“Sentía algo que me atravesaba”

UNA VICTIMA CONTO COMO LE PASARON ELECTRICIDAD POR EL CUERPO

En el juicio de la Subzona 14 II también declaró Pedro Molinero, quien fue detenido el 2 de febrero de 1977 -durante tres años-, y contó que fue picaneado en distintas partes del cuerpo cuando fue interrogado en la planta alta de la Seccional Primera de la Policía. Apuntó contra el médico policial, Máximo Pérez Oneto.
El día en el que fue detenido en la Terminal, fue torturado: “Me golpearon en el estómago en la sesión de torturas y por el impacto casi me desmayo. Inmediatamente también en el estómago me comenzaron a pasar corriente eléctrica”, relató.
Comentó que en otras oportunidad fue “picaneado en la cabeza. Me colocaron dos puntas en las sienes, sentía que algo me atravesaba, y otra vez se me aplicó en el pecho, a la altura del corazón”.
Molinero fue detenido a partir de su militancia universitaria, donde reclamaba por la nacionalización de la Universidad. Sobre ello le preguntaban en el interrogatorio y además, con “insistencia” le consultaban si tenía armas.
Dijo que fue atendido por un médico por la noche cuando “empecé a ahogarme, no podía respirar, pedía asistencia a los gritos. Se me aceleraba el corazón”.
Posteriormente, Molinero identificó que se trataba de Pérez Oneto. En 1994, se llevó una sorpresa al reconocerlo. “Buscando médico para mi hija, que tenía problemas en la piel, me indicaron uno. Vamos a verlo y cuando entré me sorprendió, porque era Pérez Oneto. Cuando le comenté a mi mujer, le dije que yo lo conocía, y mi familia me contó que era quien los había recibido cuando llevaron remedios a la Primera”, dijo.
Después de la Primera fue llevado a la Unidad 4 junto a otras personas, y allí estuvo tres meses detenido. En avión, más tarde, fue trasladado a la Unidad 9 de La Plata, donde fue golpeado también y permaneció hasta julio de 1980.
En la ciudad platense, recibió a un integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 1979, que le pidió que cuente los vejámenes que sufría.
Luego fue liberado en libertad vigilada, y en 1982 le dieron “la libertad total” y regresó a la Universidad. “Era una universidad distinta. No sentí rechazo, pero era otra universidad. Fui a una reunión del centro de estudiantes y no me dejaron hablar”, explicó.
En el final de su relato, el actual secretario administrativo de la UNLPam dijo que “no oponíamos al golpe militar y defendíamos la democracia donde todos pudieran participar” y recordó que fue juzgado por los militares por sus ideas.

Amenazas de Greppi.
Mirta Susana Cisneros, que trabajaba en Jagüel del Monte como docente en aquella época, fue detenida el 9 de abril 1976 a la madrugada por el comisario de Telén y otro policía que la fueron a buscar y hablaron con el director del colegio para informarle de la situación. “No tenía idea de lo que pasaba”, dijo.
Luego fue trasladada a Telén “sin saber porqué, estaba muy mal, fue terrible pasar por esa situación” y posteriormente a la Primera de Santa Rosa, donde la interrogaron: “Preguntaban dónde estaban las vacas, los animales de (Aquiles) Regazzoli, yo no sabía”.
De la planta alta de aquella seccional, “me bajaron mal, llorando, desconsolada” y en ese lugar, al rato, vio pasar por a su padre Avelino Cisneros -que era funcionario de la Secretaría General de la Gobernación durante el gobierno de Regazzoli-, (Héctor) Zolecio y (Clemente) Bedis, “estaban irreconocibles” de las torturas.
Relató que luego estaba en una oficina e ingresó el comisario Ulises Guiñazú, que la conocía “de chiquita porque había sido vecino” y le dijo que “no me iba a pasar nada, que me quedara tranquila. A las horas, me dijeron que quedaba libre”.
El día anterior a su detención, siguió, los militares ingresaron a la casa de su padre y se lo llevaron, mientras que en otro momento fue (el ex militar y ex secretario general de la Gobernación, Néstor) Greppi quien le informó a su madre que estaban secuestrados y que “no nos iban a ver más, que nos iban a matar”. Junto a Greppi, estaban Fiorucci y Reta, agregó.
Por otro lado, contó que su padre estuvo detenido un año y que “no sabíamos por qué nos devolvían la comida que le llevábamos, y era porque lo torturaban de la boca, oídos, testículos, lo supimos de otras personas, porque él nunca habló, nunca más contó nada”.
“Espero que sea la última vez, es muy triste y doloroso, pero tenemos que estar acá para que esto nunca más pase”, cerró Cisneros.

¿Falso testimonio?
Después del cuarto intermedio, el defensor Hernán Vidal manifestó que Cisneros no dijo la verdad y planteó la idea de iniciar una denuncia por falso testimonio.
Greppi pidió hablar ante el tribunal y se refirió al testimonio de Cisneros. Dijo que “no es verdad que yo haya detenido a Cisneros ni amenazado a su esposa, nunca estuve en su casa” y agregó que “no puede haber visto a Zolecio el 9” porque “fue detenido el 11 de abril”.
“La señora Cisneros está en un sumario que hizo la doctora Rosetti por malversación de caudales públicos, por lo que su padre fue condenado a dos años y medio de prisión”, añadió.

Fiorucci, por videoconferencia
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Rosa decidió que Roberto Oscar Fiorucci debe continuar afectado al juicio de la Subzona 14 II, siguiendo las audiencias por sistema de videoconferencia ante un pedido de la defensa del ex policía para que sea apartado por cuestiones de salud.
La medida fue informada ayer durante el debate realizado en el Colegio de Abogados de esta capital.
Sin embargo, dispusieron que Fiorucci tiene que asistir a los alegatos de clausura, últimas palabras y lectura de sentencia, en las que su presencia no podrá ser suplida por ningún medio.
Así, el ex policía seguirá el debate por videoconferencia debido a los problemas de salud que atraviesa y que fueron confirmados por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia que determinó que su estado de salud no le permite afrontar el juicio, ya que no debe exponerse a “episodios que impliquen stress físico y/o psíquico”.
Actualmente, Fiorucci -condenado en el juicio de 2010- está acusado por delitos de secuestros y torturas en perjuicio de 261 víctimas.

Declara Marín
Durante la audiencia de hoy, declarará el ex gobernador Rubén Marín, quien solamente recibirá preguntas del fiscal Alejandro Cantaro, ya que ayer el defensor Hernán Vidal planteó que había “un principio de sospecha” sobre el presidente del PJ provincial, por lo que pidió que no declare.
Ante el tribunal, además, el letrado aportó una fotocopia del libro “La Pampa nostra” donde “surgen graves” dichos contra Marín “sobre su actuación y contacto con Aragonés y la famosa lista”. Finalmente, el fiscal Cantaro mantuvo la citación del ex gobernador.