Se “tergiversaron” los hechos

Para María de los Angeles Bodoque Díaz todo lo que se dice y publica sobre el instituto religioso es falso y tendencioso. Según una carta que envió a los medios, M. está allí adentro por su propia voluntad y afirmó que su salud es normal.
En un intento por desacreditar las declaraciones de los padres y las noticias periodísticas, la directora de la rama femenina del instituto Servi Trinitatis sostuvo que es “falsa” la información publicada en los últimos días sobre el caso de la interna “M”. María de los Angeles Bodoque Díaz no sólo cargó contra los medios, los profesionales, los ex internos y sus familiares que iniciaron otra demanda judicial contra este instituto, sino que también calificó de “caricaturesca” la rueda de prensa que dieron los padres de esa joven.
La responsable de la rama femenina del instituto Servi Trinitatis envió una carta vía correo electrónico desde España -donde reside y se encuentra la sede central de la organización- para intentar refutar “la falsedad de las acusaciones de las que ha viene siendo objeto” el instituto religioso, imputaciones que, según dijo, se agravaron con el intento de “internar forzosamente” a una de sus miembros. Omite decir la directora que quienes están detrás de ese intento -que no es otra cosa que sacar del “cenáculo” en el que ahora se encuentra recluida- son los propios padres de la joven.
Para la directora hay una “tergiversación de los hechos” en torno al instituto y a este caso en particular, no sólo por algunos medios de prensa -mencionó entre ellos a este diario-, sino también por parte de “algunos familiares” de la mujer. Tras quejarse de que los diarios en una oportunidad anterior “mutilaron” sus palabras y pusieron un “titular parcial y tendencioso”, la directora dio su visión del caso.
En primer lugar dijo que los hechos -la orden judicial para retirar a M. del cenáculo y someterla a estudios psicológicos- “están siendo alevosamente malinterpretados” y que es “rigurosamente falso” (esto resaltado con mayúsculas fijas en cada palabra), que M. “es incapaz y carece de voluntad propia”. Según ella, la joven “lleva una vida de todo normal” y no sólo está “en pleno uso y goce de sus facultades mentales” sino que se encuentra “a punto de recibirse” en la carrera universitaria que cursa. Además “frecuenta un trato amigable con innumerables personas”. “¿Acaso a los demandantes les molestará que sea feliz en el lugar que ella misma eligió y donde tanto se la quiere?”, se preguntó Bodoque Díaz en su cerrada defensa de los métodos que utiliza ST. Al referirse al procedimiento judicial para retirarla del cenáculo, la directora lo refirió como un intento por obligarla a salir de “su” casa.

“La única verdad”.
Bodoque Díaz dedicó un largo párrafo a los padres de M. y sus declaraciones a la prensa. En sintonía con la política del instituto de inducir a las internas a que renieguen de su familia, la directora usó un tono despectivo hacia los progenitores de la joven. “La presentación que ofrecieron sus padres en rueda de prensa de 29 de diciembre, tal y como aparece en los medios, es una caricatura de la realidad”, aseguró la responsable. A su juicio, la “única verdad”, es que la chica está en Servi Trinitatis “porque así lo quiere ella, y quiere, porque es libre para hacerlo”.
“Son varios -afirmó- los informes psiquiátricos que certifican su absoluta cordura mental”, el último de ellos emitido por peritos de la Justicia provincial que concluyeron “su normalidad y dejándola en libertad”. La permanencia de la joven en este lugar, aún a pesar de “las terribles presiones mediáticas y de todo tipo que tristemente viene sufriendo desde hace ya meses”, es una confirmación de “hasta qué punto es madura, responsable y libre la determinación de esta admirable mujer”.

Delgada.
Al referirse al estado de salud de la interna -el motivo que dio lugar al pedido de su padres para que sea retirada de Servi Trinitatis-, Bodoque aseguró que M. es una persona “de complexión delgada” y sostuvo que su salud “fue buena durante todos los años de su pertenencia al instituto”.
Con una visión maniquea de los hechos, anticipó que si su salud se deteriorara, no sería culpa del instituto sino “consecuencia de las situaciones angustiosas que los denunciantes le están haciendo pasar”.
Fechada el 31 de diciembre de 2008 en Madrid, España, la misiva concluye con una invocación a Dios y a la Virgen de Luján “para que pueda volver la paz a la querida tierra de La Pampa”.

Disciplina católica.
Uno de los párrafos de la carta de María de los Angeles Bodoque Díaz está dedicado íntegramente a analizar el perfil “católico” de quienes denunciaron al instituto Servi Trinitatis ante la Justicia pampeana por figuras delictivas que van desde la reducción a la servidumbre hasta el tráfico de dinero y medicamentos. Nada dice la directora sobre las acusaciones pero sí se extiende en descalificar a quienes pidieron la intervención judicial.
“En agosto, los demandantes reclamaban para si e! apelativo de “catolicos”. Desde entonces, han pedido la indagatoria de un obispo emérito; han vejado a los miembros de un Instituto que cuenta con el visto bueno de la Santa Sede y con la aprobación y el apoyo de los Obispos donde está sirviendo a la Iglesia; han calumniado a sacerdotes que trabajan denodadamente en bien de los demás; han buscado apoyos en grupos pro-abortistas y en personajes, pienso especialmente en el letrado Omar Eduardo Gebruers, que se declaran abiertamente ateos u hostiles a la fe; han encontrado cobijo en los medios que más se destacan por su enemistad hacia la Iglesia; han protagonizado y reiterado lamentables actos públicos de oposición en el interior de la catedral de Santa Rosa y durante la celebración de! acto más agrado para los cristianos, la Santa Misa”.
“Ultimamente, incluso se han quejado de Monseñor (Mario) Poli y han lanzado advertencias que suenan a veladas amenazas. ¿Se puede creer en la buena voluntad de quien utiliza tales medios de presión y contradice con sus obras lo que afirma con sus palabras?”.