapata mejore así podemos tomarle declaración cuánto antes”, agregó Silvestre.
-¿Alguno de los internos señaló al responsable o dijo por qué se armó la pelea?
-No, ninguno hasta ahora dijo nada incriminatorio contra otro. Sin embargo, nosotros hicimos un desarrollo para entender cómo puede haber sido todo. Tampoco tenemos determinado cuál fue el detonante. En las filmaciones no se ve nada fuera de lo normal. También los internos relataron que ese día, y en los días previos, no pasó nada raro. Solo los conflictos que ocurren normalmente en un lugar así.
-¿Puede que exista un pacto de silencio entre los reclusos del pabellón 1 alto?
-No, no creo. Y tampoco puedo revelar qué es lo los testigos dijeron en su declaración porque está en etapa de investigación.
-¿Se trató de un enfrentamiento entre santarroseños y piquenses?
-No, ya que en el grupo de los heridos, Luquín es de Santa Rosa, Zapata de General Acha, y uno de los dos restantes es de General Pico. También en el otro grupo hay personas de distintos lugares.
-En el mismo pabellón hay personas condenadas por distintos delitos, algunos más graves que otros. La resolución del TIP que trajo a los presos pampeanos de nuevo a la provincia ¿generó una complicación?
-Puede ser. Pero eso tiene que ver con la clínica penitenciaria y es responsabilidad del SPF la forma en que los distribuyen en los pabellones. Nosotros los jueces podemos opinar, pero no resolvemos.